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Javier Carrizo, CEO de GEA Logistics
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Javier Carrizo, CEO de GEA Logistics
Créditos: Julieta Colazo

“Salir del automático”: cómo piensa el futuro del empleo el CEO de la empresa logística líder en bienestar laboral

Redacción Forbes

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Sin carrera universitaria ni contactos, Javier Carrizo construyó desde cero una empresa que ahora fue premiada por Mercado Libre y Deloitte. En una nota con Forbes, comparte su visión sobre liderazgo y habla sobre los grandes desafíos del mundo del trabajo.

27 Mayo de 2026 09.54

¿Cómo fueron tus primeros años laborales y cómo influyeron para tomar la decisión de salir a emprender? 

Trabajo desde los 14 años. En casa nunca faltó lo básico, pero si quería algo más tenía que salir a buscarlo. Hice de todo: atendí teléfonos en una remisería de noche, vendí perfumes por la calle, cursos de computación en el interior del país y muchos otros trabajos que hoy entiendo que fueron parte de mi formación. Terminé el secundario de noche mientras trabajaba. No hice una carrera universitaria, pero siempre tuve algo muy fuerte adentro: las ganas de crecer en el mundo laboral. A los 22 años me cayó una ficha importante. Estaba en un trabajo que no me gustaba y sentía que si no hacía algo distinto, mi vida iba a quedarse ahí. Decidí repartir currículums por todos lados buscando una oportunidad con posibilidades de crecimiento y apareció una empresa chica de logística y comercio exterior que necesitaba un cadete. No me importaba hacer las tareas más básicas o trabajar tanto como fuera necesario, yo quería aprender. Así empezó mi vínculo con el rubro. Tiempo después entré a una multinacional y seguí con la misma mentalidad: absorber todo lo posible. Hasta que un día, en unas vacaciones en Mar del Plata, se me prendió la lámpara y pensé: “¿Y si emprendo?”. Sentí que podía hacer lo mismo que hacía dentro de la compañía, pero de manera independiente. A los 24 años renuncié y fundé GEA Logistics. 

¿Qué tan difícil fue ese comienzo emprendedor? 

La enseñanza de la calle fue impresionante. Me ayudó a entender personas, atravesar incomodidades, sostener situaciones difíciles y hacer trabajos que muchas veces no me gustaban. Aprendí que la incomodidad también construye. Todo eso fue formando mi “yo laboral”. Yo creo mucho en ese concepto: todos construimos una identidad laboral a partir de las experiencias, habilidades, frustraciones y aprendizajes que acumulamos en el tiempo. Aprendí preguntando, equivocándome, haciendo las cosas bien y también mal. Fue duro muchas veces, pero también muy emocionante. 

¿Qué momentos duros recordás? 

Hubo uno muy fuerte. A los pocos años de haber fundado la empresa, después de crecer mucho, atravesé un golpe financiero muy fuerte. Perdí prácticamente todo y terminé endeudado. Y eso fue incluso peor que arrancar desde cero. Pero logré salir adelante. Pagué las deudas y reconstruí la empresa. Después, ser empresario en Argentina ya es una escuela permanente de adaptación. Un día una actividad explota y al otro desaparece. Entonces aprendés rápido que adaptarse no es opcional. Y hoy eso ya no es solamente argentino. El mundo entero está atravesando cambios profundos: conflictos geopolíticos, crisis económicas, inteligencia artificial, nuevas formas de trabajar. En ese contexto, los argentinos tenemos cierta ventaja: estamos acostumbrados a vivir en movimiento. 

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Javier Carrizo, CEO de GEA Logistics - (Crédito: Julieta Colazo)

¿Cuál es el core del negocio de GEA Logistics y qué drivers de crecimiento ven hacia el futuro? 

Somos una empresa de logística B2B con fuerte foco en transporte. La compañía está construida alrededor del servicio y la capacidad de respuesta. Tenemos un equipo muy conectado con la operación y con los clientes, porque entendemos que la logística muchas veces necesita velocidad, presencia y resolución inmediata. Al mismo tiempo, estamos invirtiendo mucho en automatización, procesos y tecnología. Tenemos un equipo de implementación integrado por ingenieros que trabaja constantemente para hacer una compañía cada vez más eficiente y tecnológica, sin perder el componente humano. 

¿Qué cualidades pensás que debe tener un CEO? 

El año pasado fuimos reconocidos por Great Place to Work como la mejor compañía para trabajar en la Argentina y creo que eso habla mucho de la cultura de la empresa. Creo mucho en un liderazgo circular donde todos somos líderes, en la escucha y en las buenas intenciones. La tecnología puede optimizar procesos, pero el vínculo humano es irremplazable. También creo mucho en el timing. Saber cuándo exigir, cuándo acompañar, cuándo intervenir y cuándo correrse. 

¿Qué le dirías hoy a un joven que quiere crear su propia empresa? 

Que se haga preguntas. ¿Por qué quiere emprender? ¿Desde qué lugar lo hace? Pero también le diría que no se quede solamente pensando. Hay personas que viven reflexionando y nunca actúan. Y otras que actúan sin pensar nada. Este es uno de los errores más comunes, el desequilibrio al momento de emprender. En mi último libro, Romper el código, hablo mucho de eso: de salir del automático. Porque cada tanto hay que frenar y preguntarse si el camino que uno está recorriendo realmente tiene sentido. Pero también es importante hacer, aunque no se tengan todas las respuestas. 

Además de tu rol empresario, desarrollaste una fuerte presencia vinculada al mundo del trabajo, con libros, charlas TEDx y columnas de opinión. ¿De dónde nace eso? 

De la pasión. A mí me apasiona el mundo del trabajo. Todos mis libros, charlas y columnas tienen relación con eso porque es un tema que genuinamente disfruto. Pero también entendí que la vida necesita otros espacios. Hago deportes, paso tiempo en familia y con amigos y tengo siempre algún proyecto que disfruto en proceso. Hace un tiempo pinto. Ya hice más de 2500 cuadros y los regalé a todos. No lo hago como negocio. El arte, la escritura, el ocio y la familia son lugares que me ayudan a mantener equilibrio y perspectiva. Creo que el desafío no es solamente crecer profesionalmente. También es sentirse completo. 

Para terminar, ¿dónde te ves de acá a 5 o 10 años? 

Me cuesta mucho proyectarme de manera tan estructurada. Soy una persona muy curiosa, muy inquieta. Necesito crear, moverme, probar cosas nuevas. Entonces siento que el contexto también te va moldeando. Lo que sí sé es que voy a intentar seguir encontrando lugares donde pueda aportar valor, disfrutar lo que hago y sentirme vivo en el proceso.

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