Revolut comprometió US$ 1.000 millones para expandirse en Latinoamérica, una apuesta que incluye a Argentina junto con Brasil, México, Colombia y Perú. La compañía británica considera ese monto un piso de inversión, que podrá ampliar según las oportunidades que encuentre y que ejecutará durante varios años.
El anuncio suma una dimensión financiera a su desembarco argentino. La adquisición de Banco Cetelem ya era conocida, al igual que la futura denominación de Revolut Bank Argentina. Ahora, la empresa confirmó que completó el traspaso de control y dio una referencia más precisa sobre cuándo espera comenzar a ofrecer servicios: la segunda mitad de 2027, aunque todavía sin una fecha definida.
Los detalles fueron compartidos por ejecutivos de Revolut en un encuentro con periodistas realizado el 5 de noviembre en São Paulo, según informó Bloomberg Línea.

Una inversión regional con Argentina entre las prioridades
El compromiso comprende países con distintos grados de desarrollo para Revolut: operaciones en funcionamiento, como Brasil y México, y mercados donde todavía prepara su lanzamiento. Si bien Brasil y México se llevarán el mayor porcentaje de ese dinero, la Argentina recibiría una suma considerable debido a la posibilidad de establecer un hub de talento local que brinde servicio y soporte a otros países de la región.
Carlos Urrutia, responsable de expansión internacional de la compañía, explicó que los US$ 1.000 millones reservados podrán aumentar a medida que avancen los proyectos. Por su parte, Glauber Mota, CEO de Revolut en Brasil, señaló que la asignación de recursos se revisa trimestralmente.
La empresa eligió estos mercados por una combinación de factores: apertura regulatoria a nuevos participantes, población joven, adopción de servicios digitales y vínculos con países donde ya tiene presencia. La expectativa de Revolut es que Latinoamérica y Estados Unidos, en conjunto, aporten uno de cada cuatro nuevos clientes globales durante 2027.

Qué cambió en Argentina
La llegada de Revolut al país tiene varios antecedentes. La compra de Cetelem, perteneciente a BNP Paribas Personal Finance, fue informada en junio de 2025. El 24 de septiembre de 2026, la compañía anunció que había recibido la aprobación del Banco Central para avanzar con la adquisición.
En ese comunicado ya anticipaba que, una vez completada la operación, la entidad pasaría a llamarse Revolut Bank Argentina S.A.U. También aclaraba que inicialmente no ofrecería productos al público, porque debía terminar de cumplir requisitos regulatorios y operativos y definir su propuesta local.
La actualización de noviembre es que el traspaso de control ya se concretó. Según las declaraciones recogidas por Bloomberg Línea, Revolut está construyendo la operación sobre esa estructura bancaria y Urrutia estima que el lanzamiento podría producirse en el segundo semestre de 2027. Se trata de una previsión del ejecutivo, no de una fecha comercial confirmada.
La intención es comenzar con una oferta amplia de productos, tomando como referencia la experiencia mexicana. Sin embargo, todavía no se detallaron las funcionalidades, condiciones y tarifas que estarán disponibles desde el primer día en Argentina.

Por qué compró un banco sin clientes
La adquisición de Cetelem responde a una lógica diferente de la compra de una entidad para sumar usuarios o integrar una plataforma tecnológica. Según explicaron los ejecutivos a Bloomberg Línea, el banco estaba inactivo y no tenía clientes. Esa situación permitía avanzar sin una migración masiva de cuentas ni la integración de sistemas y culturas empresariales diferentes.
El valor de la operación estaba en reducir el tiempo necesario para construir una presencia bancaria regulada en Argentina. Revolut sostiene que prefiere desarrollar su tecnología internamente y que las adquisiciones tienen sentido cuando aceleran el ingreso a un mercado, el crecimiento o la incorporación de capacidades.
La compra no implica, de todos modos, que los servicios estén disponibles de inmediato. Después del cierre comienza una etapa de desarrollo operativo, adaptación de productos y cumplimiento de las condiciones necesarias para abrir al público.
La ausencia de una cartera histórica de clientes en la adquisición ya había sido informada en septiembre. Por eso, el desafío comercial consiste en construir una nueva base de usuarios para Revolut Bank Argentina.
Una lista de espera que ya superaba las 150.000 personas
Antes de su lanzamiento, Revolut cuenta con una señal de interés: en septiembre informó que más de 150.000 personas se habían anotado en la lista de espera argentina. Ese registro no equivale a cuentas abiertas ni a clientes operativos, pero ofrece una base inicial para comunicar el desembarco.
Según Ignacio Zunzunegui, responsable de crecimiento para América y el sur de Europa, parte de esa demanda proviene de argentinos que viven en el exterior y ya conocen la plataforma, además del interés por sus soluciones cambiarias.
La conducción local está encabezada por Agustín Danza. En septiembre, el ejecutivo explicó a Forbes Argentina que la autorización del cambio de control permitía avanzar con el cierre de la transacción y los pasos pendientes para hacer efectivo el traspaso de Cetelem. La previsión de ofrecer servicios durante 2027 ya formaba parte de esa etapa.
La compañía también había presentado una propuesta que busca reunir banca cotidiana, crédito, operaciones internacionales, inversiones, recompensas y otros beneficios dentro de una aplicación. La disponibilidad concreta de cada servicio dependerá del desarrollo local y de las condiciones regulatorias aplicables.

La competencia se prepara antes de la apertura
El anuncio encuentra a Revolut avanzando en varios mercados al mismo tiempo. En Colombia obtuvo una licencia bancaria y anunció planes de comenzar a operar en 2027. En Perú, según sus ejecutivos, ya superó una primera etapa de autorización. Chile aparece como el siguiente país de interés regional, aunque sin un calendario definido.
La apuesta latinoamericana se inscribe en una expansión global que ya había sido anunciada. En 2025, Revolut presentó un programa de inversión de US$ 13.000 millones a cinco años para desarrollar su presencia internacional. El compromiso de US$ 1.000 millones permite ahora identificar una escala específica para Latinoamérica, aunque la información disponible no permite sumarlo automáticamente como un desembolso adicional a aquel plan.
En Argentina, la siguiente prueba será convertir el interés previo en cuentas activas y uso cotidiano. La compra del banco resolvió una parte del camino; el presupuesto regional aporta recursos para recorrer el resto. Todavía falta conocer cuánto invertirá Revolut en el país y con qué oferta buscará ganar espacio frente a bancos y fintech que ya operan en el mercado local.