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Foto: Getty Images.

Vivir de crear contenido tiene un costo: cómo hacer crecer el negocio sin perder la creatividad

Alejandra Rojas

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Los ingresos irregulares y las demoras en los pagos pueden limitar la libertad para elegir proyectos. Por eso, contar con ahorros y distintas fuentes de dinero da más margen para negociar y sostener una carrera con mayor autonomía.

20 Agosto de 2026 07.00

La economía de los creadores se parece cada vez más a la de las pequeñas empresas, y eso plantea un nuevo desafío. Sostener una carrera como creador puede consumir tiempo, energía y libertad que hacen falta para crear.

Durante años resultó difícil encontrar un equilibrio entre el flujo de caja y la creatividad. Por ejemplo, el informe de Visa de 2025 sobre creadores, basado en una encuesta a 1.067 creadores de cinco países, reveló que el 68% se consideraba dueño de una pequeña empresa, aunque el 26% afirmó que las demoras en los pagos afectaron su capacidad para producir contenido.

Al mismo tiempo, la empresa de música y efectos de sonido Epidemic Sound detectó en 2025 que el 36% de los creadores señalaba la falta de tiempo como uno de sus principales desafíos, el 35% mencionaba el burnout y el 34% apuntaba a la complejidad de los algoritmos y a las dificultades para que su contenido ganara visibilidad. Sin embargo, la misma investigación también mostró que el 25% definía el éxito como alcanzar la estabilidad financiera a partir de aquello que les apasiona, mientras que el 22% priorizaba la libertad creativa.

Esa tensión abre otra pregunta a medida que la economía de los creadores madura. Si necesitan estabilidad financiera para continuar con su actividad, ¿cómo pueden conseguirla sin que el negocio termine por dominar la creatividad?

Un vlogger masculino ajusta su cámara en un trípode, preparándose para una grabación en un elegante estudio en casa. (Foto: Pexels)
Los ingresos variables y las demoras en los pagos llevan a muchos creadores a sostener varias fuentes de dinero para ganar autonomía. (Foto: Pexels)

Volví a entrevistar a las creadoras Jalonni Weaver, especialista en marca personal en LinkedIn, y Jo Franco, creadora y productora ejecutiva de Translated. El objetivo fue entender cómo equilibran la estabilidad económica con la libertad creativa.

¿Cómo construyen estabilidad financiera?

Weaver pasó años dedicada a construir una audiencia mientras trabajaba para una empresa. Lo que me describió en nuestra entrevista de hace un año como un "seguro para su carrera" terminó siendo un negocio rentable gracias a acuerdos con marcas, productos digitales y cursos.

Cuando decidió dejar su trabajo por un tiempo, no supuso que los ingresos como creadora reemplazarían de inmediato su sueldo. En cambio, se tomó lo que ella define como un "año sabático" de la típica jornada laboral de 9 a 17. Para sostenerse, recurrió a sus ahorros y a tres acuerdos con marcas que, según sus cálculos, alcanzarían para cubrir gastos como el alquiler y la electricidad. Esa estructura, además, le daría más tiempo para crear.

Los ingresos de los creadores, al igual que los de las pequeñas empresas, pueden ser variables e impredecibles. Los acuerdos con marcas también suelen contemplar plazos de pago de 30, 60 o 90 días, por lo que los creadores pueden terminar un trabajo varias semanas o incluso meses antes de cobrarlo. Esa demora puede dejarles gastos por cubrir antes de que el dinero correspondiente ingrese a sus cuentas.

"Estoy recibiendo ingresos, pero al mismo tiempo, ese dinero conlleva riesgos", me dijo Weaver en un episodio de Brown Way to Money. La creadora explicó que prefiere mantener un monto extra de dinero disponible para cubrir gastos y eventuales devoluciones, en lugar de considerar que cada pago que recibe está listo para gastar.

La estabilidad financiera puede dar margen para decir "no"

Para sumar estabilidad financiera sin renunciar a su espacio para el proceso creativo, mientras se mantenía alejada de un empleo tradicional, Weaver también empezó a convertir su experiencia en reclutamiento y en su marca personal en productos que le permitieran abrir nuevas fuentes de ingresos. Entre ellos estuvieron su producto digital, Career Playbook, y un curso de marca personal en LinkedIn orientado al desarrollo profesional.

Jalonni Waver
Jalonni Weaver diversificó sus ingresos con marcas, cursos y productos digitales para ganar margen y elegir mejor sus proyectos. (Foto: Jalonni Weaver)

Weaver afirmó que su intención siempre fue crear un negocio propio que complementara su carrera tradicional, en lugar de reemplazarla. Para ella, un sueldo le da ingresos previsibles y acceso a beneficios laborales que no se sentiría cómoda de gestionar por completo por su cuenta, como la cobertura médica, las vacaciones pagas y los aportes para la jubilación. Pero a medida que asumió más responsabilidades financieras propias de una empresaria, tuvo que diversificar sus fuentes de ingresos y priorizar los acuerdos con marcas. Esa decisión también trajo consigo nuevas condiciones.

"Hace un año, o incluso dos, decía que sí a todo. Pero hoy puedo decir que no si no se alinea con mis valores o no aporta valor a mi audiencia", comentó Weaver. Además, renegoció acuerdos de colaboración que ya tenía a medida que aumentaba su audiencia. En lugar de aceptar las mismas condiciones, dejó de asumir que el pago pactado al principio debía mantenerse sin cambios.

