Test para la deuda: qué espera el mercado de la primera licitación del mes
Cómo es el menú de títulos. El Gobierno cuenta con depósitos acumulados en la cuenta del Banco Central, que alcanzan los $12,6 billones.
Cómo es el menú de títulos. El Gobierno cuenta con depósitos acumulados en la cuenta del Banco Central, que alcanzan los $12,6 billones.
El dato central para el mercado fue el mensaje implícito detrás de la licitación: el Gobierno mantiene acceso fluido al financiamiento en pesos, logra extender plazos y empieza a convalidar tasas más bajas en términos nominales.
El mercado cree que los vencimientos de 2026 “ya están prácticamente cubiertos” y que el verdadero desafío recién aparece en 2027, cuando los pagos en dólares rondarían los US$ 11.300 millones.
El programa contempla una emisión inicial de alrededor de US$ 50 millones, o su equivalente en pesos, con posibilidad de ampliación progresiva hasta alcanzar el techo autorizado de US$ 1.500 millones.
Estos instrumentos, que pagan capital e intereses en dólares, funcionan históricamente como cobertura frente a escenarios de devaluación o volatilidad cambiaria. A diferencia del carry trade, no dependen de la estabilidad del peso para generar retornos.
El descenso marca un avance relevante respecto de semanas previas y lo acerca a niveles que no se observaban desde comienzos de año.
La eentidad sugirió retomar posiciones en títulos soberanos de mediano plazo tras la corrección reciente, con una apuesta atada a mejoras macro, más reservas y menor incertidumbre externa.
El riesgo país retrocedió con fuerza hasta la zona de los 550 puntos básicos y los bonos soberanos mostraron subas que comprimieron las tasas hasta un promedio del 9%.
La caída de los títulos soberanos en un contexto de alta volatilidad global generó rendimientos de hasta 11%. Cómo queda la "tabla" y cuál es el más atractivo
El regreso de las grandes operaciones corporativas reactiva estrategias que buscan capturar diferencias de precio ante anuncios, reestructuraciones o compras, con un alto premio potencial y un margen estrecho para errores.
El shock geopolítico cambió el panorama. La mayor aversión al riesgo presionó los spreads al alza y los precios retrocedieron, devolviendo parte de las ganancias iniciales en el mercado de bonos.
Desde el mercado, la jugada es interpretada como una evolución del esquema iniciado con el AO27. Tras el buen resultado de ese bono, que incluso registró sobredemanda en sus primeras licitaciones, el Gobierno ahora testea el apetito por plazos más largos.
Durante gran parte de los últimos años, los inversores se refugiaron en bonos hard dollar porque el peso ofrecía rendimientos reales negativos dado que la inflación y las devaluaciones superaban ampliamente a las tasas de interés. Pero el escenario proyectado por el mercado para 2026 es distinto.
Los inversores reducen exposición a activos percibidos como riesgosos y migran hacia activos considerados seguros, como bonos del Tesoro de Estados Unidos, crédito de alta calidad o metales preciosos.
La situación en Oriente Medio se deterioró significativamente durante el fin de semana y los primeros días de marzo, con intensos ataques entre Israel, Estados Unidos e Irán.
El riesgo país se movió en un rango de 500 a 560 puntos básicos y cerró en torno a 540 unidades, todavía por encima del piso perforado transitoriamente a comienzos del trimestre.
La creación de los FAL es uno de los puntos de la ley que más interesa al ministro de Luis Caputo, que busca crear fuentes de financiamiento de largo plazo plazo "para el sector privado".
Al operar en niveles de rendimiento similares a los de otros países emergentes, la deuda argentina pierde el atractivo "compensatorio"
La operación fue por US$ 3.000 millones y se aseguró con bonos Bonares 2035 y 2038. La tasa pactada se ubica en torno al 7,4% anual y el nivel de demanda superó las expectativas del organismo, que optó por no ampliar el monto adjudicado.