Cuando el Grupo Adani anunció la compra del 51% de Meridian Transportes Marítimos —una empresa argentina de servicios náuticos— no era solo una operación más en su agenda de expansión internacional. Era la firma que lleva el nombre de Gautam Adani entrando, por primera vez, al mercado argentino, de la mano de uno de los proyectos energéticos más ambiciosos que tiene el país en carpeta: la exportación de gas natural licuado.
Adani es el presidente y fundador del Grupo Adani, un conglomerado con sede en Ahmedabad que arrancó en 1988 como una firma de trading de commodities y se expandió hasta convertirse en uno de los mayores imperios empresariales de India, con participaciones en puertos, aeropuertos, generación y transmisión de energía, logística, medios de comunicación, minería, cemento y energías renovables, según su perfil en Forbes. Es además el mayor operador de aeropuertos de India y controla Mundra Port, el puerto más grande del país, ubicado en su estado natal de Gujarat.
Según el ranking de multimillonarios en tiempo real de Forbes, su fortuna asciende a US$ 86.900 millones, lo que lo posiciona como una de las personas más ricas de Asia —por detrás de Mukesh Ambani (US$ 99.700 millones) y por delante de Masayoshi Son, de SoftBank (US$ 51.500 millones).
El camino hasta ese podio no fue lineal. En 2023, la firma de análisis Hindenburg Research lo acusó de manipulación bursátil y fraude en lo que describió como "la mayor estafa de la historia corporativa", acusaciones que los reguladores indios desestimaron el año siguiente al concluir que los cargos "no estaban acreditados".

En noviembre de 2024, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo imputó por un esquema de sobornos por US$ 250 millones vinculado a contratos de energía solar, cargos que Adani y sus ejecutivos negaron. Según informó Forbes, el empresario empleó lobistas y abogados en Estados Unidos, y mantuvo reuniones con funcionarios de la administración Trump para impulsar el archivo de la causa. En mayo de este año, el DOJ dio de baja la acusación. Desde entonces, la capitalización conjunta de seis subsidiarias del grupo trepa a unos US$ 191.000 millones.
Un conglomerado en expansión
La movida en Argentina se enmarca en una estrategia más amplia. En febrero de este año, el Grupo Adani anunció un plan de inversión de US$ 250.000 millones para la próxima década, con foco en inteligencia artificial e infraestructura tecnológica, según informó Forbes en ese momento. El desembolso incluye US$ 100.000 millones para centros de datos en toda India hasta 2035 y otros US$ 150.000 millones destinados a fabricación de servidores, computación en la nube e infraestructura eléctrica. AdaniConnex —joint venture con el operador estadounidense EdgeConneX— proyecta una capacidad de hasta 5 gigavatios en centros de datos. El grupo también trabaja con Google en un campus de IA en Visakhapatnam y con Microsoft en proyectos en Hyderabad y Pune.
En paralelo, Adani Green Energy avanza en un proyecto de energías renovables de 30 gigavatios en Khavda, Gujarat, del cual más de 10 gigavatios ya están operativos.
La compra de Meridian, en ese contexto, tiene otra lógica: la del brazo portuario y energético del grupo, Adani Ports, que busca expandir su presencia internacional en mercados donde la demanda de infraestructura para gas natural licuado está en alza. Argentina entra en ese mapa.