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Liderazgo

Seis consejos que te darán tiempo cuando te paralices en situaciones laborales estresantes

Bryan Robinson, Ph.D.

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Pausas breves, preguntas a tiempo y trucos para ordenar la cabeza ayudan a recuperar claridad en reuniones, entrevistas o evaluaciones mientras la presión juega en contra.

27 Marzo de 2026 20.25

Las evaluaciones de fin de trimestre, un cruce con un compañero de trabajo, la presión de tu jefe o una entrevista laboral que define mucho pueden dejarte en blanco cuando las emociones se imponen sobre tus pensamientos. No sos el único: a mucha gente le pasa que se paraliza en una reunión si se siente intimidada, estresada o insegura. Pero los expertos aseguran que hay medidas que podés tomar para estabilizarte en poco tiempo y recuperar el control, muchas veces antes de que alguien lo note.

Cómo los momentos de alta presión afectan nuestra forma de pensar

Las investigaciones muestran que el estrés altera la manera en que pensamos y tomamos decisiones. Según el American Institute of Stress, el 83% de los trabajadores de EE.UU. dice que sufre estrés laboral. Para John Coco, abogado litigante radicado en Nueva York, eso implica que hoy muchas decisiones importantes, tanto en la vida como en el trabajo, se toman bajo una presión constante.

Coco remite a estudios científicos que muestran que el estrés afecta la capacidad del cerebro para tomar decisiones reflexivas. Señala que el estrés agudo reduce el procesamiento cognitivo y empuja a respuestas más reactivas y automáticas, en lugar de un análisis cuidadoso. Además, las hormonas del estrés reducen la actividad en la corteza prefrontal, la parte del cerebro encargada del juicio, la planificación y la evaluación de las consecuencias.

“En una crisis, la gente siente miedo, se ve sobrepasada y quiere una resolución”, dice. “Esa presión puede empujarlos a tomar decisiones demasiado rápido, antes de que se entiendan por completo las consecuencias a largo plazo”, agrega. Además, señaló que vio cómo esa presión lleva a muchos a aceptar un acuerdo prematuro antes de entender de verdad cuáles serán las consecuencias a largo plazo. Y John Coco sabe de qué habla.

En su trabajo, acompaña a personas después de accidentes graves, en momentos en los que deben tomar decisiones críticas bajo presión. Contó que, al representar a personas tras accidentes serios, detectó esos mismos patrones en tiempo real cuando se ven obligadas a decidir bajo estrés.

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El cansancio mental puede bloquear tu cerebro e impedir que tomes las mejores decisiones para vos en una entrevista importante o en una evaluación.

Bajo la presión que sigue a un accidente o una lesión, muchas veces sin trabajo, con facturas médicas y un nivel de estrés enorme, no es momento para tomar decisiones que te cambien la vida, aconseja John Coco. Aunque sean temporales, esas presiones son reales. Y eso también vale para los trabajadores que sienten que están al borde de perder el puesto en una reunión tensa o en una entrevista laboral decisiva y dejan de distinguir cuándo conviene resistir y cuándo ceder.

Coco dice que, con el paso del tiempo, aprendió que una de las maneras más eficaces de protegerte de decisiones dictadas por el estrés es, simplemente, bajar el ritmo y abrir un espacio para pensar con más calma. Ante una situación de presión, recomienda aplicar cinco principios:

  • Bajá el ritmo cuando las emociones estén en su punto más alto y tengas que tomar decisiones importantes.
  • Detectá cuándo una presión pasajera está empujando una decisión con efectos a largo plazo.
  • Buscá ayuda especializada en lugar de consejos generales.
  • Tené presente que, cuando hay mucho en juego, suelen aparecer maniobras de presión.
  • Priorizá un proceso de decisión ordenado y cuidadoso, en vez de una resolución apurada.

Seis consejos para evitar que la mente se quede en blanco bajo presión

El cansancio mental puede bloquear tu cerebro e impedir que tomes las mejores decisiones para vos en una entrevista importante o en una evaluación. Rob Phelps, de Digital PR, compartió seis maneras de evitar que la mente se quede en blanco en situaciones laborales en las que hay mucho en juego:

1. Dale un reinicio a tu cerebro con una pausa de 60 segundos.

Cuando tu mente se queda en blanco de golpe, lo peor que podés hacer es entrar en pánico. Esa respuesta de estrés, de hecho, bloquea todavía más los pensamientos. Phelps recomienda hacer una pausa breve de 60 segundos: alejate de la pantalla, respirá lento y concentráte en algo físico, como sentir los pies apoyados en el piso.

