La estabilización de la tasa overnight en torno al 19%-20%, muy por debajo del 40% previo, junto con la reducción de encajes, apunta a un esquema de tasas reales negativas.
La mejora en el acceso al mercado de deuda permite swapear pasivos de corto plazo por deuda de mayor plazo, reduciendo la presión financiera inmediata. De esta manera, la presión sobre el BCRA de tener que comprar dólares para pagar vencimientos irá reduciéndose.
El proceso de compra de divisas busca acompañar una mayor demanda de pesos en un escenario de menor incertidumbre, sin recurrir a mecanismos de esterilización agresivos.
La operación fue por US$ 3.000 millones y se aseguró con bonos Bonares 2035 y 2038. La tasa pactada se ubica en torno al 7,4% anual y el nivel de demanda superó las expectativas del organismo, que optó por no ampliar el monto adjudicado.
La baja de retenciones ofrece a los productores un alivio directo en sus márgenes y suma un incentivo clave para acelerar la liquidación de granos, un movimiento que puede apuntalar los precios en un contexto marcado por la cautela inversora.
El Gobierno sostiene que la acumulación de reservas no debe analizarse como un fin en sí mismo, sino como una consecuencia del equilibrio macroeconómico.
El director del BCRA, Juan Inchauspe, destacó en el Forbes Fintech & Technology Summit el fuerte crecimiento de los pagos digitales y la interoperabilidad en la economia argentina y repasó los desafíos pendientes. La implementación del Open Finance es el modelo al que busca converger la entidad con la banca tradicional y las fintech para simplificar el acceso a la información y mejorar el crédito al usuario final.
El tipo de cambio mayorista se desplomó este lunes hasta los $1.422,5, una caída de casi $70 respecto al cierre del viernes, aunque llegó a tocar mínimos aún más bajos durante la jornada. El dólar minorista en el Banco Nación retrocedió a $1.460.
El dólar retrocedió ayer $10 y se recuperaron bonos y acciones en la recta final hacia el domingo. Sin embargo, volvió a intervenir el Tesoro de Estados Unidos sobre el fin de la rueda para mantener la calma.
Los operadores privados calcularon que el Tesoro debió desprenderse de US$ 1.400 millones en las últimas cuatro ruedas y sus depósitos en dólares en el Banco Central de la República Argentina ya estarían por debajo de US$ 1.000 millones.
LyP subrayó que la actual administración cambió una tendencia de décadas en las que el Estado argentino gastaba sistemáticamente más de lo que ingresaba.
La autoridad monetaria justificó la medida apuntando contra fintechs que, según interpretó, no estaban habilitadas para operar con cambios. La resolución sorprendió por el momento en que se comunicó y encendió suspicacias en el sector.
El Gobierno podría dejar que el billete vuelva a buscar el techo de la banda antes de intervenir para defender el tipo de cambio en un valor más bajo para evitar perder los dólares acumulados. El factor Bessent
Los especialistas del mercado comenzaron a analizar si dolarizar la economía podría ser viable para, finalmente, erradicar la inestabilidad cambiaria al eliminar el peso argentino y sólo utilizar la divisa estadounidense como moneda de cambio.
El dólar oficial finalmente subió hasta el techo de la banda cambiaria, por lo que el BCRA tuvo que intervenir por primera vez desde el inicio del esquema actual. En este contexto, se eliminaron retenciones y se confirmó el apoyo económico de Estados Unidos.