Diego Finkelstein: "El show en vivo es milenario e irreemplazable"
En una conversación moderada por Alex Milberg, director de Forbes Argentina, el fundador de DF Group analizó cómo la tecnología y la inteligencia artificial están transformando la industria del entretenimiento. Durante el Summit Reinventando Argentina de Forbes, también reveló las claves para negociar con grandes artistas internacionales y explicó por qué la innovación debe estar al servicio de la experiencia del público.

Hubo una época en la que conseguir una entrada para Lollapalooza podía significar pasar varios días acampando frente a La Rural. Diego Finkelstein, fundador de DF Group, empresa especializada en la producción de eventos musicales y entretenimiento, recuerda aquellas escenas, con carpas y filas que se extendían a lo largo de siete cuadras para conseguir un ticket.

Con el paso de los años, las multitudes no desaparecieron, pero la espera se trasladó de las veredas a las pantallas. Cuando, por ejemplo, se pusieron a la venta las entradas para la primera visita de Taylor Swift a la Argentina, tres millones de personas aguardaron su turno en una fila virtual. 

Para Finkelstein, ese contraste refleja hasta qué punto la tecnología transformó la industria y el negocio del entretenimiento. Sin embargo, tiene en claro que ninguna innovación consiguió modificar la principal motivación de quienes compran una entrada: "El show en vivo, el entretenimiento, es milenario y la gente quiere vivir experiencias, y eso es irreemplazable", sostuvo durante su participación en el panel "Revolución 360: el impacto transversal de la tecnología en los negocios", realizado en el Summit Reinventando Argentina, organizado por Forbes Argentina. 

El encuentro también reunió a Daniel Herrero, presidente y CEO de Prestige Auto, y Gabriela Renaudo, Country Manager y CEO de Visa Argentina y Cono Sur, en una conversación moderada por Alex Milberg, director de Forbes Argentina.

"Todo do lo que podemos poner de tecnología, de alguna manera, va a complementar el servicio y lo va a potenciar, pero la gente en sí lo que va a ver es a su artista favorito y eso es irreemplazable", agregó.

El empresario recordó que durante la pandemia surgieron interrogantes sobre la posibilidad de que las nuevas herramientas digitales terminaran desplazando a los recitales presenciales. Sin embargo, defendió el valor de compartir una experiencia con otras personas como un componente central del entretenimiento.

"Cuando vas a un show vos estás compartiendo en conjunto un momento, que hay una energía que está vibrando de todo el mundo", señaló. En esa conexión colectiva encuentra una de las principales fortalezas de su negocio, que definió como la posibilidad de crear espacios donde miles de personas comparten una experiencia capaz de convertirse en un recuerdo duradero.

Diego Finkelstein, Fundador de DF Group - Foto: Forbes Argentina

De las filas presenciales a la inteligencia artificial: cómo cambió el negocio

Para Finkelstein, la tecnología transformó prácticamente todas las etapas de la experiencia de asistir a un espectáculo, desde la compra de entradas y el ingreso al estadio hasta los medios de pago y los servicios disponibles durante el evento. El objetivo, explicó, es aprovechar esas herramientas para que cada instancia resulte más cómoda y sencilla para el público.

Como parte de esa evolución, DF Group cuenta con una empresa tecnológica que brinda soporte tanto a All Access, su propia plataforma de venta de entradas, como a Ticketmaster en toda la región. Esta estructura le permite desarrollar soluciones para distintas necesidades de la industria.

Entre esos avances se encuentra la tecnología cashless, que facilita las compras dentro de los espectáculos sin necesidad de utilizar efectivo. La compañía también trabaja junto con Visa en el desarrollo de nuevas herramientas para mejorar los sistemas de pago.

De cara al futuro, Finkelstein anticipó que la inteligencia artificial permitirá automatizar procesos que hoy requieren la intervención directa de los consumidores, como la compra de entradas. "Vos hoy en día querés comprar tu entrada; en muy poquito tiempo vas a tener un agente que va a poder justamente hacer esa tarea por vos", explicó.

Sin embargo, la innovación no solo simplificó las operaciones: también cambió la forma en que el público vive los recitales. Como ejemplo, Finkelstein destacó las pulseras luminosas utilizadas durante los conciertos de Coldplay y Taylor Swift, que permiten integrar a los espectadores a lo que sucede sobre el escenario y convertirlos en parte activa del espectáculo.

El empresario también recordó lo ocurrido durante el décimo aniversario de Lollapalooza, cuando incorporaron 1.100 drones que formaron distintas imágenes en el cielo y le dieron una nueva dimensión visual al espectáculo.

Sin embargo, Finkelstein aclaró que, por más sofisticadas que sean estas herramientas, la tecnología cumple un papel complementario. El principal atractivo sigue siendo la posibilidad de disfrutar de un artista en vivo y compartir ese momento con miles de personas. Las innovaciones permiten enriquecer la propuesta, pero no reemplazan aquello que motiva al público a asistir.

