Los millennials creen que quedaron fuera del mercado laboral, pero las empresas muestran lo contrario
Jasmine Browley Contribuyente
Jasmine Browley Contribuyente
Un análisis de los cambios laborales en más de 155 empresas reveló que los profesionales de entre 35 y 50 años ganaron participación en las nuevas contrataciones entre 2022 y 2026. Los más jóvenes todavía son mayoría, pero podrían ser superados si la tendencia continúa, incluso después de una caída general del 24% en las incorporaciones.
Ese panorama choca con el discurso que domina en algunos foros profesionales anónimos. Ahí, las publicaciones que dan por terminada la carrera de quienes superan los 35 años acumulan decenas de miles de visitas y los presentan como perfiles caros, lentos para actualizarse y menos atractivos que los candidatos con dominio de la IA.
Visier detectó un crecimiento de los profesionales de entre 35 y 50 años en las nuevas contrataciones. Una tendencia similar se observa entre quienes buscan trabajo. ICIMS analizó más de 691 millones de perfiles y constató que las personas de entre 35 y 44 años pasaron del 12% al 15% del total de postulantes. Los trabajadores de 45 años o más ya representan el 21%.

La explicación está vinculada al criterio que aporta la experiencia. Un modelo puede encontrar un dato en segundos, pero no siempre reconoce cuándo esa información resulta inadecuada para un cliente, una situación o un entorno determinado.
Esa capacidad se construye después de años de tomar decisiones, cometer errores y realizar correcciones. Tras observar durante tres años pruebas piloto de inteligencia artificial que generaban respuestas inútiles con un tono convincente, los empleadores valoran a quienes pueden distinguir cuándo un resultado sirve y cuándo debe descartarse.
El temor a perder oportunidades laborales tiene un origen real, pero su mayor impacto se observa en otro segmento. Un análisis de la Reserva Federal de Dallas reveló que el empleo entre los trabajadores de 22 a 25 años en las ocupaciones más expuestas a la IA cayó alrededor de un 13% desde 2022. Los profesionales con más experiencia resistieron mejor. El principal punto de exposición se encuentra en los puestos de entrada al mercado laboral, donde se concentra la mayor cantidad de tareas rutinarias.
Los millennials tomaron ese dato sobre trabajadores de alrededor de 23 años y lo trasladaron a sus propias carreras. La reacción también está atravesada por la experiencia de una generación que aprendió que el mercado puede desplomarse sin demasiado aviso. Desde entonces, cada trimestre débil puede interpretarse como el inicio de una nueva crisis. Reconocer patrones ayuda a anticipar amenazas, pero deja de ser útil cuando cualquier señal parece confirmar un riesgo que los datos no respaldan.
Esa percepción comienza a tener consecuencias concretas cuando llega una oferta laboral. ZipRecruiter descubrió que el 27% de los nuevos empleados aceptó un salario inferior al que recibía en su puesto anterior. El 65% de ese grupo afirmó haber tomado la decisión porque necesitaba conseguir trabajo. Apenas el 30% negoció las condiciones de su propuesta, frente al 36% registrado en el trimestre anterior.

La predisposición a renunciar a ingresos se extiende más allá de la contratación. El Informe de Seguridad Laboral de Monster de 2026, basado en una encuesta realizada en julio a 1.020 trabajadores estadounidenses, reveló que el 54% aceptaría una reducción salarial a cambio de mayor estabilidad. El 28% renunciaría a por lo menos un 5% de su sueldo y el 11% estaría dispuesto a perder más del 10%. El miedo a quedar fuera del mercado puede llevar a una persona a aceptar la primera propuesta, a evitar la negociación y a permanecer en un puesto que no se corresponde con su experiencia.
En los indicadores internos de retención, ese comportamiento puede aparecer como lealtad, aunque también puede estar motivado por la inseguridad. La pérdida salarial, además, se acumula porque cada aumento futuro se calcula sobre una base menor.
Antes de una negociación, conviene revisar cuánto realmente paga el mercado por ese puesto. El Indicador de Crecimiento Salarial de la Reserva Federal de Atlanta mostró que quienes cambiaron de empleo obtuvieron un aumento del 4,4% en julio, frente al 3,6% registrado entre quienes permanecieron en su cargo. Esa diferencia sirve de referencia frente a una propuesta de aumento del 3% presentada como competitiva. Los foros anónimos permiten conocer las percepciones de otros trabajadores, pero resultan menos útiles para determinar cuánto están dispuestas a pagar las empresas.
Los millennials pasaron una década señalados como el futuro del trabajo y otra bajo críticas por haberlo transformado. La nueva narrativa sostiene que comienzan a perder importancia a partir de los 39 años, pero por primera vez los datos contradicen de manera contundente esa afirmación.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.