El shock de precios energéticos volvería a tener un fuerte impacto en la inflación de abril cercano a los 0,8 puntos porcentuales. Incluso con el congelamiento vigente que lanzó YPF el primero de mes, el IPC se verá presionado por otros dos fenómenos puntuales: los efectos de segunda ronda y el arrastre estadístico de marzo.
El primer fenómeno se relaciona al incremento de bienes y servicios que tiene a los combustibles como una parte de su cadena de costos en mayor o menor medida. Así, ya sea por el gasto logístico por el transporte de mercancías como por los insumos energéticos más caros, podría haber un impacto de 0,3 puntos porcentuales en la inflación de abril según las consultoras económicas que dialogaron con Forbes.
Por su parte, el arrastre estadístico tiene que ver con el promedio de precios del mes. Como la mayoría de la suba de combustibles se aplicó en la segunda quincena de marzo, aunque los valores del surtidor hayan estado congelados en abril, la comparación respecto al mes previo te arroja una suba del 14% en el promedio mensual por los menores precios que estaban vigentes a inicios de marzo.
Al mismo tiempo, el control de precios no tuvo un cumplimiento del 100% por la suba de otras petroleras privadas, lo que arroja un alza del 2,1% entre el valor actual y el de fin de marzo de acuerdo a los cálculos de Eco Go.
“El efecto arrastre que estimamos sería de 0,5 puntos porcentuales”, dijeron desde Aurum Valores, mientras que en Empiria Consultores proyectaron un 4% de suba por “una parte del shock que todavía quedó en la cadena sin trasladar”.
El escenario muestra un piso alto para la inflación de abril, pero gracias a las bajas esperadas en educación y carnes –los otros dos grandes motores del alza de precios de este 2026- el IPC desaceleraría a un 2,5% según la mayoría de los economistas.
Canasta de energéticos
De acuerdo al reporte mensual del IIEP, la canasta de necesidades energéticas, transporte y agua bajó un 0,4% en abril y promedió los 212.000 pesos mensuales por familia en el AMBA. El gas fue el componente que más subió con un 16% respecto a marzo, la luz cayó un 22,5% por el menor consumo de abril al ser un mes más templado, el agua se redujo un 1,4% y los colectivos subieron un 6,1%.
En cuanto a los combustibles, se reportó un incremento promedio del 22% en marzo y un 64% interanual entre abril del 2026 y abril del 2025. Por su parte, el barril de petróleo en el mercado interno saltó un 55% contra el mismo mes del año anterior.
El valor promedio país de la nafta súper se ubicó en 2.041 pesos el litro, con provincias como Salta, Corrientes, Misiones y Formosa como los casos más altos con promedios que rondan los 2.150 pesos.