Un creador que necesita cobrar la próxima campaña para pagar el alquiler tiene un poder de negociación muy distinto al de alguien que cuenta con ahorros, un sueldo, ingresos por productos digitales u otras fuentes de ingresos. Para Weaver, la estabilidad financiera no la aleja de la creatividad. Por el contrario, le permite elegir qué oportunidades realmente valen la pena.

Estabilidad financiera para crear con libertad

Jo Franco hizo un cálculo similar, aunque desde el camino inverso. Mientras Weaver recurrió a distintas fuentes de ingresos y a la estabilidad de un empleo tradicional para quitarle presión a su trabajo creativo, Franco aprovechó los ingresos que acumuló durante años para conseguir el margen financiero necesario y costear sus propios proyectos.

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Jo Franco financió con sus ahorros los primeros episodios de Translated para preservar el control creativo y apostar a largo plazo. (Foto: Jo Franco)

Franco dedicó años a desarrollar una serie documental de viajes centrada en palabras, idiomas y culturas que no tienen una traducción exacta, titulada "Translated". El proyecto demanda mucho más tiempo y dinero que el contenido de viajes que produjo al comienzo de su carrera. Su realización requiere semanas de preproducción, investigación, contacto con personas en distintos idiomas y cientos de horas de edición.

Para Franco, mantener el control creativo implicó asumir un mayor riesgo financiero desde el inicio. Sin embargo, no estaba preparada para recibir inversiones porque, en esa etapa, quería crear con total libertad y sin comprometer su visión. Por eso, decidió financiar la primera temporada con su propio dinero, cubrir los costos de producción y dedicarle su tiempo sin exigirle al proyecto ingresos inmediatos. Lo planteó como una cuenta concreta y se preguntó: "¿Cuánto dinero tienes ahorrado? ¿Cuánto dinero necesitas para vivir? ¿Cuánto tiempo te da?".

Después del estreno del primer episodio de Translated, Franco contó que un importante estudio se puso en contacto con ella para que condujera y participara en otro proyecto de viajes. El interés surgió después de que vieran la profundidad con la que contaba sus historias. Según explicó, esa oportunidad le permitió generar ingresos suficientes para recuperar la inversión destinada a la filmación de los primeros cinco episodios de su propia serie.

El modelo de negocio de los creadores se parece cada vez más a una cartera de ingresos

Las estrategias financieras de Weaver y Franco son distintas, pero ambas apuntan a resolver el mismo problema. Ambas buscan quitarle presión económica a cada decisión creativa.

Weaver no depende de un solo acuerdo con una marca, ya que su empleo, sus ahorros, sus cursos y sus productos digitales respaldan su situación financiera. Franco, por su parte, no necesita que Translated sea rentable de inmediato, porque los ingresos que generó durante años a través de distintas fuentes le dieron el capital necesario para apostar por un proyecto con un retorno más lejano y menos previsible.

Joven mujer con gafas trabajando en interiores con portátil y cámara, sonriendo mientras toma notas. (Foto: Pexels)
La independencia creativa depende muchas veces de contar con ingresos diversificados y margen para rechazar acuerdos poco convenientes. (Foto: Pexels)

Ninguno de los dos modelos elimina la presión financiera. Sin embargo, ambas creadoras enfrentan una dificultad común a muchas pequeñas empresas. Por ejemplo, el informe de Visa reveló que el 86% de los creadores encuestados todavía recurrían a fondos personales, ahorros propios o tarjetas de crédito para financiar la producción de contenido

En una empresa tradicional, las reservas de dinero, las cuentas por cobrar, el financiamiento y la diversificación de ingresos forman parte de las decisiones habituales. Para los creadores, esas mismas variables pueden determinar si una idea llega a concretarse o si rechazan un patrocinio. También pueden determinar si alguien dispone del margen necesario para dedicar cientos de horas a un proyecto ambicioso en vez de producir aquel contenido con mayores probabilidades de generar ingresos de inmediato.

Así como las empresas necesitan una buena estrategia para mantener su estabilidad financiera, los creadores también deberían pensar en cómo construir una base económica que actúe como un escudo de su libertad creativa. Si una fuente de ingresos cubre los gastos, otra puede financiar proyectos más experimentales. Si un empleo ofrece cobertura médica y un ingreso previsible, un creador puede tener mayor libertad para rechazar una campaña que no coincida con sus objetivos. Y si años de trabajo comercial le permiten acumular ahorros, ese dinero puede servir más adelante para financiar proyectos en los que, de otro modo, una marca podría condicionar las decisiones creativas.

La estructura financiera que los creadores deberían proteger

El negocio de la creatividad quizás no pase por elegir entre dinero y libertad creativa. El desafío está en construir una estructura financiera que permita tomar decisiones sobre un proyecto sin que cada una dependa de cuánto dinero puede generar de inmediato.

En ese esquema, la estabilidad económica deja de ser solo una consecuencia del éxito. También se transforma en una herramienta que amplía el margen de decisión y permite sostener una carrera creativa con mayor autonomía. Para los creadores, entonces, la verdadera ventaja puede estar en contar con una base financiera que les permita decidir qué proyectos aceptar, cuáles rechazar y qué ideas vale la pena desarrollar a largo plazo.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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