El mercado de deuda soberana en dólares de Argentina sumó un nuevo protagonista. Tras completar las colocaciones de los Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), el Ministerio de Economía anunció la emisión del Bonar 2029 (AO29), un instrumento con el que buscará captar hasta US$ 2.000 millones en el mercado local y que redefine la oferta de títulos en moneda dura para los inversores.
La decisión forma parte de la estrategia oficial para financiar los vencimientos de deuda de 2026 y 2027 sin recurrir al mercado internacional. El Gobierno ya obtuvo US$ 4.000 millones mediante las emisiones de los Bonar 2027 y 2028 y ahora aspira a completar un programa de US$ 6.000 millones con el nuevo bono.
La incorporación del AO29 modifica la estructura de la curva de deuda en dólares bajo legislación local. Hasta ahora, las nuevas emisiones estaban concentradas en los vencimientos de 2027 y 2028. Con el nuevo bono, el Tesoro extiende un año adicional el plazo promedio de financiamiento y ofrece una alternativa para quienes buscan permanecer invertidos en moneda dura durante un horizonte más largo.
El título tendrá un cupón anual del 6%, con una característica poco habitual en la deuda soberana argentina: el pago de intereses será mensual, mientras que el capital se amortizará íntegramente al vencimiento, bajo un esquema "bullet".
Uno de los aspectos más relevantes del lanzamiento es el momento elegido. La primera licitación del AO29 se realizará el 15 de julio, pocos días después del pago de aproximadamente US$ 4.200 millones correspondientes a amortizaciones e intereses de Bonares y Globales.
La expectativa oficial es que una parte significativa de los inversores reinvierta directamente esos fondos en el nuevo bono, fortaleciendo el mercado doméstico de deuda en dólares.
La aparición del AO29 amplía el abanico de alternativas para quienes invierten en renta fija en dólares. Los perfiles más conservadores continúan encontrando en el AO27 un instrumento de menor duración, mientras que quienes buscan extender el plazo de sus inversiones ahora disponen de un bono con vencimiento posterior y pagos mensuales de renta.

“Para quien quiere mantenerse en la curva en dólares, pero acotando volatilidad, la reinversión en el Bonar 2029 luce como la opción más equilibrada. Devuelve todo el capital al vencimiento, en noviembre de 2029, con cupón del 6,5% anual y una TIR que rondaría el 8,5% en dólares. Su baja duration lo hace mucho menos sensible a los vaivenes de tasa”, relató el operador financiero Germán Marin.
Sin embargo, el nuevo instrumento también incorpora un factor adicional de riesgo. Al vencer en 2029, su vida útil atraviesa el próximo cambio de administración presidencial, por lo que su precio estará más expuesto a las expectativas políticas y a la evolución del riesgo país que los bonos con vencimientos más cercanos.
“El mercado está pidiendo una compensación adicional para extender vencimientos más allá de las elecciones del año próximo, que hoy se ubica en torno a 350 puntos básicos. Dicho esto, según la presentación del Gobierno, este bono el AO29 parece estar pensado en parte para inversores que hoy tienen posiciones en Bonares y que próximamente cobrarán amortizaciones de capital. Si esos inversores buscan reinvertir esos pagos, creemos que el nuevo instrumento podría tener una demanda significativa y, en ese contexto, la colocación podría resultar exitosa”, indicaron desde Adcap Grupo Financiero.
Con el AO29, el mercado local de deuda soberana en dólares gana profundidad y ofrece una curva de vencimientos más escalonada.
En el extremo corto, el AO27 rendiría 4,29%, reflejando el menor riesgo de duración y el atractivo de sus pagos mensuales. Luego aparecería un fuerte salto hacia el AO28, cuya TIR asciende a 7,60%, mientras que el nuevo AO29 se ubicaría en torno al 8,5%, prácticamente alineado con el AN29 (8,40%) y sirviendo como referencia para el segmento medio de la curva.
A partir de ahí, los bonos de mayor plazo continúan ofreciendo un premio adicional: el AE38 rinde 9,14%, el AL35 retorna 9,08%, el AL41 ofrece un 8,61% y el GD46, un 8,23%, aunque la pendiente deja de ser estrictamente ascendente y comienza a aplanarse.
En conjunto, la curva mostraría un comportamiento más lógico que el actual, con un incremento progresivo de las tasas desde los vencimientos de corto plazo hacia los de duración media y larga.