El dato central para el mercado fue el mensaje implícito detrás de la licitación: el Gobierno mantiene acceso fluido al financiamiento en pesos, logra extender plazos y empieza a convalidar tasas más bajas en términos nominales.
Una recompra de títulos por parte de un banco previa a una licitación Tesoro garantizó el éxuto de la operación. Tasas más altas pero con vencimientos más largos.
Desde el mercado, la jugada es interpretada como una evolución del esquema iniciado con el AO27. Tras el buen resultado de ese bono, que incluso registró sobredemanda en sus primeras licitaciones, el Gobierno ahora testea el apetito por plazos más largos.
El bono pagará intereses mensuales equivalentes a 0,5% del capital y devolverá el 100% en octubre de 2027. El objetivo oficial es captar dólares del mercado local y refinanciar vencimientos previstos para 2026, en línea con el programa financiero del Tesoro.
El tipo de cambio mayorista se desplomó este lunes hasta los $1.422,5, una caída de casi $70 respecto al cierre del viernes, aunque llegó a tocar mínimos aún más bajos durante la jornada. El dólar minorista en el Banco Nación retrocedió a $1.460.
El dólar oficial cerró en $1.425 tras una nueva suba, incluso cuando el Tesoro de Estados Unidos a cargo de Scott Bessent volvió a intervenir comprando pesos.
Por su parte, los bonos soberanos en dólares registraron subas de hasta el 8%, reflejo de la esperanza de un soporte externo. Así, el riesgo país cayó por debajo de los 900 puntos.
Coordinado a través del FMI el apoyo externo incluiría un mecanismo de garantías para asegurar los pagos de bonos y mejorar las condiciones de financiamiento para el país
Los operadores privados calcularon que el Tesoro debió desprenderse de US$ 1.400 millones en las últimas cuatro ruedas y sus depósitos en dólares en el Banco Central de la República Argentina ya estarían por debajo de US$ 1.000 millones.
LyP subrayó que la actual administración cambió una tendencia de décadas en las que el Estado argentino gastaba sistemáticamente más de lo que ingresaba.
El Gobierno podría dejar que el billete vuelva a buscar el techo de la banda antes de intervenir para defender el tipo de cambio en un valor más bajo para evitar perder los dólares acumulados. El factor Bessent
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street se dispararon hasta un 15%, los bonos soberanos en dólares avanzaron un 16%, el riesgo país cayó hasta rondar los 1.100 puntos y los diferentes tipos de cambio se enfriaron hasta los $1.460 por unidad.
La TNA de la deuda a plazo fijo más inmediato bajó del 75,6% al 59,6%, mientras que para los plazos de tres meses o más se mantuvo en torno al 59%. Esto equivale a un rendimiento mensual del 3,97%, por debajo del 4,81% convalidado a fines de agosto.
El mercado cambiario sigue presionado, con una cotización que busca el techo de la banda pero que se reacomoda sólo en base a la fuerte intervención oficial en el mercado de futuros.