Con una inversión de más de US$ 5 millones, Recoleta Urban Mall busca transformarse en un centro de esparcimiento
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
Fortín Maure, el grupo propietario de Recoleta Urban Mall, anunció que, tras una inversión de US$ 5,1 millones, busca reconvertir su centro comercial porteño en un hub de entretenimiento y gastronomía premium. La transformación, que comenzó hace ya seis meses, apunta a sumar 150.000 visitantes mensuales adicionales a los 410.000 actuales.
Pablo Peralta Ramos, director en Fortín Maure, también propietaria de El Solar Shopping, presentó los detalles del proyecto durante una conferencia en el centro comercial de Recoleta, donde explicó que la estrategia se basa en lo que denominan "experiencias acentuadas". "Los cambios obedecen a los cambios en perfiles de conducta que hemos venido observando por pandemia en nuestros clientes", señaló el ejecutivo.
El complejo, que cuenta con 72 locales y 8 góndolas, está implementando una reconversión que priorizará el entretenimiento por sobre la indumentaria tradicional. "Desde el shopping nuestra visión estratégica es tratar de sumar valor. Tenemos 10 salas de cine acá en el shopping", destacó Peralta Ramos, en referencia a las salas operadas por Cinépolis que ya fueron remodeladas con un foyer ampliado, cocina expandida y nueva oferta gastronómica caliente.

El proyecto más ambicioso de esta transformación es la creación del "Recreation Court", un innovador espacio de 1356 m² que redefine el tradicional patio de comidas. Ubicado en el tercer piso, este lugar estará enfocado en el esparcimiento a través del deporte, la música y la gastronomía, y contará con cuatro pilares principales:
De los US$ 5,1 millones de inversión total, Fortín Maure aporta aproximadamente el 25% para infraestructura, sistemas de aire, detección de incendios y remodelación de áreas comunes. El resto corresponde a los operadores que construyen sus locales. En total se firmaron nueve contratos para la reconversión.
La estrategia también incluye el fortalecimiento de Cruza, la operación de after office que funciona desde las 19 hasta las 2-3 de la madrugada y que "empezamos a transitar post pandemia" con shows en vivo y una propuesta gastronómica diferenciada.

El plan implica una reducción de la superficie destinada a indumentaria, un rubro que golpeado por en términos de consumo en la Ciudad de Buenos Aires. "Estamos aumentando la propuesta de esparcimiento", resumió el ejecutivo, quien espera que el proyecto esté completamente operativo entre enero y marzo de 2026.
Además de estos cambios, Recoleta Urban Mall está trabajando en fortalecer su oferta de locales enfocado en las categorías de deportes y bienestar. Esto implicará nuevas obras para acondicionar locales de gran tamaño para marcas enfocadas en esos segmentos.
"Creemos que los centros comerciales deben 'aportar valor' en los barrios en los que se ubican, ofreciendo experiencias que aporten a la 'vida social' de quienes los visitan. En el caso de Recoleta Urban Mall, eso implicó crear y mejorar los espacios dirigido a quienes buscan opciones de esparcimiento y gastronómicas diversas, para que el shopping se refuerce como punto de encuentro de la zona, aprovechando y potenciando lo que el circuito de Recoleta ya es", concluye Peralta Ramos.