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De una inversión de US$ 6.000 a valer US$ 1.000 millones: el fenómeno de los snacks de carne que conquista EE.UU.

Chloe Sorvino

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Chomps llegó a 50.000 puntos de venta y hoy despacha casi 2 millones de unidades por día. El envión se apoya en clientas mujeres, nuevos sabores y mayor capacidad de producción.

19 Abril de 2026 09.00

En los últimos años, Chomps se convirtió en el snack de carne de mayor crecimiento en Estados Unidos, a pesar de que no pudo cubrir el enorme apetito de sus clientes. "Vivimos en un mundo de asignación constante donde solo podemos cubrir una parte de la demanda", dice Rashid Ali, cofundador y director ejecutivo de la marca de snacks con sede en Chicago.

Ahora, eso cambió. Chomps puede considerarse una empresa fuera de serie. Este año, según Ali, fue el primero en que la compañía estuvo a la altura del desafío y contó con la infraestructura necesaria para producir suficientes palitos de carne para abastecer los cerca de 2 millones que vende por día.

Fundada en Naples, Florida, en 2012, la empresa se encamina a superar los US$ 900 millones en ingresos anuales este año, según estimaciones de Forbes, frente a los US$ 660 millones del año pasado, con una participación de mercado del 10% en el sector de los snacks cárnicos.

Sus palitos de carne, elaborados con carne vacuna de animales alimentados a pasto, venado y pavo sin antibióticos, ganaron terreno entre los consumidores que buscan proteínas para comer al paso, en especial las mujeres, que representan cerca del 70% de su clientela. Los palitos de Chomps ya se consiguen en unos 50.000 locales, entre ellos Walmart, Target, Costco, Kroger, Publix y HEB.

Según estimaciones de Forbes, la compañía vale más de US$ 1.000 millones, e incluso podría ubicarse por encima de esa cifra si alcanza ese nivel de ingresos anuales. Ali, de 45 años, y el cofundador Pete Maldonado, de 44, conservan el control de la mayor parte de la empresa. Maldonado tiene una participación estimada del 35%, con un valor de al menos US$ 350 millones, mientras que Ali posee el 20%, equivalente a US$ 200 millones.

Los cofundadores sostienen que Chomps fue rentable desde su lanzamiento, aunque esa rentabilidad quedó acotada por el margen de ganancia de sus fabricantes y por el impacto de la suba en los precios de la carne vacuna y de otros ingredientes clave. Forbes estimó que el EBITDA de la empresa en 2025 fue de cerca de US$ 50 millones, lo que implicó un margen de EBITDA de alrededor del 7%. Chomps evitó hacer comentarios sobre sus resultados financieros.

"El hecho de que Chomps haya alcanzado el nivel en el que se encuentra ahora, y además, comprender que apenas arañamos la superficie de su potencial, me resulta asombroso", afirma Maldonado, que el año pasado pasó de codirector ejecutivo a presidente. "Ahora es la primera vez que contamos con toda la capacidad de producción, así que ahora podremos descubrir hasta dónde podemos llegar", agrega.

Maldonado y Ali se conocieron por amigos de la universidad que los presentaron en una fiesta de cumpleaños con temática de póker en Chicago. Maldonado, entrenador personal, tuvo la idea de crear una startup de carne de animales alimentados a pasto, y los dos decidieron avanzar juntos, con un aporte inicial de US$ 3.250 cada uno. La primera versión del negocio fue una alternativa, con carne de animales alimentados a pasto, a las cajas de carne de ecommerce como Omaha Steaks. Bajo el nombre de Logic Meatlocker, nació al calor de la popularidad de CrossFit, que empujó a muchos fanáticos a adoptar dietas con alto contenido de proteínas.

"Todos teníamos un amigo que practicaba CrossFit y siempre recurríamos a él en busca de consejo", recuerda Ali. "Era casi como ser un influencer antes de que existieran los influencers", expresa.

Después de seis meses con ventas casi nulas, Maldonado tuvo la idea de cambiar el rumbo y enfocarse en los palitos de carne, sobre todo porque enviar carne seca, en lugar de productos congelados, resultaba más barato y exigía mucho menos capital. Así pudieron financiar el negocio con sus propios recursos, y al poco tiempo pasó a ser rentable. "Aprendimos a gestionar nuestro flujo de caja, a desarrollar el negocio correctamente y a fijar los precios adecuados", afirma Ali.

