El resultado en Buenos Aires marcará el tono político rumbo a octubre, mientras los inversores siguen de cerca el pulso cambiario, la política monetaria y los litigios abiertos que complican el acceso a divisas frescas.
La Comunicación A 8311 impuso restricciones inesperadas sobre las operaciones en moneda extranjera. La medida generó fuerte malestar en las mesas de dinero y expuso la tensión entre las entidades y el Gobierno.
En cada elección, los gobiernos apelaron a tasas de interés elevadas para evitar una corrida cambiaria y llegar con el dólar bajo a las urnas. Los datos muestran que, en los últimos diez años, quedarse en pesos fue más rentable. Pero la ausencia de PASO en 2025 podría acumular tensiones y alterar ese esquema.
Las acciones argentinas cayeron cerca de un 6% en Wall Street. Por su parte, los bonos soberanos en dólares retrocedieron un promedio del 3%, por lo que el riesgo país subió hasta rondar los 800 puntos.
La inflación núcleo marcó su menor nivel en ocho años pese a una fuerte depreciación del peso. Analistas ven señales positivas, aunque advierten por tensiones en servicios y riesgo político de cara a octubre.
En los últimos 15 años, gran parte de la inflación al consumidor puede explicarse con una fórmula bastante simple: 70% por salarios y 30% por devaluación.
Con Lecaps y Boncer, los ahorristas y operadores pueden generar atractivos rendimientos en dólares si la divisa comienza a bajar aún más por mayor oferta, genuina o gestionada por el Gobierno.
El dólar mayorista se negocia a $1.358 por unidad, mientras que al público cerró en $1.370. En comparación, el techo de la banda cambiaria ronda los $1.450.
El peso sigue bajo presión por factores estacionales, tensión política y falta de intervención oficial efectiva según el banco de inversión. Prevé inflación contenida y no descarta un ajuste adicional para atraer divisas y estabilizar la economía.
La autoridad monetaria endurece los requisitos de efectivo mínimo que deben cumplir los bancos, en una jugada que apunta a limitar la liquidez y evitar que la brecha cambiaria se siga recalentando. La medida ya generó ruido en el sector financiero por su impacto inmediato en la disponibilidad de fondos.
La cotización mayorista trepó en el mes 14% hasta posicionarse en los actuales $1.373, el nivel más alto del año. Por su parte, el oficial se clavó en los $1.380 tras hacer el mismo recorrido alcista. A día de hoy, el tope de la banda es de $1.455
En la última rueda, los diferentes tipos de cambio del mercado local avanzaron más de un 4%. Así, en lo que va del mes, las subas rondan el 14%. Y desde enero, el crecimiento es del 30% para las divisas oficiales y del 16% para los dólares bursátiles
La moneda argentina está sobrevaluada y que el Banco Central carece de margen para frenar una corrida si crece la demanda de divisas antes de las legislativas, según un informe del HSBC. Los signos de desgaste del plan oficial.
Los derecgis de exportación a la soja pasaron del 33% al 26%, las menores desde noviembre de 2019, mientras que las de derivados de soja se redujeron del 31% al 24,5%. Ahora se espera un mayor volumen de divisas.
La tasa tan alta encarece el crédito para la actividad, frena el ritmo de recuperación y deteriora el resultado fiscal si no se compensa con mayor superávit primario, lo cual es aun más recesivo.
Pese a la caída del dólar, el turismo de compras no se detiene. Cellshop y New Zone destacan el protagonismo creciente de visitantes argentinos y el cambio en las preferencias de consumo.
El salto cambiario provocó un ajuste mayor al 6% en los combustibles y obligará a un incremento de subsidios para que no se traslade a tarifas de luz y gas.
La Secretaría de Finanzas a cargo de Pablo Quirno anunció una emisión de títulos de corto plazo que no estaba en el calendario y el billete profundizó el retroceso desde el pico de $1.300 del martes.