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Forbes Argentina
Pennywise: Drew Fallon fundó Iris Finance
Negocios

Lo rechazaron cuando presentó su idea, pero ahora su startup de IA recauda millones y conquista a las marcas más exigentes

Chloe Sorvino

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Drew Fallon creó una plataforma que automatiza tareas financieras para firmas de alimentos y productos envasados, con el objetivo de mejorar el control del efectivo y evitar errores caros al manejar publicidad, inventario y proyecciones.

2 Enero de 2026 17.05

Mientras se desempeñaba como director financiero de una marca de belleza financiada con capital de riesgo, Drew Fallon empezó a desarrollar un almacén de datos a medida para la empresa, con el objetivo de centralizar toda la información de la startup. Después de un año de pruebas, el sistema se puso en marcha, aunque, en el mejor de los casos, resultó poco confiable.

"Fui uno de esos idiotas que intentó realizar un proyecto de ingeniería de big data y terminé usando un montón de herramientas ya existentes, y ninguna era muy buena porque no procesaban todos los datos", le dice Fallon a Forbes. "Intentaba combinar esta herramienta de pronóstico con esta herramienta de canalización de datos y esta herramienta de inteligencia empresarial, y fue una pesadilla terrible", agrega.

Fallon entendió que las marcas de consumo no deberían gastar tiempo ni energía en ingeniería de datos. Aunque podría marcar una diferencia para aquellas empresas que operan con flujos de información que cambian todo el tiempo. 

"En un mundo donde hay tantas piezas en movimiento", señala Fallon, "estás tratando de gastar dinero en anuncios, estás tratando de comprar la cantidad correcta de inventario, estás tratando de probar nuevos productos y estás tratando de contratar personas; la visibilidad del efectivo se vuelve muy, muy difícil porque tienes tantas cosas diferentes que rastrear", expresa.

En medio de esas dificultades, Fallon advirtió que podía resolver un problema que afectaba tanto a sus competidores como al resto de la industria de bienes de consumo. 

Como director ejecutivo de Iris Finance, con sede en Chicago, este emprendedor de 28 años encabeza un cambio en la manera de planificar las finanzas dentro de las empresas de alimentos y productos envasados, a través del uso de inteligencia artificial. Iris Finance integra todas las fuentes de datos —desde las ventas en Walmart, Target y Shopify hasta los anuncios en Facebook, las tablas de capitalización de inversores y las tarjetas de crédito corporativas—, y automatiza tareas financieras como la planificación de inventario o los modelos de proyección, con el objetivo de maximizar el ahorro de las compañías.

Desde el lanzamiento de Iris en 2024, Fallon reunió un total de US$ 8,5 millones, con aportes de fondos como Glasswing Ventures, Founder Collective y Hyde Park Angels. Su ronda inicial de financiamiento, por US$ 6,2 millones y cerrada a comienzos de este año, valoró a la startup en US$ 24 millones, con un valor implícito cercano a 10 veces sus ingresos previos. Con más de 100 marcas que pagan una suscripción mensual, Iris proyecta generar unos US$ 3 millones en ingresos para finales de este año, el primero completo desde su creación. Ese crecimiento llevó a Fallon a integrar la lista 30 menores de 30 de 2026 en la categoría de alimentos y bebidas.

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 Drew Fallon empezó a desarrollar un almacén de datos a medida para la empresa, con el objetivo de centralizar toda la información de la startup. 

"Los datos son el motor de la IA", afirma Fallon. "Adoptamos un enfoque bastante novedoso para construir canales de datos donde podemos procesar una cantidad desmesurada de información", agrega.

Fallon fundó la empresa junto a Alex Heckmann, director de operaciones, de 34 años, y Marko Iwanik, director de tecnología, de 35. Entre los tres mantienen el control del negocio con más del 50% de la propiedad.

"Iris es el panel de control del CEO que desearía haber tenido hace 5 años", asegura Jim DeCiccio, exintegrante de la lista 30 menores de 30, quien cofundó Super Coffee en 2015 y actualmente invierte en Anthos Capital. "Drew maneja una maquinaria impecable", sostiene.

Fallon creció en Chicago, hijo de un consultor de inversiones y una enfermera. Se recibió en 2019 con un título en finanzas en la Universidad de Miami.

Antes de lanzar Iris, Fallon vivió en carne propia las dificultades que implica manejar el flujo de caja mientras ocupaba el cargo de director financiero en la startup de belleza Mad Rabbit, fundada por emprendedores reconocidos en el programa 30 menores de 30. La empresa había recaudado US$ 20 millones de fondos de capital de riesgo y otros inversores. Durante sus cuatro años allí, Fallon advirtió que muchas veces se cometen errores costosos al destinar capital a publicidad o inventario cuando los datos disponibles tienen varios meses de antigüedad o, en el mejor de los casos, están incompletos.

Al entender que cerca del 80% de los fracasos de las pequeñas empresas se deben a una mala gestión del flujo de caja, supo que podía crear una compañía para atacar ese problema. Sin embargo, cuando presentó su idea a inversores en 2023, nadie consideró que valiera la pena apostar por la inteligencia artificial. En cinco meses, apenas consiguió US$ 2 millones para la ronda pre-semilla de Iris.

La situación dio un giro completo dos años después, cuando Fallon comenzó a reunir capital para la etapa semilla. Esta vez, tuvo que resistir el interés de firmas que buscaban quedarse con grandes participaciones en Iris. En apenas tres semanas, cerró una ronda de financiamiento por US$ 6 millones.

"Muchas empresas en nuestra posición habrían recaudado US$ 30 millones porque hay muchos inversores que intentan presionar a los fundadores para que acepten más", explica Fallon, "no porque sea lo mejor para la empresa, sino porque es lo mejor para el inversor", completa.

Mientras muchas empresas de alimentos se quedaron sin recursos, las startups de inteligencia artificial como Iris pasaron a ser las preferidas dentro del universo de la tecnología alimentaria. El lanzamiento de Iris coincidió con ese cambio de enfoque, en un momento en el que los márgenes de ganancia empezaron a ocupar un lugar central para las marcas respaldadas por capital de riesgo. Según Fallon, “La conversación en la industria comenzó a alejarse de ‘¿cómo puedo generar otro dólar de ingresos?’, a ‘¿cómo puedo generar otro dólar de ganancias?’. La gente ahora se centra mucho más en las ganancias que antes”.

Para muchas empresas, los datos suelen estar demasiado compartimentados, asegura Chris Fenster, cliente de Iris a través de su firma Propeller Industries, una empresa de contabilidad y finanzas con sede en Nueva York que trabaja con más de 1.500 marcas de consumo.

“El hecho de que Drew fuera el director financiero de una marca lo convierte en el cliente. No se trata de un par de técnicos con una buena idea que intentan imponer algo en un mercado que no lo necesita”, dice Fenster. “Él tiene un profundo conocimiento del cliente, es muy inteligente y siempre piensa con anticipación”, sostiene.

Cuando los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump impactaron a las empresas de alimentos y otros bienes de consumo a comienzos de este año, Fallon temió que esa presión complicara aún más su negocio. Pero ocurrió lo contrario: en los primeros seis meses de 2025, Iris concretó más ventas que durante todo el año anterior.

Nota publicada por Forbes US

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