Dólar: pese al salto en junio, el mercado prevé un precio estable hacia fin de año
Los contratos de dólar futuro muestran que los operadores prevén que el tipo de cambio se mantendrá en línea con la inflación, sin saltos devaluatorios
Los contratos de dólar futuro muestran que los operadores prevén que el tipo de cambio se mantendrá en línea con la inflación, sin saltos devaluatorios
Detrás de este movimiento aparecen varios factores. Por un lado, el mercado absorbió el vencimiento de contratos de dólar futuro correspondientes a mayo, una posición en la que el Banco Central mantenía una importante exposición vendedora.
La caída del índice DXY reordena el mapa financiero global: favorece a las acciones internacionales y a las materias primas, pero también abre interrogantes sobre los bonos del Tesoro, la política de la Fed y la conveniencia de diversificar posiciones demasiado concentradas en dólares.
La proximidad del segundo semestre suele incrementar las estrategias de dolarización de carteras, especialmente en un contexto donde el dólar se ubica todavía lejos del techo de la banda cambiaria.
El oro cayó 11% desde que empezó la guerra con Irán, un movimiento poco habitual para un activo al que los inversores suelen acudir en tiempos de crisis. Sin embargo, según un nuevo informe de LPL Financial, esta baja no refleja falta de confianza en el oro, sino la necesidad de liquidez de los inversores.
La suba del metal precioso empuja a revisar riesgos, cobertura y horizonte de inversión. Qué miran los analistas ante un salto que altera precios relativos y obliga a recalibrar decisiones.
La entidad renovó su posición short USD/ARS tras ganar 13,4% con una estrategia previa y ve margen para sostenerla por seis meses, apoyada por reservas, tasas altas, cosecha y menor ruido político.
Con la Fed más flexible y una rotación global hacia el oro, el Bitcoin, commodities y acciones fuera de Estados Unidos, el retroceso del dólar dejó de ser un dato de contexto para convertirse en una fuente concreta de retornos para quienes reacomodaron a tiempo su cartera.
El autor de Padre rico, padre pobre volvió a encender el debate con una serie de posteos en X donde vincula conflicto bélico, deuda e inflación. Su diagnóstico: el mundo ya entró en una nueva etapa económica y financiera.
EL IPC se ubicaría por debajo de 3% pero se inicia el período de fuerte ingreso de divisas lo que presionaría a la baja el tipo de cambio.
Desde distintos sectores del mercado señalan que, con una inflación todavía superior al 30% anual proyectado, sostener un dólar estable implica una apreciación del tipo de cambio, lo que reduce la competitividad de exportadores e industrias locales.
La divisa superó los $ 40 en el mercado mayorista tras avanzar 5% en la primera semana de marzo. La tensión geopolítica global y movimientos de portafolios de inversores extranjeros explican buena parte del salto según los analistas consultados por Forbes Uruguay.
Desde comienzos de 2026, el dólar oficial acumula un retroceso cercano al 6% (unos $85), un movimiento poco habitual en términos nominales para la economía argentina.
La tendencia se mantiene incluso a pesar de las compras de divisas del Banco Central que ya absorbió más de US$ 1.600 millones del mercado.
La hipótesis de una moneda digital china respaldada por lingotes empieza a ganar fuerza en Washington. La desconfianza sobre el dólar, el rol de Hong Kong como banco de pruebas y el giro de los grandes fondos reavivan las apuestas por activos refugio.
La solidez fiscal dejó de ser un interrogante para los analistas. Sin embargo, el consumo no alcanza para traccionar solo: la inversión productiva y las exportaciones se volvieron el nuevo termómetro del rumbo económico.
Este fenómeno, conocido como pax cambiaria, no surge por casualidad: responde a una combinación de política monetaria restrictiva, mayor oferta de divisas y expectativas de los agentes,
En la primera rueda del año, el dólar mostró una suba que estuvo lejos de sorprender a los operadores. El movimiento fue leído como un reacomodamiento tras la entrada en vigencia del nuevo régimen.
El arranque del año dejó un ajuste generalizado de las cotizaciones tras el debut del nuevo esquema cambiario. El mercado leyó rápido el cambio de reglas: el minorista rozó los $1.500, el blue se afirmó por encima de los $1.530 y el mayorista volvió a tomar distancia del techo de la banda.