“Esto ayuda a calmar el sistema nervioso y le da a tu cerebro un momento para volver a acceder a la información que ya conoce”, explicó. “Por lo general, la respuesta vuelve a tu cabeza una vez que baja la presión”, completó.

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Bajo la presión que sigue a un accidente o una lesión, muchas veces sin trabajo, con facturas médicas y un nivel de estrés enorme, no es momento para tomar decisiones que te cambien la vida, aconseja John Coco.

2. Anotá las primeras tres palabras que se te vengan a la cabeza.

Cuando te trabás en una reunión o quedás frente a un documento en blanco, Rob Phelps sugiere que pruebes con anotar las primeras tres palabras relacionadas con el tema. “Tu cerebro guarda la información por asociación, no en frases perfectamente estructuradas”, señala. “Una vez que activás algunas palabras clave, tu mente puede empezar a armar el resto de las ideas a partir de ahí. Es un recurso simple que usan especialistas en marketing y creativos cuando se sienten bloqueados mentalmente”, sostiene.

3. Cambiá de posición física.

Tu entorno y tu postura pueden influir en la claridad con la que pensás. “Si tu mente se queda en blanco durante una tarea, parate, caminá unos pasos o estirá los hombros”, aconseja. “Incluso cambiar de escritorio o acercarte a una ventana puede servir. El movimiento físico aumenta el flujo de sangre al cerebro y puede reactivarte rápido”, indica.

4. Bajá la sobrecarga mental.

Phelps señala que una de las razones más comunes por las que muchas personas se quedan en blanco en el trabajo es la sobrecarga cognitiva. Si estás con distintos mensajes, correos, tareas e incluso varias pestañas abiertas al mismo tiempo, tu cerebro cambia de foco de manera permanente. Con el paso del tiempo, eso pasa factura. Por eso, recomienda cerrar las pestañas que no necesitás, anotar cuáles son tus tres prioridades inmediatas y resolverlas de a una. La claridad suele volver cuando baja el ruido.

5. Hacé una pregunta.

Si tu mente se queda en blanco en una reunión o en una conversación, hacer una pregunta puede darte algo más de tiempo y ayudar a que tu cerebro se reordene. Él sugiere que podrías decir: “¿Podés aclarar a qué te referís con ese punto?” o “¿Qué parte deberíamos mirar primero?”. Eso permite que la conversación siga su curso mientras recuperás tus ideas.

Hombre Trabajando En La Computadora Portátil Mientras La Mujer Toma Notas
Cuando te trabás en una reunión o quedás frente a un documento en blanco, Rob Phelps sugiere que pruebes con anotar las primeras tres palabras relacionadas con el tema.

6. Tené un “banco de ideas”.

En el sector de las relaciones públicas digitales y las industrias creativas, los bloqueos mentales suelen aparecer cuando necesitás pensar ideas rápido y bajo presión. Una técnica que usa Phelps consiste en tener un “banco de ideas”, un documento en el que guardás títulos, ideas de campaña, disparadores y estadísticas interesantes a medida que surgen. “Cuando tu mente se queda en blanco de golpe durante una presentación o una tormenta de ideas, podés volver a la lista para buscar inspiración”, dice. “Muchas veces, una idea pequeña alcanza para despertar otras completamente distintas en una nueva dirección”, concluye.

Cómo el “dry-chatting” con ChatGPT evita que la mente se quede en blanco

Alguien te habla por encima en una reunión. Un líder de equipo se atribuye una idea tuya. Tenés una relación difícil con un cliente nuevo. Si evitás enfrentar el problema, sabés que eso deja una tensión latente, de esas que nadie menciona. Pero te inquieta la posibilidad de quedarte en blanco durante esa conversación. Una tendencia popular llamada “dry-chatting”, que consiste en ensayar con IA conversaciones emocionalmente difíciles antes de llevarlas a la vida real, puede ayudarte a ganar confianza.

El "dry-chatting" con un asistente de IA es, en esencia, la versión actual de ensayar frente al espejo. Simplemente, le da un lugar a ese ensayo interno. Te permite ordenar tus ideas, probar qué querés decir y llegar a la conversación real con más firmeza y mejor preparado. En ese sentido, te ayuda a afrontar ese momento sin quedarte en blanco, con más claridad y confianza.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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