La compañía de Elon Musk apunta a un debut histórico en Wall Street con una valuación récord, impulsada por Starlink, los lanzamientos espaciales y su apuesta por la inteligencia artificial.
La fintech sumó dos nuevos fondos de renta fija y renta variable para usuarios que buscan mayores rendimientos y están dispuestos a asumir más riesgo. La apuesta apunta a profundizar su negocio de inversiones y captar parte de los millones de argentinos que ya utilizan herramientas de ahorro remunerado, en un mercado donde el plazo fijo pierde terreno frente a las alternativas digitales.
El "Oráculo de Omaha" sostiene que la euforia por los debuts bursátiles puede esconder precios inflados, incentivos cruzados y menos oportunidades reales para quienes entran tarde al mercado.
Mientras las escrituras con hipoteca vuelven a desacelerarse, el real estate busca nuevas fuentes de financiamiento. Desde plataformas que permiten invertir desde US$ 50 hasta el primer REIT argentino, la tecnología gana terreno en un negocio presionado por el aumento de los costos de construcción.
Morgan Stantley anota a la Argentina entre los mercados con mayor potencial de la región y anticipa un nuevo ciclo para la Bolsa local, donde la energía sigue siendo clave pero los bancos empiezan a ganar protagonismo.
Una de las mayores comercializadoras agrícolas del mundo anunció la construcción de una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca. El proyecto demandará una inversión de US$ 400 millones y será el primer desarrollo industrial construido desde cero por la compañía en Argentina en los últimos diez años.
Mary Callahan Erdoes, de JPMorgan Chase, vinculó el salto de las valuaciones deportivas con la inteligencia artificial y anticipó que “seguiremos viendo ese incremento” en los próximos años.
Tras un 2025 con menos capital pero más actividad, las startups argentinas levantaron más de US$ 400 millones en los primeros meses de 2026. Fondos globales vuelven a mirar la región, crece el interés por la inteligencia artificial y sectores como biotech, healthtech y fintech ganan protagonismo.
El presidente estadounidense apostó por compañías estratégicas de tecnología: fabricantes de de chips, software y data centers-, con operaciones que reavivaron las sospechas por posibles conflictos de interés.
El entusiasmo financiero vuelve a mirar al país por el avance de Vaca Muerta, el ajuste fiscal y la baja de la inflación, aunque todavía exigen más divisas, estabilidad cambiaria y señales de gobernabilidad.
Según un informe del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, los anuncios de inversión relevados en los últimos 18 meses muestran fuertes diferencias regionales tanto en montos como en creación de puestos de trabajo.
Eric Sprott comenzó a invertir en metales preciosos en la década de 1980. Sus inversiones se cuadruplicaron en tan solo dos años e incrementaron su patrimonio neto a más de US$ 3.000 millones.
El fundador de FTX apostó temprano por firmas como Anthropic, Cursor, SpaceX y Robinhood. Si esas inversiones no se hubieran liquidado tras la quiebra, su cartera podría valer hoy cerca de US$ 100.000 millones, aunque el origen de esa plata quedó marcada por uno de los mayores fraudes financieros de la historia.
En el sector reconocen que el negocio cambió y que las criptomonedas ya no generan tanto interés como antes. En busca de más usuarios, lanzan productos para parecerse a bancos o sociedades de bolsa.
Strategy convirtió sus acciones preferentes en una máquina de captar capital para acumular reservas cripto, con dividendos atractivos para inversores y un esquema que despierta dudas por sus riesgos crecientes.
Las embarcaciones más exclusivas dejaron de ser solo símbolo de lujo: hoy también funcionan como ámbitos reservados para reuniones, vacaciones y una agenda global con máxima privacidad.
El Gobierno dio a conocer su hoja de ruta para expandir la actividad minera en la próxima década con detalle en cada mineral. Cuál será el nivel de inversiones y cuánto quedaría en el país.
Con ingresos firmes, una caja sólida, precios bajos y 53 años seguidos de mejora en dividendos, el gigante minorista gana atractivo ante la volatilidad y la presión sobre el consumo.