Beltrán Briones: "Me atormenta cómo capitalizar mis redes"
A los 27 años, pasó de influencer a bestseller, lidera 9 obras y creó el fondo REIT que levantó USD 45 millones en 48 horas. Por qué rechaza ofertas para entrar a la política y cómo piensa el negocio del real estate.

Alex Milberg Director

El recorrido de Beltrán Briones desafía las convenciones tradicionales de la industria del real estate. Hace tres años se desempeñaba como tesorero en una compañía familiar y detectó un vacío comunicacional que terminó definiendo su carrera: mientras el mercado de capitales, que representaba entre el 10% y el 15% del PBI global, inundaba las redes con creadores de contenido, el negocio inmobiliario, responsable del 25% del producto bruto mundial, carecía de divulgadores accesibles. 

"Está lleno de gente hablando del mercado de capitales y no hay nadie explicando real estate sencillo para la gente común", planteaba quien comenzó filmando con su teléfono explicaciones básicas sobre monotributo, remitos, recibos y conciliaciones bancarias, captando la atención de los hijos de dueños de pymes.

La repercusión no tardó en trasladarse al plano comercial, apalancada en una disciplina de comunicación estricta: repetición del mensaje y volumen masivo. "Hay que repetir una y otra vez el mismo mensaje: yo vendo en pozo. Comprás en pozo, ganás la apreciación, vendés, te descapitalizás, pozo", explicó. Su estilo directo, que combina docencia técnica con provocación calculada, le valió fanáticos, detractores y más de 60.000 libros vendidos. Ante las críticas, su postura es pragmática y cuantitativa: "Si el 0,1% de la Argentina me compra, soy el desarrollador que más vendió en la historia de la humanidad. Hay que pensar en embudo de venta y tasa de conversión, no en agrado público. Nadie te va a votar".

Esa tracción fue la chispa que lo llevó a independizarse en octubre de 2025 junto a su padre para fundar Grupo Briones, tras su paso por una desarrolladora donde convivían cinco socios con visiones dispares sobre el ritmo de crecimiento. "Incluso hoy me atormenta cómo capitalizar mis redes. Todo el tiempo siento que me estoy perdiendo algo", confesó. 

El joven también comentó que rechazó asociarse con grandes constructoras para no ceder el control financiero ni comprometer su nombre: "Yo no puedo promocionar algo por lo que no estoy dispuesto a poner las manos en el fuego", sostuvo. "Las empresas se funden por falta de liquidez, la falta de liquidez viene de falta de ventas y la falta de ventas viene por falta de marketing. Yo lo que tengo seguro es marketing". Con esa premisa, la compañía sumó nueve obras en ejecución durante su primer año de vida.

Democratizar el ladrillo: el REIT de US$ 45 millones 

Uno de los principales hitos recientes de su estructura fue la creación de un Real Estate Investment Trust (REIT), un vehículo ampliamente extendido en los Estados Unidos, México y Europa, pero inédito en el mercado de capitales local. El proyecto nació en alianza con Invertir en Bolsa (IEB) para responder a una frustración recurrente de su comunidad: la alta barrera de entrada al sector, donde el ticket promedio en la Ciudad de Buenos Aires ronda los US$ 150.000 y una unidad accesible difícilmente baja de los US$ 100.000. "Muchísimas ventas mías se caían por precio. Venían mis amigos con US$ 1.000 o US$ 5.000 y no había nada para ofrecerles. Había que crear algo que le permita al inversor retail tener exposición al real estate", argumentó.

La respuesta del mercado superó las estimaciones más optimistas: en una ventana de colocación de apenas 48 horas captaron US$ 45 millones. El modelo consiste en adquirir inmuebles terminados en la Ciudad de Buenos Aires, volcarlos al mercado de alquiler tradicional, cobrar la renta mensual y repartir dividendos trimestrales de manera proporcional entre los cuotapartistas, quienes además capturan la eventual apreciación de los activos. 

