El Mundial 2026 arranca mañana en Estados Unidos, México y Canadá, pero en Argentina el partido económico lleva semanas jugándose. Lo dicen los precios de los televisores, los carritos de compras online y las plazas donde cientos de personas intercambian figuritas cada fin de semana. El torneo ya activó un ciclo de consumo propio, aunque con matices que lo distinguen de ediciones anteriores.
Según un estudio del TrendLab de Youniversal, consultora especializada en investigación y tendencias liderada por Ximena Díaz Alarcón, el 80% de los argentinos declara estar pendiente del Mundial 2026, un nivel de interés que supera incluso al de Brasil, donde el indicador alcanza el 70%. Sin embargo, el informe advierte que el clima mundialista aparece todavía "en stand by": el formato extendido de 48 selecciones, los altos costos de viaje y entradas, los horarios menos amigables y la incertidumbre global funcionan como frenos para una euforia más masiva.
"Lo que vemos es una tensión interesante: todavía no hay explosión emocional, pero sí una enorme preparación ritual. El Mundial ya empezó en las conversaciones, en las compras y en la organización de la experiencia de ver los partidos", señala Díaz Alarcón.
Los rituales, en todo caso, no desaparecen. De acuerdo con el mismo estudio, el 90% de los argentinos planea ver los partidos en su casa acompañado de amigos o familiares, y uno de cada dos asegura tener cábalas para este torneo. Para Youniversal, esas prácticas son señal de un involucramiento emocional que trasciende lo deportivo.
En sintonía con esto, la Encuesta Regional de Fanáticos del Fútbol 2026 de Betsson Group, desarrollada por Netquest, complementa que el 66% de los argentinos planea mirar los partidos en familia y otro 32% junto a amigos, reafirmando el living de los hogares como el espacio preferido para congregarse.
"El Mundial sigue siendo uno de los pocos eventos capaces de generar rituales colectivos muy fuertes. Incluso en un contexto económico difícil, las personas buscan construir pequeños momentos de celebración y pertenencia", agrega Díaz Alarcón.

Uno de los hallazgos más relevantes del informe de Youniversal gira en torno a la figura de Lionel Messi. En los grupos focales realizados por la consultora emerge lo que denominan una "melancolía anticipada": la conciencia colectiva de que este podría ser el último Mundial del capitán argentino genera una emoción distinta a la de otros torneos.
Ese fenómeno se traduce con nitidez en el mercado de las figuritas. La edición 2026 del álbum Panini es la más grande de la historia: 112 páginas, 980 figuritas y 48 selecciones. La figurita de Messi vuelve a ser la más buscada del país, pero el fenómeno ya excede a chicos y adolescentes: cada vez más adultos participan del coleccionismo motivados por la nostalgia y el deseo de conservar un momento histórico.
El consumidor estratégico: más planificación, menos impulsividad
Mientras el componente emocional se mantiene, el comportamiento de compra muestra una evolución notable. Según el TrendLab de Youniversal, si bien el shopper mundialista argentino sigue siendo impulsivo en algunas categorías —el 52% compra productos para ver el partido pocas horas antes y el 42% el día anterior—, la actitud cambia por completo en consumos de ticket alto.
Los datos del Hot Sale 2026 citados en el informe de Youniversal muestran que las órdenes de compra asociadas al fútbol crecieron 114% frente a una semana regular. Pero el consumidor compara más precios, analiza promociones y prioriza la financiación en cuotas.
Ese perfil de comprador racional tiene correlato en el consumo masivo general. Según el informe de NielsenIQ presentado en la 24° edición del Retail Day, el consumo masivo registró una recuperación de apenas el 2% durante 2025, tendencia que se mantiene estable en lo que va de 2026. El reporte identifica además una retracción del 4% en el volumen de ventas en supermercados, tanto en el acumulado del año como en abril de 2026. La caída más profunda se observa en el "ticket chico" —compras de menos de cinco artículos—, que contrajo un 12%.

