Expertos en inteligencia artificial y contratación explican cómo las herramientas de IA pueden mejorar tus posibilidades de conseguir trabajo o, por el contrario, jugarte en contra.
Una frase simple puede cambiar el rumbo de una negociación: transmite voluntad de acuerdo, refuerza la colaboración y ayuda a construir confianza. La clave está en prepararte, escuchar con atención y entender qué necesita la otra parte.
La falta de transparencia durante la selección puede derivar en una incorporación basada en expectativas falsas y llevar a quien acepta el puesto a retomar la búsqueda laboral poco después de incorporarse.
Los agentes de IA ya no solo recomiendan: también actúan, negocian y deciden. Su avance obligará a redefinir quién controla el tiempo, el poder y las reglas del trabajo.
Convergencia con la inflación, menor frecuencia de ajustes y el retorno de la previsibilidad económica marcan la agenda corporativa para el segundo semestre.
Mientras las organizaciones tardan en reaccionar, los profesionales se cortan solos: en Argentina, el 49% ya usa herramientas de IA no autorizadas, según un informe de Thomson Reuters, que advierte que las empresas que no redefinan sus flujos de trabajo podrían perder una cuarta parte de su personal clave.
Los desacuerdos que se postergan escalan dentro de los equipos, deterioran los vínculos laborales y obligan a los líderes a intervenir cuando el daño ya resulta más difícil de reparar.
Salarios, compensación diferida e incentivos a largo plazo definen cada vez más, cómo atraer y conservar talento clave en empresas cada vez más competitivas.
Un estudio de Harvard Business Review reveló cómo las brechas salariales internas erosionan la confianza, aceleran las renuncias y obligan a las compañías a reaccionar antes de perder talento clave.
En el trabajo de mi empresa con startups en etapas iniciales, vemos que surgen siempre los mismos desafíos con las personas cuando podrían evitarse. ¿Cuántos de estos te resultan familiares?
LinkedIn no se trata de autopromoción. Se trata de hacer que tu liderazgo sea visible, valioso y humano. Ya sea que elijas gestionarlo o no, LinkedIn moldea cómo te ven los demás.
Mientras destinan decenas de miles de millones de U$S a infraestructura de inteligencia artificial, Meta y Microsoft reestructuran sus plantillas: despidos masivos, retiros anticipados y una gestión de recursos humanos que redefine qué puestos sobreviven a la automatización.
Muchos líderes de equipo llegan a puestos de mando sin preparación real para lidiar con perfiles desafiantes. La falta de entrenamiento en gestión de conflictos y el temor a perder el control los empuja a delegar lo que deberían poder manejar solos.
Estados Unidos avanza con leyes que obligan a informar cuánto se cobra. El dato, que antes se ocultaba, ahora influye en decisiones clave, genera tensiones inesperadas y obliga a las empresas a revisar viejas prácticas si quieren atraer perfiles valiosos.
Se trata de su Ronda A y es una cifra récord en la categoría para una empresa latinoamericana. Los objetivos: expansión en Brasil y llevar su negocio a México, Colombia y Chile.
La startup Tofu rastrea metadatos públicos para detectar identidades falsas entre los postulantes y ya incorporó su sistema a plataformas de contratación masiva.
Narrativas breves, decisiones precisas y señales anticipadas se imponen como herramientas clave para que Recursos Humanos acerque insumos útiles al directorio sin caer en informes eternos ni saturar de métricas irrelevantes.
Preguntas sin respuesta, procesos desordenados y silencios incómodos pueden ser señales suficientes para frenar antes de firmar. Acá, tres pistas que conviene tener bien presentes.
Aunque la mayoría evita discutirlo, pedir un aumento puede marcar una diferencia millonaria a lo largo del tiempo. Qué frena a la mayoría, cómo entrenar la confianza y por qué la negociación no arranca en la oficina, sino mucho antes.