Empezaron con visitas guiadas en el Palacio Barolo y ahora buscan exportar el negocio a otros edificios históricos
Miqueas y Tomás Thärigen convirtieron una iniciativa que nació hace más de 20 años en el Palacio Barolo en un negocio que hoy combina recorridos turísticos y gastronomía. Con unas 4.000 visitas mensuales y un bar propio en el piso 16, buscan replicar el modelo en otros inmuebles patrimoniales, aunque reconocen que los acuerdos de gestión son uno de los principales desafíos.