Esa búsqueda por mejorar la experiencia también alcanza a cuestiones que van más allá de lo que sucede sobre el escenario. Desde la organización de las filas y la atención del personal hasta la oferta gastronómica y la comodidad de los asientos, cada detalle influye en la manera en que los espectadores viven un evento.

"Nosotros, como decíamos antes, lo que vendemos son experiencias", afirmó. Bajo esa premisa, explicó que uno de los principales desafíos de la compañía es mejorar todos los servicios que acompañan al espectáculo, desde el momento en que una persona compra su entrada hasta que regresa a su casa.

En esa línea, mencionó el caso del Luna Park, un escenario que acumula cien años de historia y representa un desafío particular para la compañía. Según explicó, el objetivo es incorporar mejoras en infraestructura, gastronomía y comodidad, sin perder de vista el valor de la trayectoria y la identidad que construyeron estos espacios a lo largo del tiempo.

La tecnología también cumple un papel importante en la seguridad de las operaciones y la rentabilidad del negocio. Finkelstein señaló que uno de los problemas que enfrenta la industria son los compradores que desconocen una transacción después de haber utilizado sus entradas. Para reducir este tipo de fraudes y evitar pérdidas económicas, DF Group trabaja junto con Visa en herramientas que permitan verificar las compras y hacer más eficiente todo el proceso de comercialización.

Diego Finkelstein, Fundador de DF Group - Foto: Forbes Argentina

La negociación detrás de los grandes recitales internacionales

Además de los avances tecnológicos, Finkelstein abordó otro de los grandes desafíos de la industria del entretenimiento: negociar con artistas internacionales y sus representantes para concretar espectáculos en la Argentina. En ese terreno, destacó la importancia de construir vínculos sólidos que permitan desarrollar proyectos a lo largo del tiempo.

Para el fundador de DF Group, el éxito de una negociación no se mide únicamente por el acuerdo alcanzado, sino también por la posibilidad de mantener una relación comercial que beneficie a ambas partes y abra las puertas a futuras oportunidades.

"Me parece que, como hablamos antes, es construir valor a largo plazo", expresó. Bajo esa premisa, explicó que su estrategia consiste en evitar los acuerdos aislados y apostar por relaciones duraderas, en las que tanto los artistas como los organizadores encuentren motivos para seguir trabajando juntos.

Para ejemplificarlo, recordó una conversación que mantuvo con el representante de Coldplay después de una visita en la que la banda británica había realizado cuatro conciertos en la Argentina. En aquella oportunidad, Finkelstein se mostró convencido de que el grupo tenía potencial para multiplicar la cantidad de presentaciones en su siguiente gira por el país.

"La próxima vez vamos a hacer diez shows", contó que le anticipó al manager. Aquella proyección terminó convirtiéndose en realidad cuando Coldplay realizó diez recitales en River Plate. Para el empresario, ese caso demuestra cómo la confianza construida a lo largo de los años puede traducirse en proyectos cada vez más ambiciosos.

Como otro ejemplo de esa dinámica, mencionó que ese mismo día acababan de sumar una tercera presentación de U2. La noticia le permitió reforzar su idea de que las relaciones con los artistas y sus equipos deben cultivarse con una mirada de largo plazo, más allá de los resultados de una gira en particular.

En ese sentido, Finkelstein remarcó que una negociación exitosa debe sentar las bases de una relación que pueda seguir creciendo. "Lo que construís con la otra parte, para que realmente no armes una transacción sino que armes una sociedad, para poder a largo plazo construir y generar valor y armar un negocio de verdad", explicó.

Para lograrlo, identificó tres cualidades fundamentales: empatía, credibilidad y confianza. A su entender, son las que permiten consolidar vínculos comerciales, encontrar objetivos compartidos y generar oportunidades que trasciendan la organización de un espectáculo puntual.

Diego Finkelstein, Fundador de DF Group. - Foto: Forbes Argentina

El desafío de innovar sin perder la esencia

Al repasar los principales aprendizajes de los últimos diez años, Finkelstein sostuvo que la evolución tecnológica es inevitable y que las empresas deben aprender a adaptarse sin perder aquello que las distingue. A su entender, el desafío consiste en identificar qué herramientas pueden aportar valor al negocio y mejorar la experiencia de los clientes, sin dejar de lado su actividad principal.

En la industria del entretenimiento, esa esencia sigue siendo la posibilidad de disfrutar de un artista en vivo. Por eso, considera que las plataformas digitales, los nuevos sistemas de pago y las innovaciones incorporadas a los escenarios deben funcionar como complementos que enriquezcan la experiencia del público, pero nunca como sustitutos de su principal atractivo.

En ese contexto, advirtió sobre los riesgos de resistirse al cambio. Según explicó, las compañías que no incorporen mejoras tecnológicas pueden perder terreno frente a competidores que sepan aprovechar esas herramientas para ofrecer un mejor servicio y responder a las nuevas expectativas de los consumidores.

Para Finkelstein, la clave está en anticiparse a la evolución de la industria y transformar esos avances en ventajas competitivas. Se trata, en definitiva, de aprovechar la innovación para fortalecer el vínculo con el público y conseguir que los espectadores sigan eligiendo sus propuestas.