En un escenario latinoamericano marcado por la rotación de capitales y la búsqueda de oportunidades selectivas, Argentina vuelve lentamente a ocupar un lugar en el radar de los grandes inversores. El último informe de estrategia regional de BTG Pactual refleja este giro incipiente: el banco decidió aumentar su exposición al país dentro de su portafolio de acciones para América Latina, luego de varios meses de desempeño débil y elevada cautela.
La lectura de BTG no parte de una mejora contundente de los indicadores de corto plazo, sino de un cambio en las expectativas hacia adelante. En particular, el informe destaca que, con la gobernabilidad política asegurada en el corto plazo y un proceso de ajuste macroeconómico en marcha, el mercado empieza a contemplar la posibilidad de un 2026 más estable, con menor inflación, tasas de interés descendentes y una recuperación gradual del crédito.
Dentro de ese marco, el banco eligió reforzar su posición en Grupo Galicia, elevando su ponderación del 3% al 3,5% dentro de la cartera regional. Se trata de una apuesta medida, pero significativa en términos simbólicos: el sistema financiero argentino sigue atravesando un momento complejo, con crecimiento del crédito limitado y presión sobre la calidad de los activos, pero también con valuaciones que continúan muy por debajo de los promedios históricos.
Según el análisis, el deterioro reciente del negocio bancario estaría más vinculado al cierre de un ciclo que al inicio de una nueva fase contractiva. BTG sostiene que, si el proceso de normalización macroeconómica se consolida, los bancos podrían ser uno de los primeros sectores en reflejar una mejora, tanto por la reactivación del crédito como por una estructura de costos más eficiente tras los ajustes realizados en los últimos años.
El reposicionamiento de Argentina se da, además, en un contexto regional particular. El informe muestra un mayor optimismo respecto de Chile y Argentina, financiado por una reducción de exposición a Colombia, mientras que Brasil mantiene su lugar como mercado favorito ante la expectativa de un ciclo de baja de tasas en 2026. En este mapa, Argentina aparece como una apuesta de riesgo elevado, pero con un potencial de recuperación que empieza a resultar atractivo frente a otros mercados que ya muestran valuaciones más exigentes.
BTG advierte que el recorrido no será lineal. La economía argentina continúa expuesta a shocks externos, tensiones políticas internas y desafíos estructurales que no se resuelven en el corto plazo. Sin embargo, el informe remarca que el balance de riesgos comenzó a modificarse: la probabilidad de escenarios extremos negativos habría disminuido, mientras que gana peso la posibilidad de una transición ordenada hacia un esquema macroeconómico más consistente.
Desde el punto de vista de los inversores internacionales, el atractivo argentino sigue siendo táctico y selectivo. No se trata todavía de una historia de crecimiento sostenido, sino de una etapa de recomposición de expectativas. En ese sentido, el foco está puesto menos en los datos mensuales y más en la capacidad del Gobierno para sostener el rumbo fiscal, avanzar en reformas y generar condiciones mínimas de previsibilidad.
En un año en el que los flujos hacia América Latina se mueven con cautela y discriminación, el hecho de que Argentina vuelva a ganar espacio en una cartera regional de referencia no pasa inadvertido. Para el mercado, el país deja de ser únicamente un caso de alto riesgo para convertirse, nuevamente, en una opción que combina volatilidad con potencial. Y en el lenguaje de las finanzas, ese cambio de narrativa suele ser el primer paso antes de que el capital empiece a volver.
En un año en el que los flujos hacia América Latina se mueven con cautela y discriminación, el hecho de que Argentina vuelva a ganar espacio en una cartera regional de referencia no pasa inadvertido. Para el mercado, el país deja de ser únicamente un caso de alto riesgo para convertirse, nuevamente, en una opción que combina volatilidad con potencial. Y en el lenguaje de las finanzas, ese cambio de narrativa suele ser el primer paso antes de que el capital empiece a volver.