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Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA)
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Nueva norma del Banco Central para contener el dólar que tomó por sorpresa a los bancos

Franco Della Vecchia

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La Comunicación A 8311 impuso restricciones inesperadas sobre las operaciones en moneda extranjera. La medida generó fuerte malestar en las mesas de dinero y expuso la tensión entre las entidades y el Gobierno.

29 Agosto de 2025 11.18

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) sorprendió hoy al sistema financiero con una modificación inesperada en las reglas del mercado cambiario. La Comunicación A 8311, publicada en el último día hábil de agosto, cayó como una bomba entre las entidades bancarias, justo cuando se definía el precio de los contratos de dólar futuro. El llamado día del fixing terminó teñido de tensión.

El nuevo esquema del Central apunta a reforzar el control sobre la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjera (PGNME), una herramienta que regula cuán expuestos pueden estar los bancos en moneda extranjera. Las entidades, que durante todo el mes operaron con determinadas reglas, se encontraron con un cambio sorpresivo cuando se cerraba uno de los momentos más sensibles para el mercado. 

El nuevo control sobre el contado

La norma introdujo tres disposiciones. La primera entra en vigencia el 1° de diciembre de 2025 y exige que la PGNME se cumpla de forma diaria, en lugar del promedio mensual vigente hasta ahora. La segunda también rige desde diciembre y establece que si la posición diaria de contado en moneda extranjera es negativa, no podrá superar el 30 % de la Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC) del mes anterior. La tercera, ya vigente, prohíbe que los bancos aumenten su posición de contado el último día hábil del mes respecto del saldo del día anterior. Esta última fue la que generó mayor malestar.

Voceros del Central explicaron que la nueva normativa busca "prevenir excesivas volatilidades en las posiciones de las entidades que puedan generar disrupciones en el mercado". En otras palabras, el objetivo fue evitar movimientos especulativos que empujen artificialmente la cotización del dólar, sobre todo en días en los que se definen precios clave para los contratos de futuros.

El Banco Central aplicó una serie de medidas de control al dólar para la deuda que tienen las empresa
El nuevo esquema del Central apunta a reforzar el control sobre la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjera (PGNME), una herramienta que regula cuán expuestos pueden estar los bancos en moneda extranjera. 

 

La medida se conoció en medio de un clima tenso entre el Gobierno y los bancos. Tras el fin de las LEFI en julio, el BCRA inundó de pesos al sistema. Para absorber parte de esa liquidez, endureció los requisitos de encajes, obligando a las entidades a inmovilizar una porción mayor de sus depósitos. También intensificó su intervención en el mercado de futuros, incluso asumiendo pérdidas de magnitud poco frecuentes durante la gestión de Javier Milei.

En el oficialismo hay quienes acusan a los bancos de no colaborar con la transición hacia un nuevo esquema monetario. El malestar creció cuando el Central eligió modificar las condiciones justo en el cierre del mes. En las mesas de dinero se trabajó durante semanas bajo ciertas reglas y, sobre el final, las autoridades cambiaron el juego.

La presión del mercado de futuros y la estrategia oficial

El rol del mercado de futuros cobró más relevancia desde julio, cuando el dólar subió cerca de un 14 %. Atado al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el BCRA tiene prohibido vender divisas en el mercado spot si el tipo de cambio no toca el techo de la banda cambiaria. Ante eso, recurrió a los contratos de futuros y al aumento de tasas para moderar las expectativas. El contrato de dólar a agosto, que venció hoy, llegó a operar en los últimos días con tasas negativas. Esto significa que se pactó a un precio inferior al dólar contado. Un comportamiento de ese tipo solo se explica por la presencia de un jugador muy grande que vendió contratos a valores bajos para evitar que el dólar spot se dispare.

presidente javier milei
La medida se conoció en medio de un clima tenso entre el Gobierno y los bancos. 

 

La PGNME funciona como una barrera para evitar que los bancos incidan en forma desmedida sobre el mercado cambiario. El BCRA define cuánto pueden tener comprado o vendido, tanto en contado como en futuros, para evitar que influyan en una corrida contra el peso. De esta forma, con la Comunicación A 8311, el Central endureció los controles. Si bien no modificó los límites actuales, cambió la frecuencia con la que se fiscalizan y prohibió de forma directa el incremento de la posición spot en el último día del mes. Los bancos podrán reducir esa posición, pero no aumentarla, lo que limita sus movimientos justo cuando se define el fixing.

Durante el mes, los bancos podían dejar un margen para comprar más sobre el cierre. El último día, aprovechaban ese espacio para adquirir dólares y presionar la cotización, con impacto en los contratos de futuros. Ahora, la normativa les impide hacerlo. 

La nueva regulación selló una pulseada entre el Central y los bancos. En el momento más delicado del mes, el organismo se jugó por una medida de impacto inmediato. Los bancos, que ya venían en tensión con el Gobierno, sintieron el golpe. La estrategia del Central, al menos por ahora, apunta a sostener la calma en el frente cambiario, aun si eso implica enfrentar a todo el sistema financiero.

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