En ese marco, el 61% de los compradores planifica sus compras en función de la disponibilidad de promociones, el 39% elige principalmente por precio y el 57% combina tiendas en busca de la mejor opción el día de la compra, según NielsenIQ. "Cada peso tiene una historia detrás. Entender las condiciones actuales del consumidor y su necesidad de ahorro, sumado a la adopción de nuevas preferencias de compra en tiempos de poca lealtad, será vital para que las marcas y retailers sigan siendo elegidos", señaló Walter Vargas, Director Comercial Retailers de NielsenIQ.
Por otra parte, la pasión interfiere inevitablemente con la rutina de los consumidores locales. El relevamiento regional de Betsson Group destaca que seis de cada diez encuestados admitieron que probablemente seguirán partidos en horario de trabajo.
El televisor y la inflación: cuánto costó cambiar la pantalla
Para quienes deciden renovar el equipo antes del torneo, el precio es un dato que ayuda a la decisión de compra. Según un relevamiento de la consultora Focus Market elaborado para el Blog de Educación Financiera de Naranja X por Damián Di Pace, director de la consultora, los SmartTV de 32 pulgadas que en Qatar 2022 costaban en promedio $ 57.999 hoy se consiguen a $ 434.150, un aumento acumulado del 648%. Los modelos de 43 pulgadas pasaron de $107.499 a $580.000 (+439%), mientras que los de 50/55 pulgadas escalaron de $244.999 a $955.000 (+289%). Focus Market aclara que esa suba no responde exclusivamente a la inflación, sino también a la incorporación de mejoras tecnológicas que encarecen el producto.
El contexto macroeconómico que enmarca este Mundial es, sin embargo, distinto al de años anteriores. Según el mismo informe de Focus Market, los torneos mundialistas coincidieron históricamente en Argentina con niveles elevados de inflación: 10,5% anual en Sudáfrica 2010, 28,3% en Brasil 2014, 47,6% en Rusia 2018 y más del 94% en Qatar 2022. "De cara al Mundial 2026, el panorama muestra un cambio estructural: la inflación interanual se ubica en torno al 32%, lejos de los tres dígitos de años previos, con una inflación mensual aún alta de entre 2% y 3% pero en clara trayectoria descendente y con proyecciones anuales cercanas al 30% para el año", detalló Di Pace.

Ese contexto también incide en las proyecciones de consumo durante el torneo. Según Focus Market, los Mundiales impulsaron históricamente el consumo hogareño en Argentina —asado, pizzas, picadas, snacks, empanadas, delivery y especialmente cerveza—, y para 2026 las perspectivas son positivas: los partidos en horario de tarde y noche maximizan el impacto en supermercados, delivery, bares y bebidas.
El arraigo por la Selección es tan potente que supera las pasiones locales por los clubes de fútbol. De acuerdo con los datos aportados por la encuesta de Betsson Group, el 82% de los encuestados en Argentina elegiría celebrar un título mundial de su selección antes que una conquista internacional de su club. Este indicador es especialmente marcado entre las mujeres, donde el 90% prioriza un título de la Selección, mientras que entre los hombres el porcentaje desciende al 73%.
Además, la última conquista sigue siendo el recuerdo más nítido en la mente de los hinchas. El mismo estudio de Betsson Group revela que la conquista del Mundial de Qatar 2022 aparece como el momento más significativo para el 31% de los encuestados en Argentina, desplazando al Mundial 86.
Marcas: de la publicidad masiva a la experiencia
Para las empresas, el Mundial 2026 plantea una doble agenda. Por un lado, la competencia por la atención en un entorno de audiencias masivas pero multipantalla. Por otro, para las marcas argentinas en particular, una oportunidad de internacionalización en las ciudades sede del torneo.
En el plano publicitario, según el informe de Youniversal, el torneo marca una evolución en la forma en que las compañías activan sus campañas globales.
En el plano tecnológico, EXTE —compañía de soluciones publicitarias digitales— señala que el torneo se proyecta como uno de los mayores eventos de audiencia global, con estimaciones que superan los 5.500 millones de espectadores. En América Latina, según datos de Comscore citados en el informe de EXTE, más del 50% de los usuarios ya consume contenidos a través de Connected TV, lo que redefine la planificación de medios. "En eventos de escala global como el Mundial, la eficiencia publicitaria se construye a partir de la integración de datos, creatividad y medios en tiempo real", afirmó Úrsula Rodríguez, Managing Director de EXTE para Región Andina. La compañía también cita que el 70% de los aficionados latinoamericanos muestra mayor predisposición a comprar productos asociados al Mundial frente a marcas no vinculadas al torneo, según datos propios.
Desde una perspectiva estratégica, Mariela Navazo, licenciada en Comercialización y directora de MKT Activa, señala que muchas empresas argentinas comienzan a mirar el evento no solo como plataforma de comunicación sino como oportunidad de expansión en Estados Unidos, México y Canadá. En particular en el mercado estadounidense —donde la comunidad latina crece de manera sostenida y el interés por el fútbol aumenta año a año—, el torneo abre posibilidades para marcas de alimentos, bebidas, indumentaria, tecnología, turismo y lifestyle. "La clave está en evitar el oportunismo vacío. Las audiencias detectan rápidamente cuándo una marca utiliza símbolos mundialistas sin una propuesta genuina detrás", advierte Navazo.
En esa línea, tanto Youniversal como MKT Activa coinciden en que las marcas que mejor conectarán son aquellas capaces de democratizar la experiencia mundialista.