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Forbes Argentina
Germán Sitz, cofundador de Niño Gordo.
Negocios
Germán Sitz, cofundador de Niño Gordo.
(Foto: Gentileza Niño Gordo)

"En Estados Unidos subestimamos la operación": las lecciones del chef Germán Sitz para llevar un restaurante argentino al exterior

Laura Mafud Editora

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El cofundador de Niño Gordo repasa el camino del ícono de Palermo Soho que llegó a los rankings más influyentes del mundo. Cómo reestructuraron su negocio en Miami, la adaptación al consumidor latino y la visión para mantener un restaurante accesible sin perder la mística.

6 Septiembre de 2026 07.00

Hace algunas semanas, circuló en redes sociales un video con lugares gastronómicos recomendados, coincidiendo con la entrega de las estrellas Michelin. Entre los cuatro o cinco locales que aparecían, estaba Niño Gordo. "Todos se daban vuelta y me decían: 'che, está el tuyo', porque es súper reconocible con un flash de un segundo", cuenta Germán Sitz, cofundador del restaurante junto a Pedro Peña. Esa anécdota resume lo que el negocio construyó en menos de una década: una identidad visual y de sabor tan marcada que se volvió parte del paisaje gastronómico porteño, con proyección internacional.

El restaurante abrió sus puertas en 2017 en Thames 1810, en Palermo Soho, como el tercer proyecto de Sitz y Peña —después de La Carnicería y Chori— y el primero en salir de la tradición pura del fuego argentino para cruzarla con las cocinas de Japón, Corea, Tailandia, Vietnam y China. Hoy integra, junto con Paquito, Juan Pedro Caballero, Los Jardines de las Barquín y José el Carnicero, el portfolio de los mismos socios.

Del formato para compartir a Instagram: la fórmula de un concepto disruptivo

Sitz explica que la idea de platos para compartir en el centro de la mesa —hoy un estándar en la gastronomía porteña— no era algo instalado hace diez años, cuando cada comensal pedía su propia entrada y plato principal. "Nos llamó mucho la atención esto de que todos los platos fueran al centro de la mesa y armar su propia aventura con los distintos sabores", relata. El desafío fue encontrar un "gancho" para el paladar argentino frente al picante y los sabores fuertes de la cocina coreana: la respuesta fue la parrilla —bife de chorizo, entraña— reinterpretada con técnicas y condimentos asiáticos.

ojo de bife  (Foto: Gentileza Niño Gordo)
Ojo de bife (Foto: Gentileza Niño Gordo)

A eso se sumó una decisión estética tomada desde el primer día: ambientes pensados para funcionar en Instagram, en un momento en que la red social crecía pero todavía no existían las estrategias de diseño orientadas a ese fin. El resultado es un concepto súper establecido que, según Sitz, camina hacia su noveno año de desarrollo. El público, mayoritariamente argentino más allá de los reconocimientos internacionales, pasó de sorprenderse con la propuesta a pedir de forma constante los mismos platos clásicos de la casa.

curry  (Foto: Gentileza Niño Gordo)
Curry (Foto: Gentileza Niño Gordo)

El desembarco en Miami y la lección operativa

El salto a Estados Unidos, hace alrededor de dos años, fue el primer desembarco internacional de la marca. Sitz es directo sobre el balance: "Tuvimos una gran respuesta en cuanto a consumo, pero subestimamos la parte de la operación. Se necesita un expertise bastante importante y creo que gran parte de la diferenciación o del éxito en estas grandes ciudades la hace la operación". Hoy, explica, están terminando de reordenar ese frente a través de una alianza operativa.

El contexto de mercado tampoco ayudó: ni el Mundial ni la Copa América impulsaron el consumo en la zona. "El Mundial fue malo en Argentina y peor en Miami", resume. En cuanto al público, la marca trabaja principalmente con el segmento latino de la ciudad —más propenso a buscar novedades— frente al estadounidense, que suele privilegiar marcas y productos de origen local.

Ese aprendizaje operativo condiciona los próximos pasos. Sitz no descarta una nueva apertura fuera de la Argentina, pero aclara que cualquier próxima salida se haría con un socio operador local, una relación que compara con "un matrimonio": una decisión que exige conocer profundamente a la contraparte y que, por ahora, no es una prioridad inmediata.

Rankings internacionales y estrategia de precios

El recorrido de reconocimientos acompaña ese crecimiento: el restaurante debutó en el puesto 75 de Latin America's 50 Best Restaurants en 2022, subió al 44 en 2023, al 34 en 2024 y llegó al 21 en la edición 2025, ubicándose como el segundo mejor restaurante argentino del listado. Desde 2023 cuenta además con reconocimiento de la Guía Michelin y sumó su incorporación a la red JRE-Jeunes Restaurateurs, siendo la primera propuesta argentina en formar parte de la asociación.

Germán Sitz (Foto; Gentileza Niño Gordo)
 Niño Gordo debutó en el puesto 75 de Latin America's 50 Best Restaurants en 2022, subió al 44 en 2023, al 34 en 2024 y llegó al 21 en la edición 2025 (Foto: Gentileza Niño Gordo).

Sitz remarca que este tipo de distinciones "tienen su audiencia": el ranking 50 Best tiene poco peso en Estados Unidos, donde sí influye la Guía Michelin, lo que explica por qué la estrategia de comunicación se ajusta según el perfil de consumidor de cada mercado.

En ese marco se enmarca también la actualización de la carta que el restaurante presenta esta temporada, con platos como el ojo de bife con panes de baos y chimichurri de algas o el pollo Pekín inspirado en el clásico pollo al spiedo con ensalada rusa —una renovación que profundiza el concepto original en lugar de modificarlo.

Pese al crecimiento y a la escala alcanzada, Sitz insiste en que la estrategia de precios se mantiene firme: "Nosotros siempre tratamos de mantener los precios para que ir sea accesible. Hay que seguir fomentando ese estilo de lugares donde todos puedan acceder", concluye, en un contexto de consumo que describe como "complicado" y que empuja a otros locales del sector a enfocarse exclusivamente en tickets más altos.

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