Con la mirada puesta en la 56ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF) que comienza este 19 de enero en Davos, el estado de la paridad de género vuelve al centro del debate. El organismo llega a la cita con las conclusiones de su último Global Gender Gap Index: un análisis exhaustivo de 148 economías que marca el punto de partida para las discusiones de los líderes globales sobre la persistente brecha económica y política.
El panorama global es desafiante: al ritmo actual de progreso, tomará 123 años alcanzar la plena paridad de género. La brecha global se cerró apenas 0,3 puntos porcentuales en el último año, pasando de 68,4% en 2024 a 68,8% en 2025.
Argentina: avances y retrocesos
Argentina se ubica en el puesto 37 del ranking global con un puntaje de 0,762 (76,2% de la brecha cerrada), retrocediendo cinco posiciones respecto a 2024, cuando ocupaba el lugar 32 con un puntaje de 0,772.
El desempeño del país muestra contrastes marcados según las dimensiones analizadas. Argentina alcanzó la paridad total (puntaje 1.000) en Educación, ubicándose en el primer lugar global en esta categoría. Los datos complementarios revelan que las mujeres argentinas superan ampliamente a los hombres en matriculación en educación terciaria.
Sin embargo, el panorama es menos alentador en otras áreas. En Participación y Oportunidad Económica, Argentina obtuvo 0,666 puntos y cayó del puesto 97 al 93. La participación laboral femenina alcanza el 53,16%, significativamente menor que la masculina (72,22%). En cuanto a representación en cargos de liderazgo económico, las mujeres ocupan apenas el 34,66% de los puestos de legisladoras, altas funcionarias y gerentes, frente al 65,34% de los hombres.
El empoderamiento político es otra asignatura pendiente. Con un puntaje de 0,409, Argentina se ubica en el puesto 27 global (frente al 20 de 2024). Las mujeres representan el 42,41% del parlamento y solo el 25% de los ministerios. En los últimos 50 años, el país tuvo una mujer como jefa de Estado durante el 9,07% del tiempo.
En Salud y Supervivencia, Argentina registró 0,974 puntos, ocupando la posición 44 (comparado con el puesto 41 del año anterior).
Por 16° año consecutivo, Islandia mantiene el primer lugar del ranking con un puntaje de 92,6%, siendo la única economía que cerró más del 90% de su brecha de género desde 2022. Sin embargo, ningún país del mundo alcanzó aún la paridad total.

Los países nórdicos dominan el top 10: Finlandia (87,9%), Noruega (86,3%) y Suecia (81,7%) estuvieron entre los diez primeros en cada edición desde 2006. En la última edición del estudio se sumaron Reino Unido (83,8%) y República de Moldavia (81,3%), mientras que Nueva Zelanda (82,7%) y Namibia (81,1%) mantienen sus posiciones desde 2021.
Brechas que persisten: economía y política
El informe identifica avances dispares según las dimensiones analizadas. A nivel global, la brecha en Salud y Supervivencia se cerró en un 96,2%, y en Educación en un 95,1%. Pero las mayores disparidades persisten en las esferas donde se concentra el poder: Participación y Oportunidad Económica registra solo 61% de paridad, y Empoderamiento Político apenas 22,9%.
Paradójicamente, estas dos últimas dimensiones son las que más han progresado desde 2006. Entre las 100 economías incluidas continuamente en el índice, el Empoderamiento Político mejoró 9 puntos porcentuales (de 14,3% a 23,4%), aunque se estima que tomará 162 años cerrar completamente esta brecha. La Participación Económica avanzó 5,6 puntos (de 55,1% a 60,7%), con una proyección de 135 años para alcanzar la paridad total.
Uno de los hallazgos más reveladores del informe es la paradoja educativa: las mujeres superan a los hombres en educación terciaria a nivel global, pero siguen subrepresentadas en la fuerza laboral y en posiciones de liderazgo. Solo el 29,5% de los gerentes senior con educación terciaria son mujeres.
La participación laboral femenina global alcanzó el 41,2% en 2024, con avances notables en sectores tradicionalmente masculinos como infraestructura, que creció 8,9 puntos porcentuales. Sin embargo, persiste una marcada segregación sectorial: las mujeres se concentran en industrias con menor remuneración como salud y cuidados (58,5%) y educación (52,9%).

El informe también destaca que las mujeres tienen 55,2% más probabilidades que los hombres de tomar pausas en sus carreras, y por períodos más prolongados (19,6 meses versus 13,9 meses), principalmente por responsabilidades de cuidado.
América Latina: velocidad sin paridad
La región de América Latina y el Caribe ocupa el tercer lugar en el ranking regional con un puntaje de 74,5%, y registra el ritmo de progreso más rápido: aanzó 8,6 puntos porcentuales desde 2006.
La región muestra un récord destacado en liderazgo político: 15 economías tuvieron una mujer como jefa de Estado en las últimas cinco décadas. En 17 países, las mujeres representan al menos un tercio del gabinete, y Nicaragua y México alcanzaron la paridad parlamentaria total.
Sin embargo, en Participación Económica, la región registra el tercer puntaje más bajo globalmente (65,6%), aunque avanza de manera más homogénea: menos de 8,4 puntos porcentuales separan al mejor y peor desempeño regional en esta dimensión.
El informe del Foro Económico Mundial identifica un obstáculo crítico: la "brecha de implementación", es decir, la desconexión entre leyes que promueven la igualdad de género y la infraestructura necesaria para aplicarlas efectivamente. Esta brecha existe en prácticamente todas las economías analizadas.
Adoptar marcos legales avanzados resulta insuficiente sin mecanismos robustos de implementación que traduzcan las políticas en resultados concretos de paridad de género.
El informe advierte que tanto la transformación tecnológica como la fragmentación geoeconómica generan nuevos riesgos que podrían revertir las ganancias económicas de las mujeres en las últimas décadas, especialmente en economías de ingresos bajos y medios.
Las mujeres en estas regiones accedieron recientemente a empleos formales mejor remunerados en sectores de exportación, puestos que podrían estar en riesgo ante potenciales contracciones comerciales.