El mercado cree que los vencimientos de 2026 “ya están prácticamente cubiertos” y que el verdadero desafío recién aparece en 2027, cuando los pagos en dólares rondarían los US$ 11.300 millones.
A contramano de las expectativas del presidente norteamericano, Donald Trump, que apuntaba a una rápida baja de tasas cuando nominó al nuevo presidente de la entidad, Warsh mantendría el sesgo contractivo. Los motivos y las consecuencias para la economía local.
La dinámica se consolidó en las últimas ruedas. Solo este lunes, el BCRA compró US$ 136 millones, la mayor adquisición de mayo, y extendió a 84 jornadas consecutivas su saldo positivo en intervenciones cambiarias.
Aunque se reconoce avances en el frente externo, tasas descendentes y la energía como motor; las reservas frágiles, la inflación persistente, consumo débil e incertidumbre política lo mantiene en modo espera.
Las reservas “supernetas”, que excluyen aún más pasivos y compromisos del Banco Central que las netas, saltaron de -US$ 2.652 millones a apenas -US$ 48 millones desde finales de marzo.
La eentidad sugirió retomar posiciones en títulos soberanos de mediano plazo tras la corrección reciente, con una apuesta atada a mejoras macro, más reservas y menor incertidumbre externa.
La estabilización de la tasa overnight en torno al 19%-20%, muy por debajo del 40% previo, junto con la reducción de encajes, apunta a un esquema de tasas reales negativas.
El bono pagará intereses mensuales equivalentes a 0,5% del capital y devolverá el 100% en octubre de 2027. El objetivo oficial es captar dólares del mercado local y refinanciar vencimientos previstos para 2026, en línea con el programa financiero del Tesoro.
Con la Resolución 1108, quienes blanqueen “dólares del colchón” podrán depositarlos en agentes autorizados y destinarlos a títulos, fondos comunes o cripto en PSAV registrados. Las cuentas deberán estar en países “cooperantes” y sin alertas del GAFI.
Incluso el dólar blue, tradicionalmente más volátil, se negoció en torno de los $1.450, prácticamente en línea con los tipos de cambio oficiales y financieros.
El proceso de compra de divisas busca acompañar una mayor demanda de pesos en un escenario de menor incertidumbre, sin recurrir a mecanismos de esterilización agresivos.
Si se toma como referencia el universo de ON denominadas y pagaderas en dólares bajo ley argentina, las TIR anuales se concentran mayormente en un rango de entre 6% y 8%.
El arranque del año dejó un ajuste generalizado de las cotizaciones tras el debut del nuevo esquema cambiario. El mercado leyó rápido el cambio de reglas: el minorista rozó los $1.500, el blue se afirmó por encima de los $1.530 y el mayorista volvió a tomar distancia del techo de la banda.
El banco destaca la aprobación del Presupuesto 2026 como una señal política de peso y valora la Ley de Inocencia Fiscal como incentivo para formalizar capitales. Aun con un Congreso dividido, el oficialismo logró marcar el ritmo legislativo.