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Liderazgo

Foto: Getty Images

Hablar en público: cómo potenciar la habilidad humana que la IA no puede reemplazar

William Arruda

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La oratoria se puede entrenar: prepararse mejor, hablar con autenticidad y poner el foco en la audiencia permite ganar seguridad, generar una mayor influencia y potenciar tu carrera.

1 Julio de 2026 07.30

Dar presentaciones es una de las formas más efectivas de impulsar tu carrera. En muchos puestos, la capacidad de exponer ideas con eficacia resulta clave para crecer profesionalmente y alcanzar ascensos. Y en la era de la IA, las habilidades comunicativas ayudan a aprovechar una ventaja propia del talento humano: el valor económico y profesional que aparece cuando la IA vuelve abundantes el conocimiento, el contenido y la experiencia técnica. 

La habilidad comunicativa más importante para influir en los demás es hablar en público. Sin embargo, muchas personas le temen. De hecho, cerca del 70 % siente miedo a hablar en público. La buena noticia es que cualquiera puede mejorar como presentador.

Todos pueden destacarse en la oratoria

Eso no significa que debas dejar tu trabajo y convertirte en orador profesional, pero su impacto resulta innegable cuando te comprometés a dar lo mejor de vos en cada presentación. Para ser un orador más convincente, reemplazá estos mitos e ideas equivocadas por conductas y mentalidades que sí funcionan cuando buscás inspirar e influir en una audiencia.

1. Hablar en público es una habilidad innata

Algunas personas tienen rasgos naturales que les facilitan la oratoria, pero los grandes oradores se forman, no nacen. También ganan confianza cuando se muestran tal como son en sus presentaciones. Así como se aprenden las habilidades de liderazgo, también se puede desarrollar un estilo de oratoria natural y auténtico, capaz de influir e inspirar al público.

Oratoria, hablar en público (SE PUEDE USAR) Pexels
Algunas personas tienen rasgos naturales que les facilitan la oratoria, pero los grandes oradores se forman, no nacen. Foto: Pexels

2. Hablar en público es para extrovertidos empedernidos

No hace falta ser extrovertido para ser un buen orador. Es cierto que a los extrovertidos les gusta ser el centro de atención, pero algunos de los mejores oradores son introvertidos. Aportan habilidades y una disciplina distintas: suelen prepararse con esmero, muestran empatía y saben escuchar con atención. Muchos consiguen que el público sienta que el mensaje fue pensado exclusivamente para él. Dorie Clark, una oradora cautivadora, se define como introvertida.

3. Cuanto más se ensaya, mejor

Cuando ensayás demasiado, podés memorizar tu discurso. Eso suena bien, pero limita tu efectividad. La mejor manera de conectar con el público es estar presente, no ser perfecto. Así te preocupás menos por recordar tus líneas y podés vincularte de una forma más natural con tu audiencia.

4. Los oradores experimentados no se ponen nerviosos

Cassandra Powell, coach de mentalidad y directora de coaching en BostonSpeaks, una organización que ayuda a las personas a superar la ansiedad al hablar en público, afirma: "Cuando pensamos que los profesionales no se ponen nerviosos, es solo porque asociamos el nerviosismo con una sensación negativa. Cuando los profesionales hablan en público, ven los nervios como lo que son: una simple activación fisiológica. Ver los nervios de esta manera cambia por completo nuestra relación con ellos, pero los nervios son normales para todos".

SE PUEDE USAR/Oratoria, discurso, hablar en público   Foto:  Ilustración generada con IA
La confianza para hablar en público se construye con práctica, autenticidad y una conexión real con la audiencia. Foto: Ilustración generada con IA.

5. Solo hay una forma correcta de destacarse en la oratoria

Si observás a los mejores oradores del mundo, vas a notar que no existe una fórmula mágica que los vuelva grandes. De hecho, su estilo propio es lo que los convierte en oradores memorables. Claro que todos podemos aprender una o dos técnicas útiles y adoptarlas, pero para brillar de verdad en una presentación necesitás hacerla a tu manera, con tus historias, tu fuerza y tu estilo.

 Cuando llevás tus experiencias, tus perspectivas y tu personalidad al escenario, te convertís en alguien único. Dan Thurmon, exgimnasta, suele aparecer en escena con una serie de volteretas. No es algo que yo intentaría, y quizás vos tampoco deberías. Pensá qué aspectos de tu experiencia de vida podés llevar al escenario. Cuando presentás una charla con tu propio estilo, fortalecés tu marca personal.

