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Lifestyle

La revancha del Chardonnay: el renacer de la reina de las blancas

Pancho Barreiro


Imagen creada con IA
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El vino blanco insignia dejó atrás el perfil maduro de los años 90 para apostar por la identidad nacional. Por qué los productores miran a Borgoña para ganar personalidad y cuáles son las seis etiquetas clave para entender el presente de la variedad.

21 Mayo de 2026 00.55

El Chardonnay Day (Día Mundial del Chardonnay) se celebra a nivel global cada año el jueves anterior al feriado del Memorial Day de los Estados Unidos (que es el último lunes de mayo). Por ende, es una fecha móvil que siempre cae a fin de mes y este 2026 se celebra el 21 de mayo.

Nació en 2010 como una iniciativa en redes sociales para homenajear a la cepa blanca más plantada del planeta, y hoy es una fecha de peso en la agenda vitivinícola. En Argentina, la variedad representa la tercera uva blanca de elaboración en superficie y la efeméride sirve para poner bajo la lupa la reconversión estilística que se vive en el país.

Durante muchos años, el Chardonnay estuvo asociado a un estilo de blancos amplios, maduros y marcados por la barrica. El llamado modelo californiano, que dominó buena parte del mercado internacional durante los años 90 y principios de los 2000 e imponía vinos de alto volumen, con notas de manteca, vainilla y madera bien presente.

Y Argentina también recorrió ese camino: Chardonnay intensos, exuberantes y construidos más desde la potencia de las barricas que desde la tensión o la delicadeza de la uva.

Pero en la última década comenzó un cambio silencioso que hoy redefine buena parte de los grandes blancos argentinos. Muchas bodegas empezaron a mirar hacia Borgoña, Francia, pero no para copiar un estilo, sino para encontrar otra manera de pensar el varietal.

“Creo que hoy el Chardonnay argentino está buscando mucho más la precisión, la frescura y la expresión del terroir que la simple potencia o el impacto de la madera”, explica Elise Treiber, CEO de Monteviejo.

Ese giro también transformó el trabajo en bodega. La barrica dejó de ser protagonista para convertirse en una herramienta más dentro de una búsqueda de equilibrio. Fudres, huevos de concreto y barricas usadas comenzaron a ganar terreno entre los productores que buscaban preservar tensión, textura y pureza.

“El futuro del Chardonnay argentino está en mostrar con más precisión de dónde vienen nuestros vinos, la diversidad de expresiones que existe entre los distintos terroirs y mantener una consistencia de calidad cada vez más alta”, agrega Treiber.

Valle de Uco: la nueva Meca del Chardonnay argentino

Los Chacayes, Valle de Uco, Mendoza, Argentina. (FOTO: Bodega Kaiken)
Viñedo en Los Chacayes, Valle de Uco, Mendoza, Argentina. (FOTO: Bodega Kaiken)

La búsqueda de ese nuevo estilo encontró rápidamente un escenario ideal en las zonas más frías y altas del Valle de Uco. Lugares como Gualtallary, San Pablo y Los Chacayes comenzaron a consolidarse como las nuevas mecas del Chardonnay argentino gracias a sus amplitudes térmicas, suelos calcáreos y condiciones capaces de conservar frescura natural y tensión. Ahí, el Chardonnay encontró una identidad distinta: menos tropical, más filosa y profundamente vinculada al lugar de origen.

“El Chardonnay es una variedad que nos permite expresar con mucha precisión la identidad del terroir. Buscamos un blanco de gran fineza, tensión y profundidad, inspirado en los grandes estilos del mundo, pero con una expresión propia de Los Chacayes”, afirma Juan Pablo Solís, enólogo de Bodega Kaiken.

Esa búsqueda resume buena parte del momento que atraviesa hoy el Chardonnay en nuestro país: vinos que ya no intentan parecerse a otros mercados, sino construir una identidad propia con el carácter de cada terroir.

Ese cambio estilístico también modificó el lugar que ocupa el Chardonnay en la mesa argentina. Durante años fue visto casi exclusivamente como un vino de verano o asociado a consumos más ocasionales.

Hoy, en cambio, encontró un nuevo espacio en la gastronomía: desde barras de sushi y cocina nikkei hasta restaurantes de fuegos, pescados o menús de pasos. Estos blancos empezaron a dialogar mejor con la comida y con consumidores que ya no buscan únicamente intensidad, sino vinos más versátiles y grandes compañeros de momentos.

Seis Chardonnay de altura que no pueden faltar en tu cava

Lindaflor Chardonnay, Bodega Monteviejo

Lindaflor Chardonnay
 

En Monteviejo, el Lindaflor Chardonnay refleja el nuevo momento que atraviesa la bodega: una etapa de renovación impulsada por una nueva generación que empieza a tomar protagonismo tras el legado de Marcelo Pelleriti y Michel Rolland. El vino mantiene el ADN histórico de la casa y su viñedo en Vista Flores, con esa mirada contemporánea alineada con esta nueva era de blancos argentinos.

Elaborado con fermentación en barricas francesas, huevos de concreto y fudres, combina textura y untuosidad con una acidez más filosa y equilibrada. Hay fruta blanca, especias sutiles y una boca persistente con un perfil fresco y gastronómico. Un Chardonnay pensado tanto para acompañar una buena mesa como para confirmar que algunos clásicos también saben rejuvenecer.