Al cotizar en la bolsa, el instrumento resuelve la histórica iliquidez del ladrillo: "El fondo ya tiene 10.000 inversores, un número delirante para esta categoría, y se operan entre US$ 100.000 y US$ 500.000 diarios en el mercado secundario", graficó Briones, quien anticipó que antes de fin de año completarán las escrituraciones del capital inicial para preparar una nueva emisión con la meta de sumar otras 30 propiedades de gran escala.

Pese a que su perfil mediático está asociado a la venta, el desarrollador remarcó que el éxito final depende de la rigurosidad en la concepción arquitectónica. En ese terreno, mantiene una pulseada permanente con los proyectistas para priorizar la funcionalidad por sobre el esteticismo teórico. "El arquitecto te diseña un dos ambientes de 50 metros de largo por tres de ancho que para él es Le Corbusier del siglo XXI, pero es invendible e invivible", disparó. 

Para Briones, los desarrollos deben concebirse pensando exclusivamente en el usuario final: balcones terraza en todas las unidades, evitar frentes ruidosos sobre avenidas principales, incorporar doble vidriado hermético, calefacción por radiadores, aire acondicionado integral y cocheras obligatorias para unidades de tres y cuatro ambientes, diagnosticando además una sobreoferta en el segmento de monoambientes estándar.

El ciclo inmobiliario, la salida al mundo y el cambio cultural 

Al evaluar el panorama macroeconómico, Briones analizó la evolución del stock porteño de inmuebles usados, que pasó de un pico de 160.000 unidades al inicio de la gestión de Javier Milei a unas 110.000 en la actualidad. 

Según su visión, la reactivación paulatina del crédito hipotecario para la clase media y la absorción generada por los fondos institucionales empujarán al mercado hacia su rango histórico de equilibrio (entre 80.000 y 90.000 propiedades), momento en el cual los valores dejarán de ajustar por cantidad para hacerlo por precio. Destacó además que, frente a incrementos superiores al 100% en dólares en bienes de consumo, indumentaria y acciones, el metro cuadrado apenas avanzó un 25% desde fines de 2023, manteniéndose en niveles de oportunidad comparativa.

Esa brecha sustenta su defensa de la preventa en pozo, desestimando la aparente ventaja de precios del usado promedio. "El pozo promedia US$ 3.100 y el usado US$ 2.500, pero se comparan peras con manzanas. El usado abarca los 48 barrios porteños, mientras que el pozo de calidad se concentra casi exclusivamente en el corredor norte: Recoleta, Núñez, Saavedra, Belgrano, Palermo y Puerto Madero", puntualizó.

En esa línea, remarcó que un departamento usado con comodidades modernas y expensas razonables en Recoleta no baja de los US$ 4.000 por metro cuadrado. Según advirtió, la escalada de los costos de construcción provocará una contracción en los inicios de obra que premiará a quienes sostengan proyectos activos: "Vamos a un escenario de demanda alta, stock cayendo y poca gente construyendo. Los que aguanten la tormenta van a vender a muy buen precio".

A cinco años, su ambición trasciende los límites domésticos. Con el convencimiento de que los actores locales disputan un segmento acotado de compradores de alto patrimonio, proyecta salir a captar inversores en América Latina y España, donde la cotización del metro cuadrado porteño resulta sumamente atractiva frente a otras capitales. "Me imagino a la inversa de los desarrolladores de Miami en los 90 y 2000 que le vendían a toda la región: me imagino a argentinos vendiéndole Argentina al exterior", afirmó.

Consultado sobre un posible salto a la función pública tras haber recibido sondeos partidarios, fue tajante al descartarlo de plano. "La política es una carnicería. Para meterte o tenés que ser súper altruista o súper corrupto, y no soy ninguna de las dos cosas", sentenció y señaló al actual oficialismo como favorito hacia los próximos comicios. 

Con 27 años, Briones reparte sus anhelos personales entre formar una familia joven, concretar el desafío de levantar una torre de lujo y dar una batalla simbólica en el plano cultural.

"De chico te enseñaban que el empresario era el malo de la película y que si tenías plata era porque habías perjudicado a alguien. Hoy eso está cambiando: el emprendedor empieza a ser un aspiracional y aportar a que los chicos quieran crear empresas es mi verdadero objetivo", concluyó en el cierre de la jornada.