El sector inmobiliario regional transita un punto de inflexión donde las fórmulas tradicionales exponen sus límites. En el panel "Crear valor en el ecosistema", conducido por Alex Milberg, Gianfranco Macri, desarrollador con tres décadas de trayectoria y artífice de Buenos Aires Golf Club, y Pablo Rubio, emprendedor forjado en la industria del software y el hardware, ambos Fundadores y Socios de Manantiales Golf, debatieron sobre cómo quebrar las inercias analógicas del rubro.
Lo que inició como la meta de replicar un proyecto de golf en Uruguay derivó en una transformación que desafía los paradigmas de la industria. Allí explicaron cómo la unión de experiencia y tecnología escalable permitió colocar casi 300 lotes a un promedio de US$ 270.000 desde fines de marzo, sin folletos, contratos impresos ni reuniones presenciales. El resultado colateral fue el nacimiento de Plinto, una plataforma diseñada para optimizar la cadena de valor inmobiliaria.
De la pasión por el golf al desafío de emprender
La génesis de Manantiales Golf se entrelaza con la trayectoria de Macri, quien hace más de treinta años fundó Buenos Aires Golf Club, proyecto consagrado entre los mejores del mundo. "Tuve la fortuna de tener este sueño, era muy joven, y sobre todo de lograr transformar en realidad bastante parecido a lo que había soñado", recordó. "Mi casa estaba ahí, ahí crie a mi familia, contra el consejo de aquellos colegas desarrollistas de que nunca vivan donde desarrollan porque se van a volver locos. Me la banqué porque para mí era mi quinto hijo".
Radicado en Uruguay hace siete años, la vocación por volver a desarrollar en torno al golf reapareció con fuerza. "Sigo siendo un fanático golfista y lo único que realmente extraño de Argentina, a la que amo, es tener ese quinto hijo y esa sensación de privilegio de despertarme ahí", explicó. La búsqueda demandó cuatro años hasta hallar la ubicación precisa.
El master plan contempla 800 lotes, un hotel, housing y la única cancha de 27 hoyos de estándar internacional en Uruguay, con club house y sport center. Como la inversión no se sostenía bajo la venta tradicional, el quiebre llegó al cruzarse con Rubio, con quien comparte la pasión por el deporte. Pablo se sumó e integró a Mariano Bellano, informático clave para el sistema, aunando solidez inmobiliaria con visión tecnológica.
Más de 300 lotes vendidos sin imprimir una sola hoja
La llegada de socios tecnológicos introdujo un viraje clave para el proyecto. Ante el escepticismo inicial de Macri, el equipo estructuró la comercialización sobre una plataforma íntegramente digital. "Esto es un proyecto paperless, no hay un solo papel: no hay papel ni para el cliente que lo mira, ni para el inmobiliario, no hay un papel para nada", enfatizó. La herramienta suprimió listas de precios y folletos impresos. El comprador accede a una aplicación web donde explora el master plan: "Haciendo clic en un lote se te abre toda esa información y te muestran las vistas reales".
El proceso es 100% digital: el sistema genera el contrato, se firma digitalmente y envía las instrucciones bancarias para transferir. El resultado fue contundente: el 99% de los compradores, incluyendo a inversores de más de sesenta años, operó desde su hogar mediante laptops, iPads o celulares, sin intermediación física.
Rubio precisó la lógica operativa detrás de la solución: "La idea con esto fue darle una herramienta de transaccionalidad muy simple a un desarrollo inmobiliario. Nosotros venimos del mercado tecnológico, para lo cual lo que hicimos fue pensar en una aplicación donde se cargaron todos los diseños, los lotes y se estandarizaron los contratos".
Lejos de marginar a intermediarios, se integró a 100 inmobiliarias, dándoles exclusividad por lote y trazabilidad sobre sus brokers. Con reportes semanales automatizados, las firmas monitorean la actividad de sus agentes y la demanda en tiempo real, mientras el sistema envía recordatorios de cobro sin tareas manuales.
El nacimiento de Plinto
El impacto de la herramienta despertó el interés de otros desarrolladores, quienes solicitaron implementar el sistema en sus proyectos. Ese impulso derivó en la creación de Plinto, una startup diseñada para prestar estos servicios a terceros.
"Viendo el éxito y la rapidez con la que funcionó, nos dimos cuenta de que teníamos que trabajarlo de otra manera, y a partir de ahí creamos una nueva startup", detalló Rubio. La plataforma ofrece una red de 100 inmobiliarias, herramientas financieras para tokenización y Plinto Work, un software como servicio (SaaS) enfocado en la planificación y ejecución de obras.
Sobre el marco regulatorio, Rubio remarcó la agilidad requerida: "Es aprender volando, porque es tan novedoso lo que hacés que la regulación muchas veces sigue lo que estamos haciendo en el negocio". Destacó que Argentina muestra avances normativos en tokenización ante la CNV, mientras que en Uruguay es más incipiente, proyectando a Plinto como un actor regional.
Macri subrayó la productividad que aporta la visibilidad en tiempo real frente al management tradicional: "La parte más engorrosa es fijar objetivos y tener que estar con el látigo atrás porque si no, no pasa nada; y la información llegaba tarde en comités mensuales". Con Plinto, los reportes se generan a medida y de forma automática: "Es como si tuvieras un mago que está mirando todo el tiempo todo lo que vos querés que mire y te sopla al oído para que sepas qué está bien y qué está mal".
Con esquemas flexibles de membresía o comisión por ventas, Plinto sumó a la desarrolladora Nueve. La sinergia entre el ladrillo y los algoritmos consolidó a Manantiales Golf y marca el camino hacia un real estate más ágil y eficiente.