6. Tu público espera que te vaya mal

Eso no es cierto. El público quiere que tengas éxito: está de tu lado, no en tu contra. Quiere aprender de vos. Al fin y al cabo, dedica su tiempo, que vale, a escucharte. Cuando recordás que está con vos, cambia la forma en que interactuás con la audiencia y te sacás presión de encima.

7. Las diapositivas son importantes

Las diapositivas cargadas de texto y con letra diminuta pueden arruinar una presentación que, de otro modo, sería excelente. En cambio, las diapositivas dinámicas e interesantes ayudan a sostener la atención del público. No son tu teleprompter ni deben quedar como un agregado de último momento. Sirven para reforzar los puntos importantes e inspirar a la audiencia con más profundidad. Aunque vos seas el protagonista, tus diapositivas cumplen un rol de apoyo clave. Dales la importancia que merecen.

SE PUEDE USAR/Oratoria, diapositivas, hablar en público     Foto: Ilustración creada con inteligencia artificial.
Las diapositivas no reemplazan al orador: refuerzan sus ideas y ayudan a sostener la atención del público. Foto: Ilustración creada con inteligencia artificial.

8. Hablar en público no se trata de vos

Los mejores oradores controlan su ego y concentran su energía en la audiencia. Se comprometen a dar algo valioso para su público. Presentan con empatía, no desde el ego. Eso la audiencia lo percibe y la involucra mucho más. Al empezar la preparación, hacete estas preguntas: ¿Qué necesita mi audiencia? ¿Cómo puedo aportarle valor? ¿Cuáles son las ideas más significativas y prácticas que puedo compartir?

9. No hables con las manos

Buena parte de la comunicación no depende de las palabras, sino del lenguaje corporal. Los gestos no distraen: forman parte esencial del mensaje. Los oradores que usan movimientos abiertos y deliberados suelen ser percibidos como más seguros, persuasivos y expertos. Así que gesticulá y usá todos los movimientos que te ayuden a expresar mejor lo que querés decir.

10. Copiá a los oradores que consideres buenos

Claro que podés tomar consejos de otros oradores e incorporarlos a tus presentaciones. Pero, si intentás copiar el estilo de alguien, perdés la oportunidad de mostrar tu propia personalidad. En lugar de imitar a otros, desarrollá una forma de hablar propia, que te resulte cómoda. Cuando copiás a otros, actuás un papel. Cuando llevás tu estilo al escenario, conectás con tu público de una manera más profunda y auténtica.

11. Las presentaciones virtuales también son hablar en público

Cuando te dirigís a dos o más personas, ya hablás en público. Las presentaciones virtuales te dan la misma oportunidad de fortalecer tu marca personal. Tu audiencia está integrada por personas en las que buscás influir, y te invitaron porque tenés algo valioso para aportar. Tomá en serio estas presentaciones y procurá que resulten tan atractivas que los participantes resistan la tentación de hacer varias cosas a la vez.

SE PUEDE USAR/Oratoria a través de plataformas digitales     Foto: Ilustración creada con inteligencia artificial.
Hablar en público también ocurre en una pantalla: confianza, claridad y conexión son claves. Foto: Ilustración creada con inteligencia artificial.

12. La ropa no es irrelevante

La mejor ropa es aquella que te hace sentir seguridad. Yo lo llamo tu estilo personal al hablar: ese look que, apenas te lo ponés, te da confianza. Si tenés un estilo propio, se vuelve parte de tu marca y algo que la gente asocia con vos. A veces, tu ropa se define por aquello que no usás. Seb Terry suele dar sus presentaciones descalzo.

13. Tenés que eliminar el miedo antes de poder hablar bien

La realidad es que la confianza no aparece antes de la acción, sino a partir de ella. Incluso los oradores más exitosos sienten nervios. Simplemente se niegan a dejar que el miedo marque sus decisiones. Powell agrega: "Si bien conocer el tema es útil, eso por sí solo no elimina el miedo. No necesitas ser intrépido para hablar en público, necesitas ser valiente. Todos los oradores que admiras permiten que su valentía los impulse a superar la incomodidad para poder compartir su voz y su mensaje".

Usá la oratoria para impulsar tu éxito profesional

Los grandes oradores no son artistas que fingen ser alguien distinto. Son comunicadores auténticos que aprendieron a potenciar su propia esencia. Cuando mejorás tus habilidades para hablar en público, fortalecés tu marca personal y ampliás tus posibilidades de éxito profesional.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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