Nassella Chardonnay, Viña Artesano

nassella artesano chardonnay
 

Con Nassella Chardonnay, Viña Artesano lleva la idea de terroir a un nivel casi microscópico. El vino nace de una parcela específica de Gualtallary, un rincón puntual del viñedo donde el Chardonnay expresa una personalidad distinta incluso dentro del mismo paisaje. Ahí aparece una búsqueda obsesiva por el detalle: entender cada suelo, cada hilera y cada comportamiento particular de la planta para encontrar una identidad única.

Parte de Alejandro Bulgheroni Family Vineyards, el proyecto trabaja bajo una mirada orgánica y de mínima intervención, buscando equilibrio entre lugar, variedad y vinificación. El resultado es un Chardonnay de gran persistencia y profundidad, poderoso más desde la presencia y la textura que por el volumen en boca. Un vino complejo pero fácil de beber, que va mostrando distintos matices a medida que avanza en el paladar y confirma por qué Gualtallary se volvió uno de los grandes territorios para los blancos argentinos.

Interpretación San Pablo Chardonnay, Gustavo Bertagna Wines

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El Interpretación San Pablo Chardonnay de Gustavo Bertagna nace en uno de los lugares más extremos y desafiantes del Valle de Uco. En San Pablo, la naturaleza tiene la última palabra: hay años capaces de entregar cosechas extraordinarias y otros donde directamente no hay vendimia. Esa identidad marcada por el clima y la altura atraviesa por completo este vino, que busca contar no sólo un terroir, sino también la interpretación personal de Gustavo Bertagna y su familia.

Con crianza sobre lías durante 24 meses y paso por barricas de 500 litros, el vino encuentra un equilibrio muy preciso entre textura, tensión y frescura. Tiene presencia en boca, una acidez vibrante y esa combinación entre profundidad y facilidad de beber que define a muchos de los grandes Chardonnay actuales. Un blanco con personalidad, fácil de reconocer y profundamente ligado al carácter de su lugar de origen.

Divina Chardonnay, Bodega Kaiken

divina kaiken chardonnay
 

Divina Chardonnay, representa la punta de lanza de Bodega Kaiken con su nueva línea dedicada a los blancos y, al mismo tiempo, un vino que busca expresar con claridad la identidad de Los Chacayes. Para Kaiken y para Aurelio Montes, Chacayes representa uno de los grandes territorios del Valle de Uco, y este Chardonnay intenta contar justamente esa historia: altura, frescura y tensión, sin resignar la elegancia y el perfil reconocible que históricamente construyó la bodega.

Con crianza en barricas francesas usadas durante 16 meses, el vino mantiene una madera integrada y precisa, pensada para acompañar y no para tapar la fruta ni la expresión del lugar. El resultado es un Chardonnay vibrante y fresco, de esos que se terminan antes de llegar a la mesa, con volumen, textura y una acidez filosa que lo vuelve especialmente gastronómico. Un blanco que confirma cómo Kaiken logró renovarse sin perder identidad.

BenMarco Sin Límites Gualtallary Chardonnay, Susana Balbo

benmarco sin limites chardonnay
 

Susana Balbo profundiza una idea que atraviesa toda la filosofía de la línea Sin Límites: ir más allá del terroir para contar también la historia humana detrás del vino. Hay un trabajo minucioso sobre el viñedo, sobre el recorrido de cada parcela y sobre la interpretación de Gualtallary como uno de los grandes territorios del Chardonnay argentino moderno. Detrás de esa búsqueda aparece también la mirada agronómica y sensible de quienes caminan el viñedo y entienden que el origen no se expresa solamente desde el suelo, sino también desde las decisiones que acompañan al vino.

Elaborado con fermentación en barricas de 500 litros, levaduras indígenas y trabajo sobre lías, el vino logra una combinación muy precisa entre frescura, textura y tensión. Tiene una acidez vibrante, marcada presencia mineral y un perfil gastronómico muy definido, pensado para acompañar una comida antes que para impresionar desde el exceso. Un Chardonnay elegante, expresivo y profundamente ligado a la identidad de altura del Valle de Uco.

Terrazas de los Andes Origen Gualtallary Chardonnay, Bodega Terrazas de los Andes

terrazas origen chardonnay
 

Con este lanzamiento, Terrazas de los Andes suma finalmente el blanco que faltaba dentro de una línea pensada para recorrer y expresar algunas de las Indicaciones Geográficas más importantes de Mendoza. El vino nace en Gualtallary, una zona donde la bodega fue pionera plantando Chardonnay hace más de tres décadas, mucho antes de que el lugar se transformara en uno de los grandes nombres del vino argentino actual.

Elaborado con crianza en barricas francesas y pensado desde una mirada de respeto por el origen, el vino combina frescura, tensión y perfil mineral con una elegancia muy ligada al estilo clásico de Terrazas. Hay un sutil acento francés, pero atravesado completamente por la identidad mendocina y por el carácter de los vinos de montaña. Un Chardonnay preciso y fácil de beber, delicado pero con personalidad, que confirma el lugar de Gualtallary dentro de la nueva generación de grandes blancos argentinos.
 

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