En un momento clave para la industria de los snacks cárnicos, aparecieron los inversores Carter Reum y Courtney Reum, que más tarde cofundaron M13, una firma de capital de riesgo con sede en Santa Mónica. Los Reum habían respaldado a Krave, una marca de cecina de carne vacuna de animales alimentados a pasto, y les fue muy bien cuando Hershey compró la empresa por US$ 240 millones en 2015.

Por esos años, Maldonado se contactó con los Reum para saber si querían probar Chomps y conocer mejor la empresa. Al año siguiente, los hermanos invirtieron más de US$ 500.000. "Pensábamos que podíamos impulsar muchísimo las ventas y el marketing", expresa Courtney Reum. "Queríamos involucrarnos de manera directa porque creíamos en el producto, en el equipo y en el sector", sostiene.

Bocadillos de héroe para un desayuno sabroso
Cambio de aires: Chomps lanzó recientemente nuevos sabores para el desayuno. "Es muy ligero", dice Ali. "Es apetecible. Te deja un hueco libre en el día". (Foto: Chomps).

Durante sus primeros cuatro años, los productos de Chomps se vendieron exclusivamente online, y los cofundadores mantuvieron sus trabajos habituales: Maldonado, en Nápoles, se dedicó a la venta de bienes raíces comerciales, mientras que Ali, en Chicago, trabajó en consultoría y capital privado. Sin embargo, para cuando los Reum invirtieron, ese proyecto paralelo ya se había transformado en una ocupación de tiempo completo, justo cuando Chomps consiguió a su primer distribuidor, Trader Joe's, que resolvió sumar a la marca como uno de los pocos productos de terceros en sus tiendas. Chomps cerró 2016 con ingresos estimados por más de US$ 4 millones. "Siempre nos centramos en la profundidad, no en la amplitud",dice Ali.

Durante los dos años siguientes, Chomps se enfocó en crecer dentro de Trader Joe's, y en 2018 sumó más minoristas, entre ellos Albertsons, lo que ayudó a que los ingresos de ese año llegaran a unos US$ 20 millones. Más adelante se incorporaron Walmart, Meijer, Wegmans y Whole Foods.

"Nos permitió incluir muchos más palitos en cada hogar", recuerda Ali. "También permitió que el producto no fuera solo para la madre, sino para toda la familia. Ahora el padre lo consume. Ahora los niños lo consumen. Y no canibalizó nuestros precios por unidad. Siempre nos centramos en la economía unitaria", agrega.

Chomps prosperó durante la pandemia y alcanzó ingresos anuales por US$ 100 millones. Ese hito llegó mientras sus competidores atravesaban una etapa muy difícil. Krave no funcionó dentro de Hershey; su fundador, Jon Sebastiani, finalmente recompró la compañía en 2020 a través de su firma de inversión de capital privado, Sonoma Brands, y después adquirió una segunda línea de cecina, Chef's Cut. Otro productor de cecina, Stryve, salió a bolsa a través de una fusión con una SPAC en 2021 y quedó al borde del colapso. La compañía, que hoy no genera ganancias, cotiza como una acción de muy bajo valor. Pero Chomps siguió creciendo. "Sabíamos que tener demasiado efectivo en el balance cambiaría nuestra forma de pensar sobre el negocio", indica Ali.

En ese momento, Maldonado, como director ejecutivo, y Ali, como director de operaciones, vendieron una participación minoritaria en Chomps a Stride Consumer Partners, con sede en Boston, por US$ 80 millones, en una operación que valoró a la startup en US$ 300 millones, según Pitchbook.

"Todavía existen muchos productos que no cumplen ni de lejos con tantos requisitos como Chomps", afirma Juan Marcos Hill, socio de Stride. "Es realmente difícil ponerle un límite a su potencial de crecimiento", completa.

Pero Chomps tiene desafíos por delante. Bajo la conducción de Maldonado y Ali, que se convirtieron en codirectores ejecutivos en 2023, la empresa obtuvo financiamiento con deuda ese año y el siguiente con SG Stonegate Capital, con sede en Newport Beach, California, según Pitchbook. Más tarde, en 2025, Chomps consiguió una línea de crédito de US$ 100 millones con Wells Fargo.

