Sólo en noviembre, tras las elecciones legislativas nacionales, se emitieron más de US$ 4.300 millones, lo que representa casi el 87% del total del trimestre.
El deslizamiento cambiario fijo funcionó inicialmente como ancla nominal en la fase de estabilización, pero con la rápida desaceleración inflacionaria comenzó a generar una apreciación real endógena.
Tras el incentivo impositivo, los promedios diarios de liquidación se dispararon en julio y agosto, con picos superiores a los US$ 300 millones diarios. Pero una vez agotado el estímulo, el flujo se desplomó abruptamente.
Los fondos money market en pesos ofrecen en promedio cerca del 1,3% mensual, mientras que el dólar se mantiene relativamente estable en los mercados cambiarios en el rango de los $1.460.
La baja de retenciones ofrece a los productores un alivio directo en sus márgenes y suma un incentivo clave para acelerar la liquidación de granos, un movimiento que puede apuntalar los precios en un contexto marcado por la cautela inversora.
Busca cubrir los vencimientos de deuda sin tocar los dólares del Central. Según Caputo, las conversaciones están avanzadas y el monto final aún no fue definido. También apuntan a reducir el riesgo país y estabilizar el frente cambiario.
La entidad financiera británica alertó sobre el deterioro externo del país, señaló que los dólares líquidos siguen en niveles críticos y cuestionó la falta de cambios en la política cambiaria, pese al capital político ganado tras las elecciones.
En medio de un clima de optimismo financiero por el resultado electoral, el Gobierno busca inducir una baja de tasas: vencen $12,3 billones antes de fin de mes.
El dólar oficial cerró en $1.425 tras una nueva suba, incluso cuando el Tesoro de Estados Unidos a cargo de Scott Bessent volvió a intervenir comprando pesos.
El anuncio llegó tras el encuentro entre Milei y Trump en Washington. La Casa Blanca busca apuntalar al Gobierno argentino con respaldo del sistema financiero global, mientras marca distancia de la influencia china en sectores clave.
La medida busca aliviar a sectores golpeados por barreras comerciales externas mientras intenta sostener la oferta de divisas en plena incertidumbre financiera. La quita se aplicará solo a destinos con aranceles altos y tendrá vigencia limitada.
Los operadores privados calcularon que el Tesoro debió desprenderse de US$ 1.400 millones en las últimas cuatro ruedas y sus depósitos en dólares en el Banco Central de la República Argentina ya estarían por debajo de US$ 1.000 millones.
La promesa de asistencia financiera por US$20.000 millones desde Washington sorprendió a inversores y analistas, que ahora revisan sus proyecciones sobre el futuro inmediato del gobierno de Milei. El posible giro en la relación con China y las exigencias fiscales de Estados Unidos agregan tensión al nuevo escenario.
El dólar oficial finalmente subió hasta el techo de la banda cambiaria, por lo que el BCRA tuvo que intervenir por primera vez desde el inicio del esquema actual. En este contexto, se eliminaron retenciones y se confirmó el apoyo económico de Estados Unidos.
Así, acumula un incremento de casi el 60% desde que se dio a conocer la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de Buenos Aires. En tanto, la suba desde el mínimo de enero de 561 puntos ya supera cómodamente el 100%.
El dólar oficial se negocia a $1.435, mientras que los tipos de cambio MEP y CCL cuestan $1.423 y $1.433, respectivamente. En comparación, el límite superior de la banda oscila en torno a los $1.470.
Aunque las encuestas vinculadas a las próximas elecciones legislativas no son para nada malas para el oficialismo, el Gobierno de Javier Milei cometió errores en la gestión de la política monetaria y generó ruidos innecesarios.