Cine en vertical y por IA: la fórmula de una startup argentina para conquistar un negocio de US$ 4.000 millones
Cecilia Valleboni Subeditora
Cecilia Valleboni Subeditora
El consumo audiovisual en dispositivos móviles atraviesa un cambio de era. Las ficciones en formato vertical, diseñadas específicamente para la pantalla del celular y estructuradas en episodios de un minuto, pasaron de ser un fenómeno asiático a un negocio global que proyecta mover unos US$ 4.000 millones al cierre de 2026. En medio de esta transformación, una startup argentina está marcando el pulso de la producción AI-nativas en América Latina.
La historia de la compañía combina dos mundos aparentemente lejanos. Su cofundador y CEO, Adrián Garelik, proviene del cine tradicional, donde trabajó como guionista en películas como Vino para robar y En la mira, además de series como Encerrados. Tras explorar la tecnología blockchain en 2017 con la plataforma Flixxo, la irrupción de las herramientas generativas cambió su norte. "Con la convergencia de la tecnología y el audiovisual apareció la inteligencia artificial. No podíamos no probar; nos resultó una herramienta maravillosa desde el principio", recuerda Garelik sobre los inicios de este recorrido. A su lado se sumó Matías Albaca, un ingeniero civil apasionado por la tecnología que aporta la arquitectura técnica del proyecto. Juntos definen al emprendimiento como una empresa de tecnología creativa dedicada a crear contenidos de ficción para marcas y plataformas.

El gran salto diferencial de la startup radica en su capacidad operativa y en su tecnología propietaria. A través de Muses, su plataforma interna integrada por 60 agentes de inteligencia artificial especializados en roles estratégicos, automatizan todo el proceso narrativo, desde la idea y el guion hasta el diseño de personajes, la realización y la medición de performance. Además, cuentan con una alianza estratégica clave: son el único partner en Latinoamérica de Seedance 2.5, el modelo desarrollado por ByteDance (creadores de TikTok) considerado el estándar global para la generación de video con IA. "Tenemos acuerdos confidenciales que nos permiten tener los últimos modelos antes de que salgan abiertamente al mercado. Sobre eso construimos automatizaciones para sacarle el mayor provecho", explica Garelik.
Esta infraestructura les permite trabajar a una velocidad sin precedentes en la industria audiovisual tradicional. Mientras que una producción convencional de microdramas requiere semanas de rodaje y un mes de postproducción, el equipo es capaz de realizar una temporada completa de 30 episodios en tan solo tres o cuatro días. Las cifras respaldan el dinamismo de la propuesta: en tan solo un mes produjeron 20 series verticales por encargo para plataformas internacionales, superan ya las 30 producciones terminadas y proyectan cerrar el año con entre 60 y 70 títulos adicionales en carpeta.
El auge de estas ficciones cortas responde a un cambio directo en los hábitos de las audiencias. Estudios del sector indican que cerca del 70% de los usuarios consume este contenido desde la cama antes de dormir y un 59% desde el sillón, compitiendo directamente con el tiempo de navegación en redes sociales. "Las microseries generadas con IA obtienen, en muchos casos, más vistas y tiempo de visualización que las tradicionales. La IA nos permite producir, probar y adaptar historias con mucha mayor velocidad para responder a lo que busca el espectador", señala el emprendedor. Con una adopción masiva que abarca desde la fantasía romántica hasta adaptaciones de clásicos como Cumbres Borrascosas o Frankenstein, la tasa de conversión a suscriptores pagos iguala a la de las producciones grabadas con actores reales.

A pesar de la alta automatización de sus procesos, sus fundadores enfatizan que la inteligencia artificial no busca desplazar el talento humano, sino darle una herramienta inédita para potenciarlo. "La gran diferencia que tenemos con respecto a otra gente es que estamos incorporando artistas de la industria: directores, diseñadores de arte y músicos", destaca Garelik. Para el fundador, la clave está en el criterio creativo aplicado a las nuevas herramientas: "Hoy cualquiera es un escritor cinco puntos o un cineasta cinco puntos. Pero cuando un artista agarra una herramienta de generación de video o texto y la utiliza a su favor, de repente empieza a tener un superpoder".
En paralelo a la producción de ficción para plataformas de streaming especializadas como la colombiana Idilio, la startup extendió su modelo de negocio al terreno de las marcas. A través de creaciones narrativas y embajadores virtuales, la empresa desarrolla personajes propios que viven en las redes sociales de las compañías para conectar de manera orgánica con los usuarios. Un caso emblemático es el de Guapaletas, para quien diseñaron a "Guapo", un carpincho virtual cuyos videos alcanzaron millones de reproducciones y multiplicaron por nueve las consultas de la marca. Una estrategia similar aplicaron con la figura de la "Abuela Goye", enfocada en recetas e interacción semanal con la comunidad.
El desempeño financiero del emprendimiento acompaña la aceleración de su modelo operativamente escalable. Con una inversión inicial de US$ 100.000 aportada durante su primer año y una reciente ronda de inversión estratégica por un monto equivalente proveniente del sector de los microdramas tradicionales, la empresa opera hoy con facturación positiva.

Actualmente, la firma genera ingresos mensuales de entre US$ 30.000 y US$ 35.000, con la expectativa de cerrar el año en US$ 50.000 mensuales. De cara a los próximos doce meses, el objetivo del equipo de 10 empleados es escalar la facturación anual hasta los US$ 3 millones.
Los planes a futuro contemplan seguir liderando la innovación audiovisual en la región sin perder de vista la ambición narrativa. De hecho, la startup planea lanzar su propio estudio de grabación live-action para combinar la actuación humana con inteligencia artificial y avanzar hacia la creación de largometrajes. "Queremos seguir en este nicho maravilloso, incorporando artistas y entendiendo en qué áreas pueden entrar para potenciar las historias. Hoy estamos enfocados en el microdrama vertical y en hacer crecer el formato, elevando la calidad con costos más bajos y tiempos más rápidos", concluye Garelik.