El banco de inversión Morgan Stanley sostuvo reuniones con grandes fondos en Londres y concluyó que buena parte del mercado internacional mantiene una visión más cautelosa que la propia entidad. Sin embargo, considera que la recuperación de la actividad, el fortalecimiento del frente financiero y la acumulación de reservas podrían impulsar un cambio gradual en la percepción sobre el país.
Mientras los activos argentinos continúan operando bajo la mirada atenta de los inversores internacionales, la entidad considera que existe una diferencia importante entre la percepción que predomina en Wall Street y la evolución de los fundamentos económicos del país. De hecho, el riesgo país se encuentra a 5 puntos básicos de perforar los 400 pb, algo que por ahora sólo impide el contexto internacional.
Tras una serie de reuniones con administradores de fondos en Londres, el banco concluyó que muchos inversores siguen mostrando cautela frente a Argentina, aunque también detectó un creciente interés por incrementar posiciones si el escenario macroeconómico continúa consolidándose.
De acuerdo con el informe, la principal conclusión de esos encuentros fue que el mercado aún mantiene dudas sobre la sostenibilidad del programa económico, la continuidad política más allá de 2027 y la capacidad del Gobierno para fortalecer las reservas internacionales.
Sin embargo, Morgan Stanley sostiene que buena parte de esos temores ya no reflejan plenamente la realidad económica y que varios de los riesgos que preocupan a los inversores comenzaron a reducirse en los últimos meses.
El banco cree que uno de los factores que podría modificar esa percepción es la evolución de la actividad económica durante el segundo semestre de 2026. Su escenario base contempla una aceleración gradual del crecimiento, impulsada por una combinación de mayores exportaciones, una recuperación de la construcción, mejoras en el poder adquisitivo de los salarios y una expansión del crédito a medida que continúe descendiendo la inflación.
Para la entidad, estos motores permitirán que la recuperación deje de estar concentrada en sectores puntuales y se extienda progresivamente al resto de la economía.
Morgan Stanley también considera que el frente externo presenta una dinámica más favorable que la que descuenta el mercado. En particular, destaca que aún resta una parte importante de la liquidación de divisas provenientes de la cosecha récord de 2026, un flujo que podría sostener la oferta de dólares durante los próximos meses y facilitar nuevas compras de reservas por parte del Banco Central. Según el banco, ese proceso contribuiría a fortalecer la estabilidad cambiaria y a mejorar uno de los indicadores más observados por los inversores internacionales.
Otro de los aspectos que recibe una evaluación positiva es la estrategia de financiamiento anunciada por el Gobierno. Morgan Stanley afirma que la renovación del préstamo repo por US$ 6.000 millones, junto con nuevas líneas de financiamiento comercial respaldadas por organismos internacionales y el programa financiero oficial, reducen significativamente el riesgo de refinanciación de la deuda en moneda extranjera hasta 2027. Para el banco, estas medidas disminuyen una de las principales preocupaciones que históricamente condicionaron la valuación de los activos argentinos.
El informe también destaca que la reciente reorganización del Gabinete podría facilitar el avance de reformas consideradas clave para consolidar el programa económico. Entre ellas menciona la independencia del Banco Central, la prohibición del financiamiento monetario del déficit, modificaciones institucionales y mecanismos destinados a reforzar la disciplina fiscal. A juicio de Morgan Stanley, estos cambios podrían fortalecer la credibilidad de la política económica y mejorar la confianza de los mercados.
En materia política, el banco reconoce que muchos inversores todavía observan con cautela el escenario electoral de 2027. No obstante, sostiene que, si la recuperación económica continúa ampliándose y alcanza a un mayor número de sectores, aumentarán las probabilidades de continuidad del actual esquema macroeconómico. Esa combinación entre crecimiento, estabilidad y mayor previsibilidad política aparece como uno de los factores que, según la entidad, podría impulsar una revisión positiva de la visión que hoy mantiene parte de Wall Street sobre Argentina.

Las conversaciones mantenidas con gestores de fondos dejaron otro dato relevante: lejos de mantenerse completamente al margen del mercado argentino, muchos inversores institucionales ya poseen bonos y acciones del país. Según Morgan Stanley, varios de ellos manifestaron que estarían dispuestos a incrementar su exposición si encuentran señales adicionales de continuidad en las políticas económicas y una reducción sostenida de los riesgos macroeconómicos.
En ese contexto, el banco considera que el desafío para Argentina ya no pasa únicamente por mostrar mejoras en las variables económicas, sino por convencer al mercado de que esas mejoras pueden sostenerse en el tiempo.