Gran parte de ese capital se destina a competir en una de las categorías más disputadas de toda la industria alimentaria. Si bien Chomps hoy supera con amplitud las ventas de otras marcas emergentes, incluido su principal competidor, Archer, con sede en California, con ingresos estimados en US$ 300 millones para 2025, también hay decenas de marcas nuevas que pelean por el espacio en las góndolas que Chomps y Archer conquistaron a lo largo de los años.

"Muchas de estas marcas son efímeras", dice Ali. "Quizás experimentan un gran auge y luego se desvanecen, y no quiero que eso suceda", advierte.

El año pasado, por ejemplo, el 81% del crecimiento de Chomps provino de compradores nuevos dentro del sector de los snacks de carne. "Eso es algo único en el sector", afirma Ali. "Antes de Chomps, las marcas tradicionales eran muy masculinas. Se dirigían a un público específico. Lo que Chomps logró con su formato de barrita fue atraer a muchos consumidores nuevos. Estamos triunfando gracias a un crecimiento incremental, en lugar de intentar arrebatarle cuota de mercado a la competencia", explica.

"Cuando hablas con un comprador minorista, eso es lo que buscas", añade. "No querés a alguien que simplemente intercambie dólares por un conjunto. Quéres atraer a este nuevo consumidor", agrega.

Sin embargo, Chomps también enfrenta la presión de los minoristas con sus marcas propias. Hace poco, la empresa vio crecer la competencia en Costco y Target después de que ambas cadenas empezaran a fabricar sus propios palitos de carne. La cecina, que Jack Link's vende junto con Archer además de los palitos, resulta más difícil de imitar. Jack Link's tiene ingresos anuales por US$ 2.000 millones.

Chomps
"Dentro de 10 años, cuando alguien vea el logo de Chomps, lo reconocerá y confiará en él de inmediato", añade Maldonado.

Según fuentes internas, Chomps también contrató banqueros para evaluar sus alternativas de salida, aunque tanto Hill como Ali sostienen que la empresa no apunta a una venta acelerada para conseguir ganancias de corto plazo. La operación podría tomar la forma de una oferta pública inicial o de una adquisición. De todos modos, cualquier comprador debería estar dispuesto a desembolsar una suma importante, en un contexto en el que varios conglomerados alimentarios que cotizan en bolsa atraviesan dificultades y quizás no estén en condiciones de afrontar esos pagos. Conagra, por ejemplo, dueño de la marca tradicional Slim Jim y de la marca Fatty's, que compró en 2024, vio caer el precio de sus acciones más de 10% en el último año.

Cualquier posible comprador también necesitaría una estrategia firme en fabricación. La rentabilidad de Chomps queda condicionada por su acuerdo con Western Smokehouse Partners, con sede en Missouri, que inauguró una nueva planta exclusiva para la marca en julio de 2025. Otra abrirá en Nebraska en 2027. Eso implica que, a largo plazo, la compañía o cualquier eventual interesado podría querer quedarse también con Western o levantar su propia fábrica. Chomps evitó hacer comentarios sobre una posible transacción.

Mientras busca mantener conformes a sus clientes habituales, la empresa ahora avanza sobre el mercado de los snacks para el desayuno. La compañía detectó que algunos de sus compradores más fieles sentían culpa por arrancar el día con un snack, así que este mes lanzó un nuevo sabor salado para el desayuno para, como dice Ali, "darles permiso". Estará disponible en Target desde abril y también online.

"La gente ya come Chomps por la mañana, pero no se enorgullecen de ello. Casi les da vergüenza", dice Ali. "Es muy ligero. Es sabroso. Es apetecible. Eso te da energía para disfrutar del resto del día", completa.

El próximo paso pasa por expandirse a las tiendas de conveniencia. Actualmente, Chomps se vende en 12.500 gasolineras y otros comercios pequeños, como Wawa, Love's y, desde febrero, en unas 3.000 tiendas 7-Eleven. Ali comenta: “Estamos empezando, poco a poco, para asegurarnos de saber en qué nos estamos metiendo”.

"Dentro de 10 años, cuando alguien vea el logo de Chomps, lo reconocerá y confiará en él de inmediato", añade Maldonado. "No buscamos crear otra marca que promueva la salud. Estamos creando la mejor opción para vos", concluye.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com

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