Las compañías basan sus decisiones de contratación en antecedentes, pruebas de drogas y sistemas automatizados; por eso, deben revisar el alcance de los datos, sus límites y la responsabilidad final.
Chai Discovery sumó laboratorios líderes para probar su modelo en el desarrollo de nuevas terapias. En paralelo, la empresa negocia una ronda de capital de riesgo por US$ 400 millones que elevaría su precio implícito a US$ 3.400 millones.
Masayoshi Son desplazó al magnate indio Mukesh Ambani en el ranking regional, impulsado por la suba del conglomerado japonés, que llevó su fortuna a US$ 97.000 millones.
Mary Callahan Erdoes, de JPMorgan Chase, vinculó el salto de las valuaciones deportivas con la inteligencia artificial y anticipó que “seguiremos viendo ese incremento” en los próximos años.
El Presidente publicó una columna en el Financial Times que busca posicionar a la Argentina como un polo global para las inversiones multimillonarias que impulsa la carrera por la inteligencia artificial. Incentivos fiscales, estabilidad regulatoria y guiños directos a figuras como Peter Thiel, Sam Altman y Elon Musk.
Gray Swan ofrece herramientas de seguridad para detectar vulnerabilidades, jailbreaks y usos dañinos en sistemas de IA; sus servicios ya son utilizados por OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta, xAI, ByteDance y empresas como Snowflake.
La inteligencia artificial ingresó en una fase de estabilización y revisión metodológica. Lejos de la fascinación técnica y la urgencia por recortar costos, en el Forbes CEO Summit 2026 se planteó cómo la rentabilidad en el balance será la consecuencia de un proceso paciente de adaptación cultural.
La apuesta de 1X pasa por las manos de los robots, que contarán con 22 grados de libertad accionables, tendones silenciosos y una IA entrenada para resolver pequeñas tareas de la vida cotidiana.
Compañías como Starbucks, Uber, Microsoft y hasta el propio OpenAI están revisando la utilización de IA en sus operaciones. Vuelta atrás con la idea de pérdida de trabajo humano y costos que generan inquietud en los ejecutivos.
Una empresa fundada hace apenas ocho meses opera en cuatro países, creció cerca del 90% mensual y proyecta multiplicar por diez su volumen de transacciones antes de fin de año. El monto de la ronda no fue divulgado.
El presidente estadounidense apostó por compañías estratégicas de tecnología: fabricantes de de chips, software y data centers-, con operaciones que reavivaron las sospechas por posibles conflictos de interés.
La compañía finlandesa acelera su transformación con AI-RAN, redes ópticas y data centers, mientras los inversores evalúan si el salto bursátil todavía tiene respaldo.
El informe 2026 advierte que el verdadero desafío para las empresas no pasa solo por ganar eficiencia, sino por rediseñar procesos, formar equipos capaces de trabajar junto a agentes y medir el valor real que genera la inteligencia artificial.
La plataforma aplicará etiquetas automáticas para contenidos fotorrealistas creados o alterados con inteligencia artificial. El cambio llega mientras la creator economy global mueve cientos de miles de millones de dólares y obliga a las grandes tecnológicas a reforzar la transparencia ante los usuarios.
El organismo internacional publicó recientemente su actualización sobre cáncer de mama. Los datos confirman una crisis sanitaria global que en América Latina se traduce en 60.000 muertes al año y sistemas de salud que aún no están a la altura del desafío.
La lista Midas Brink 2026 identifica a las figuras emergentes del capital de riesgo que ya apuestan por inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica e infraestructura, con operaciones que empiezan a marcar el rumbo de Silicon Valley.
Una función paga de remezclas autorizadas busca convertir prácticas fanáticas ya habituales en redes en ingresos extra, bajo reglas privadas y antes que tribunales o legisladores fijen límites.
El campeón del mundo se sumó como inversor estratégico y socio fundador a LIBRODEPASES (LDP), una startup argentina que desarrolla inteligencia artificial aplicada al mercado global de transferencias. La compañía busca transformar cómo clubes y agentes toman decisiones sobre scouting, valuación y compra de futbolistas en un negocio que mueve más de US$ 13.000 millones al año.