La visita divina: el turismo espera un boom de viajeros por la llegada del papa León XIV y proyecta un impacto de US$ 88 millones
Belén FernándezSubeditora
Belén FernándezSubeditora
La llegada del papa León XIV a la Argentina dejó de ser solamente un acontecimiento religioso para convertirse en una oportunidad económica para el turismo. A dos días de su arribo, las plataformas de viajes registran un fuerte incremento en las búsquedas de alojamiento, mientras que los destinos que forman parte de su agenda se preparan para recibir una cantidad extraordinaria de visitantes.
El impacto ya se refleja en los números. Según datos de Airbnb, las búsquedas de estadías en Luján crecieron más de 500% interanual, mientras que en Córdoba el incremento superó el 400%. La expectativa por presenciar las actividades del Pontífice, sumada a los feriados decretados para facilitar los desplazamientos, impulsó la planificación de viajes tanto dentro del país como desde el exterior.
Buenos Aires también se prepara para recibir una importante cantidad de visitantes. De acuerdo con las estimaciones del Ente de Turismo porteño, la Ciudad espera recibir más de 1,24 millones de visitantes entre el 6 y el 10 de noviembre, entre turistas nacionales e internacionales y excursionistas. El acontecimiento podría generar un movimiento económico superior a los US$ 88 millones.
Del total proyectado, más de 240.000 serán turistas que se alojarán en la Ciudad: unos 165.000 nacionales y 77.000 internacionales. A ellos se sumará alrededor de un millón de excursionistas, es decir, personas que llegarán durante el día sin pernoctar, principalmente para participar de las celebraciones abiertas al público.
La magnitud del movimiento representa una oportunidad para una industria que viene de atravesar meses complejos, con niveles de ocupación dispares entre destinos y una demanda que todavía muestra cautela en el consumo.
Los datos de Airbnb muestran hasta qué punto la visita papal modificó el interés de los viajeros. Luján, donde León XIV celebrará una misa el miércoles 11 de noviembre frente a la Basílica de Nuestra Señora de Luján, registró un crecimiento superior al 500% en las búsquedas de alojamiento frente al mismo período del año anterior. Allí alquilar una casa puede costar hasta US$ 2000 por noche.
Córdoba, por su parte, también experimentó un salto de más del 400%. El Papa estará en la provincia el martes 10 de noviembre, cuando celebrará una misa en la explanada de la Escuela de Aviación Militar y mantendrá un encuentro con representantes de la Iglesia.
En ambos casos, el interés está impulsado principalmente por viajeros argentinos, que representan más del 40% de las búsquedas de estadías en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Entre los visitantes internacionales se destacan los brasileños, con casi el 20% del total, seguidos por estadounidenses y chilenos, cada uno con cerca del 10%.

Otro dato que sobresale es la modalidad de los desplazamientos. Más del 70% de las búsquedas corresponde a viajes en grupo sin menores. Dentro de ese universo, las parejas concentran más del 40% del interés y los grupos de tres o más adultos superan el 20%. Los viajes familiares, por su parte, representan más del 10%.
El fenómeno no se limita a las fronteras argentinas. Airbnb también registró un incremento de casi el 200% en las búsquedas realizadas por argentinos para alojarse en Montevideo y Paysandú, Uruguay, otro de los países que León XIV visitará durante su gira por América Latina.
La tendencia también aparece en los datos de Despegar. Desde la plataforma señalaron que la confirmación oficial de la visita del Papa despertó el interés de miles de personas y volvió a posicionar a la Argentina entre los destinos de búsqueda.
La Ciudad de Buenos Aires aparece entre los principales destinos consultados, aunque el efecto también se extiende al turismo doméstico. Las búsquedas para recorrer distintos puntos del país ya venían mostrando un crecimiento interanual del 26% y la visita papal sumó un nuevo impulso a la planificación de escapadas durante el feriado.
"Este tipo de acontecimientos trasciende lo informativo: moviliza a las personas, despierta las ganas de viajar y genera nuevas oportunidades para el turismo", explicó Paula Cristi, gerente general de Despegar para Argentina y Uruguay.
El calendario también juega a favor de la actividad. El Gobierno estableció tres jornadas de feriados vinculadas con la visita: el lunes 9 de noviembre tendrá alcance nacional, mientras que el martes 10 regirá en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba y el miércoles 11 en la provincia de Buenos Aires
El movimiento llega en un momento relevante para el sector. Durante las últimas vacaciones de invierno, la ocupación hotelera mostró fuertes diferencias entre regiones. Según el relevamiento de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), los destinos de nieve alcanzaron un promedio del 80%, mientras que la Quebrada y Misiones rondaron el 75%. En cambio, la provincia de Buenos Aires registró niveles cercanos al 45%.

La visita de León XIV aparece ahora como un acontecimiento capaz de concentrar demanda en pocos días y generar movimiento en destinos que habitualmente no reciben este volumen de visitantes en noviembre.
El impacto no se limita a los hoteles. La gastronomía, el transporte, las agencias de viajes y los comercios también pueden beneficiarse de la llegada de turistas y excursionistas, especialmente en las ciudades donde se realizarán las celebraciones multitudinarias.
En Buenos Aires, el mayor volumen de visitantes estará asociado a las actividades del lunes 9 y el martes 10, con epicentro en el Monumento a los Españoles, en Palermo. Córdoba tendrá su jornada central el martes 10, mientras que Luján concentrará la atención el miércoles 11, con la misa frente a la Basílica.
La agenda comenzará el domingo 8, cuando León XIV arribe a Aeroparque, y concluirá el miércoles 11, con su partida desde Ezeiza rumbo a Lima. Será la primera visita de un Papa a la Argentina desde el viaje de Juan Pablo II en 1987.
Para el turismo, la expectativa está puesta en que el movimiento generado por la visita trascienda los días de agenda oficial y contribuya a reactivar el consumo en una industria que necesita recuperar volumen. Por ahora, las búsquedas ya muestran que el acontecimiento religioso tiene una dimensión que excede ampliamente lo espiritual: también puede convertirse en uno de los grandes motores de la actividad turística de noviembre.