Ariana Onega armó el plan de negocios de Empretienda mientras estudiaba Ingeniería Comercial en Rosario. Hoy tiene más de 30.000 clientes activos, planea su primera ronda de inversión y el desembarco en México.
Alloy Automation ayuda a marcas como Burberry, Italic y los Denver Broncos a integrar todas las herramientas que necesitan para el comercio electrónico, actuando como un panel de control desde el que pueden configurar el funcionamiento de sus aplicaciones.
Kamay Ventures anunció una nueva inversión en Altscore, la firma ecuatoriana que busca darle acceso a préstamos a quienes no tienen un historial crediticio. AltScore proporciona APIs que usan datos, Machine Learning e Inteligencia Artificial para que sus clientes puedan conocer el riesgo crediticio de cualquier persona o empresa, independientemente de si están o no bancarizados.
Los últimos dos años han sido horribles para el negocio de las salas de cine, pero menos para Mitch Roberts. Si bien la mayoría de los lugares permanecieron cerrados, él se expandió, transformando un viaje mundano al cine en la memorable combinación de bowling, juegos de arcade, comida bien reconfortante y bebidas alcohólicas.
Esta novedosa solución pone a disposición de los emprendedores una serie de contratos fundamentales sin costo. "Con solo completar los campos clave en un formulario, las personas podrán acceder en segundos a estos documentos legales", aseguran.
Brinda soluciones logísticas para empresas y finalizó de manera exitosa su primera ronda de inversión con el objetivo de acelerar su expansión en países como México, Chile y Colombia.
Agustín Pastorino y Diego Arzac comandan Bonprix, una distribuidora de bebidas con siete puntos de venta propios y una franquicia, que este año apunta a facturar $ 1.000 millones.
Se trata del primer Coding Bootcamp del país: cursos super intensivos, full time, que permiten dar un salto a un primer trabajo en programación en solo meses. "Tenemos graduados de 18 a 60 años, y de todas las profesiones imaginables: ingenieros, contadores, abogadas, mozas, repositores de supermercado, y hasta una arqueóloga", cuenta Santiago Scanlan a Forbes.