El dólar cerró otra jornada bajista y alcanzó el menor nivel en cuatro meses
Desde comienzos de 2026, el dólar oficial acumula un retroceso cercano al 6% (unos $85), un movimiento poco habitual en términos nominales para la economía argentina.
Desde comienzos de 2026, el dólar oficial acumula un retroceso cercano al 6% (unos $85), un movimiento poco habitual en términos nominales para la economía argentina.
La tendencia se mantiene incluso a pesar de las compras de divisas del Banco Central que ya absorbió más de US$ 1.600 millones del mercado.
La hipótesis de una moneda digital china respaldada por lingotes empieza a ganar fuerza en Washington. La desconfianza sobre el dólar, el rol de Hong Kong como banco de pruebas y el giro de los grandes fondos reavivan las apuestas por activos refugio.
La solidez fiscal dejó de ser un interrogante para los analistas. Sin embargo, el consumo no alcanza para traccionar solo: la inversión productiva y las exportaciones se volvieron el nuevo termómetro del rumbo económico.
Este fenómeno, conocido como pax cambiaria, no surge por casualidad: responde a una combinación de política monetaria restrictiva, mayor oferta de divisas y expectativas de los agentes,
En la primera rueda del año, el dólar mostró una suba que estuvo lejos de sorprender a los operadores. El movimiento fue leído como un reacomodamiento tras la entrada en vigencia del nuevo régimen.
El arranque del año dejó un ajuste generalizado de las cotizaciones tras el debut del nuevo esquema cambiario. El mercado leyó rápido el cambio de reglas: el minorista rozó los $1.500, el blue se afirmó por encima de los $1.530 y el mayorista volvió a tomar distancia del techo de la banda.
La emisión derivada de la compra de dólares no presiona precios si está validada por un aumento de la demanda de dinero, pero el riesgo inflacionario aparece en dos casos.
La autoridad monetaria actualizará cada mes los márgenes de intervención según los datos oficiales del Indec. Además, retomará las compras en el mercado para reforzar reservas, con una meta que podría escalar a US$ 17.000 millones si mejora la demanda de pesos.
En noviembre, el IPC avanzó un 2,5% frente octubre, por lo que acumuló un incremento interanual del 31,4% y una suba del 27% desde enero.
El Banco Central aprobó un cambio en el cálculo del tipo de cambio de referencia: desde enero, se dejará de lado el sistema basado en encuestas para adoptar uno sustentado en operaciones reales y ponderadas por volumen.
Según la entidad, el país ofrece la mayor relación riesgo-beneficio de la región. Reformas, flujo de divisas y un posible quiebre en la dinámica macro alimentan la expectativa de un rebote fuerte.
El impacto de la caída es significativo para importadores y empresas ya que implica un alivio en los costos dolarizados, que en los últimos meses había actuado como uno de los motores de la suba general de precios.
El Gobierno apuesta a un paquete de medidas que busca estabilizar la economía y seducir inversiones, mientras la fragilidad externa y la puja por dólares imponen límites al entusiasmo.
El tipo de cambio mayorista se desplomó este lunes hasta los $1.422,5, una caída de casi $70 respecto al cierre del viernes, aunque llegó a tocar mínimos aún más bajos durante la jornada. El dólar minorista en el Banco Nación retrocedió a $1.460.
De euforia a derrumbe, los precios de los activos indicarían que la expectativa es de un desempeño mediocre pero suficiente del oficialsmo, lo que evitaría un cataclismo.
El dólar retrocedió ayer $10 y se recuperaron bonos y acciones en la recta final hacia el domingo. Sin embargo, volvió a intervenir el Tesoro de Estados Unidos sobre el fin de la rueda para mantener la calma.
Hoy en día, los dólares financieros rondan los $1.550, mientras que las cauciones de muy corto plazo llegaron a ofrecer tasas nominales anuales superiores al 100%.
El BCRA informó que el acuerdo con el Tesoro de Estados Unidos por US$ 20.000 millones tiene como objetivo reforzar las reservas y garantizar estabilidad cambiaria en un contexto electoral complejo y Finanas anunció un plan de recompra de deuda.