Incluso el dólar blue, tradicionalmente más volátil, se negoció en torno de los $1.450, prácticamente en línea con los tipos de cambio oficiales y financieros.
El proceso de compra de divisas busca acompañar una mayor demanda de pesos en un escenario de menor incertidumbre, sin recurrir a mecanismos de esterilización agresivos.
Si se toma como referencia el universo de ON denominadas y pagaderas en dólares bajo ley argentina, las TIR anuales se concentran mayormente en un rango de entre 6% y 8%.
El arranque del año dejó un ajuste generalizado de las cotizaciones tras el debut del nuevo esquema cambiario. El mercado leyó rápido el cambio de reglas: el minorista rozó los $1.500, el blue se afirmó por encima de los $1.530 y el mayorista volvió a tomar distancia del techo de la banda.
El banco destaca la aprobación del Presupuesto 2026 como una señal política de peso y valora la Ley de Inocencia Fiscal como incentivo para formalizar capitales. Aun con un Congreso dividido, el oficialismo logró marcar el ritmo legislativo.
Sólo en noviembre, tras las elecciones legislativas nacionales, se emitieron más de US$ 4.300 millones, lo que representa casi el 87% del total del trimestre.
El deslizamiento cambiario fijo funcionó inicialmente como ancla nominal en la fase de estabilización, pero con la rápida desaceleración inflacionaria comenzó a generar una apreciación real endógena.
Tras el incentivo impositivo, los promedios diarios de liquidación se dispararon en julio y agosto, con picos superiores a los US$ 300 millones diarios. Pero una vez agotado el estímulo, el flujo se desplomó abruptamente.
Los fondos money market en pesos ofrecen en promedio cerca del 1,3% mensual, mientras que el dólar se mantiene relativamente estable en los mercados cambiarios en el rango de los $1.460.
La baja de retenciones ofrece a los productores un alivio directo en sus márgenes y suma un incentivo clave para acelerar la liquidación de granos, un movimiento que puede apuntalar los precios en un contexto marcado por la cautela inversora.
Busca cubrir los vencimientos de deuda sin tocar los dólares del Central. Según Caputo, las conversaciones están avanzadas y el monto final aún no fue definido. También apuntan a reducir el riesgo país y estabilizar el frente cambiario.
La entidad financiera británica alertó sobre el deterioro externo del país, señaló que los dólares líquidos siguen en niveles críticos y cuestionó la falta de cambios en la política cambiaria, pese al capital político ganado tras las elecciones.
En medio de un clima de optimismo financiero por el resultado electoral, el Gobierno busca inducir una baja de tasas: vencen $12,3 billones antes de fin de mes.
El dólar oficial cerró en $1.425 tras una nueva suba, incluso cuando el Tesoro de Estados Unidos a cargo de Scott Bessent volvió a intervenir comprando pesos.
El anuncio llegó tras el encuentro entre Milei y Trump en Washington. La Casa Blanca busca apuntalar al Gobierno argentino con respaldo del sistema financiero global, mientras marca distancia de la influencia china en sectores clave.
La medida busca aliviar a sectores golpeados por barreras comerciales externas mientras intenta sostener la oferta de divisas en plena incertidumbre financiera. La quita se aplicará solo a destinos con aranceles altos y tendrá vigencia limitada.
Los operadores privados calcularon que el Tesoro debió desprenderse de US$ 1.400 millones en las últimas cuatro ruedas y sus depósitos en dólares en el Banco Central de la República Argentina ya estarían por debajo de US$ 1.000 millones.