El regreso de los créditos hipotecarios no fue suficiente para absorber la oferta disponible. La Ciudad de Buenos Aires alcanzó un nuevo récord de propiedades en venta en 2025. El stock acumuló 11 meses consecutivos de aumento y marcó otro máximo.
El dato surge del último informe de Radar Inmobiliario que elabora Fabián Achával. “La cantidad de avisos activos volvió a subir en el segundo mes del año”, resaltó el estudio.
El relevamiento destacó que pese a que el financiamiento volvió a formar parte del mercado y generó más consultas, la oferta se expandió a mayor ritmo que la demanda efectiva. “Durante enero, último mes relevado, se registró en promedio 110.000 propiedades en venta una suba interanual del 6,9%", destacó el informe.
El contraste entre la mayor disponibilidad de crédito y el incremento del inventario configura un escenario particular. El financiamiento volvió a escena luego de varios años sin presencia significativa. Sin embargo, la cantidad de unidades ofrecidas continuó en alza y elevó el volumen total de publicaciones activas.
El stock impactó en la dinámica de precios y en los tiempos de venta. Las inmobiliarias señalaron que muchas propiedades acumularon más meses en el mercado. A la par, propietarios que postergaron la decisión de vender durante la etapa de menor actividad y ahora optaron por publicar sus unidades ante la expectativa de mayor movimiento.

Un stock que no dejó de subir en casi un año
El rasgo central del informe fue la persistencia del aumento en la oferta. El relevamiento indicó que el número de inmuebles en venta encadenó 11 meses de subas consecutivas, una tendencia que no se interrumpió pese a la reaparición del crédito .
La oferta incluyó principalmente departamentos usados, aunque también se sumaron unidades a estrenar que los desarrolladores decidieron colocar en el mercado para incrementar su flujo de caja.
En paralelo, la demanda reaccionó al regreso del financiamiento, pero lo hizo con prudencia. Las consultas crecieron y el interés por acceder a un crédito hipotecario se reflejó en las búsquedas. Sin embargo, la conversión en escrituras no acompañó en la misma proporción el incremento de la oferta.
El informe también dejó en evidencia que ciertos barrios concentraron mayor cantidad de avisos. Zonas tradicionales del corredor norte y sectores del centro porteño mostraron niveles elevados de publicaciones. Esa distribución respondió tanto a la densidad de construcción como al perfil histórico de propietarios inversores.
Créditos activos, pero con impacto limitado
El retorno de los créditos hipotecarios generó expectativa en el sector. Bancos públicos y privados reintrodujeron líneas ajustadas por UVA y ampliaron el universo de potenciales compradores. Ese movimiento se tradujo en un repunte de consultas y en un mayor interés por propiedades aptas para crédito.
No obstante, el informe señaló que el efecto del financiamiento resultó insuficiente para revertir la tendencia del stock . La oferta continuó en aumento y marcó un récord, aun con más herramientas disponibles para la compra.
La explicación radicó en varios elementos. El acceso al crédito implicó cumplir requisitos de ingresos formales y estabilidad laboral. Además, la relación cuota-ingreso limitó el monto que muchas familias pudieron solicitar. En un contexto de valores todavía elevados en dólares, parte de la demanda optó por esperar.
A su vez, el informe registró que algunos indicadores vinculados a operaciones concretadas mostraron variaciones positivas, aunque no compensaron el volumen total de nuevas publicaciones . Esa brecha entre oferta y cierre efectivo de ventas sostuvo el crecimiento del inventario.

Qué pasó con los precios
El comportamiento de los precios también influyó. Tras varios años de ajustes, los valores se estabilizaron sobre todo en el segmento de los usados. Esa estabilidad alentó a propietarios a publicar, bajo la percepción de que el piso ya quedó atrás.
Mientras que en el caso de las unidades a estrenar el alza fue del 5,4% y en los departamentos en pozo el incremento superó el 11% en el último año.
El informe dejó claro que la reactivación del crédito no alcanzó para absorber el flujo constante de nuevas propiedades en venta . Con 11 meses consecutivos de aumento, el stock en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó un máximo y abrió interrogantes sobre el ritmo que podrá sostener la demanda en los próximos meses.
La evolución del inventario dependerá de varios factores: estabilidad macroeconómica, condiciones de financiamiento y expectativas de precios. Por ahora, el mercado porteño exhibe un volumen de oferta que marca un récord reciente, aun con el regreso de una herramienta que históricamente impulsó las operaciones.