Después del fuerte repunte de agosto, la creación de empleo perdió impulso en septiembre: apenas se sumaron 29.000 puestos, muy por debajo de los cerca de 80.000 que proyectaban los economistas. Se trata de uno de los registros más débiles de los últimos meses y de una nueva señal que complica el próximo movimiento de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, en momentos en que sus autoridades intentan determinar hasta qué punto el mercado laboral comienza a enfriarse.
El mercado laboral atraviesa altibajos
La evolución del empleo estuvo marcada por fuertes oscilaciones a lo largo del año. Luego de mostrar un desempeño relativamente sólido durante la primavera, las nóminas se redujeron en 10.000 puestos en julio y dieron un salto de 133.000 en agosto, antes de volver a desacelerarse en septiembre. A ese comportamiento irregular se sumaron, además, revisiones a la baja de los datos correspondientes a julio y agosto.
En la mayoría de los sectores, las variaciones fueron acotadas. Salud incorporó 17.000 trabajadores, mientras que Construcción agregó 11.000 y Manufactura, otros 9.000. Del otro lado, Finanzas recortó 7.000 puestos y Servicios Profesionales, 9.000. La pérdida de empleo en estas dos últimas actividades podría estar vinculada, al menos en parte, con el creciente impacto de la inteligencia artificial sobre las decisiones de contratación de las compañías.
Los salarios tampoco mostraron una aceleración significativa. En términos anualizados, crecieron apenas 1,6% durante el último mes y acumularon un avance de 3% en lo que va del año. La mejora quedó por debajo de la inflación, que se ubicó en 3,4%, una diferencia que refleja la presión que todavía enfrentan los ingresos reales de los trabajadores.
Un dato positivo: la participación en la fuerza laboral
La encuesta de hogares dejó una señal más alentadora. La tasa de desempleo subió levemente hasta el 4,2%, aunque se mantiene en niveles relativamente bajos. El aumento no estuvo asociado a una caída del empleo, sino al regreso de más personas al mercado laboral. La cantidad de trabajadores disponibles había disminuido con fuerza durante la primera mitad del año y, en julio, era más de 2 millones inferior a la registrada en septiembre del año anterior.

Esa tendencia comenzó a revertirse recientemente. Cerca de 1 millón de personas se incorporaron nuevamente a la fuerza laboral durante los últimos dos meses, lo que ayudó a recuperar parte de la caída previa. Sin embargo, el total todavía se ubica alrededor de un millón por debajo del nivel de hace un año, una brecha que refleja la salida del mercado de trabajo tanto de inmigrantes como de trabajadores nacidos en el país.
Lo que el informe de empleo revela sobre la economía
En los últimos tres meses, el mercado laboral estuvo marcado por fuertes altibajos, aunque en términos generales logró mantenerse resistente frente a un escenario económico cada vez más desafiante. La guerra con Irán provocó una fuerte suba de los precios del petróleo, el gas y el diésel, mientras que los aranceles agregaron nuevas presiones inflacionarias. Pese a ese contexto, la revisión al alza del crecimiento del PIB del segundo trimestre, hasta el 2,2%, mostró que la economía consiguió sostener un ritmo de expansión sólido frente a esos obstáculos.
De todos modos, comienzan a aparecer señales de que esa fortaleza podría perder impulso. El fuerte aumento de las tasas de interés, con el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cerca del 5,2%, ya está afectando la demanda de viviendas y la compra de bienes duraderos, al tiempo que la confianza de los consumidores se deterioró. Hasta ahora, la actividad encontró apoyo en el auge de la construcción de centros de datos y en un elevado déficit público, superior al 6% del PIB, que aportaron impulso a la economía. Los hogares, además, recurrieron a sus ahorros para sostener el consumo, pero se trata de un respaldo que difícilmente pueda prolongarse de manera indefinida.
¿Qué hará la Reserva Federal?
Este escenario deja a la Reserva Federal ante una decisión cada vez más compleja. La inflación todavía supera el 3% y la subyacente continúa claramente por encima del objetivo del 2%, por lo que persisten argumentos a favor de mantener una política monetaria restrictiva e incluso avanzar con otro aumento de las tasas. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, había señalado que, después de la suba de 25 puntos básicos dispuesta en septiembre, podía producirse un nuevo ajuste antes de fin de año.
Pero los últimos datos introducen nuevas razones para la cautela. Un mercado laboral más débil de lo esperado, combinado con el deterioro de la confianza del consumidor, podría llevar a la Fed a esperar antes de volver a endurecer su política monetaria. De cara a la reunión de fines de octubre, la posibilidad de otra suba perdió parte del respaldo que tenía semanas atrás, aunque diciembre todavía aparece como una instancia en la que las autoridades podrían volver a evaluar un nuevo aumento

Efectos en las elecciones de mitad de mandato
Este será el último informe de empleo que conocerá el público antes de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre. La pregunta ahora es si estos datos económicos tendrán algún impacto sobre el resultado en las urnas.
El aumento de la inflación y de las tasas de interés, sumado al deterioro de la confianza del consumidor, configuró un escenario económico difícil para los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato. La relativa estabilidad del mercado laboral representó hasta ahora uno de los datos positivos que la presidencia de Trump destacó sobre la economía. Este último informe, sin embargo, no modifica de manera sustancial ese escenario.
Sin embargo, los altibajos que reflejaron los informes de empleo durante los últimos tres meses dificultan que Trump exhiba la fortaleza de la economía como uno de sus principales argumentos. La situación del mercado laboral resulta mucho más compleja de lo que parecía meses atrás. Los próximos informes aportarán nuevos datos para comprender con mayor precisión cuál es el verdadero estado de la economía.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com