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La demanda de bonos CER también se explica por la percepción de que las tasas reales continúan siendo reducidas e incluso negativas en algunos segmentos del mercado.

12 Junio de 2026 07.23

La publicación del último dato de inflación volvió a poner a los bonos ajustados por CER en el centro de la escena financiera. Aunque el proceso de desinflación continúa y las expectativas apuntan a registros cada vez más bajos para los próximos meses, los inversores mantienen su interés por estos instrumentos, que siguen ofreciendo cobertura frente a eventuales sorpresas en la evolución de los precios.

Las estimaciones privadas relevadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anticipaban una inflación de mayo cercana al 2,3%, con una proyección de 2,1% para junio. Y según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el dato del quinto mes del año fue del 2,1%, por lo que el índice de precios al consumidor acumuló una suba del 14,7% desde enero y del 33,2% desde el mismo periodo del año anterior.

“Al igual que el índice general, la medición núcleo tocó su nivel más bajo en ocho meses, señalando una menor inercia en los precios que no están sujetos a factores estacionales o regulados”, indicaron desde Puente.

Si bien los últimos números confirman una desaceleración respecto de los niveles observados meses atrás, el mercado todavía considera que la inflación seguirá siendo una variable relevante durante buena parte de 2026.

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El INDEC dio a conocer de cuánto fue la inflación de mayo.

En este contexto, los bonos CER continúan captando demanda. A diferencia de los instrumentos a tasa fija, ofrecen una protección directa frente a una inflación que aún se mantiene por encima de los niveles considerados normales para una economía estabilizada.

La preferencia por estos activos no es nueva. A lo largo de los últimos meses se observó una creciente participación de bonos y letras indexadas en las licitaciones del Tesoro. Desde el mercado señalaron que los inversores privilegiaron la cobertura inflacionaria por encima de otras alternativas en pesos, especialmente en los tramos cortos y medios de la curva.

Además, la demanda de bonos CER se explica por la percepción de que las tasas reales continúan siendo reducidas e incluso negativas en algunos segmentos del mercado. En ese escenario, muchos administradores de cartera consideran que los instrumentos indexados ofrecen una mejor relación entre riesgo y rendimiento que las colocaciones tradicionales a tasa fija.

“El mercado hoy muestra una menor preocupación por la inercia inflacionaria, como lo demuestra la compresión de las tasas nominales. Sin embargo, los Boncer todavía guardan valor como cobertura asimétrica: si la inflación sorprende al alza, protegen más de lo que cuestan en carry”, relató Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones en Mills Capital.

Por su parte, Maximiliano Donzelli, jefe de Estrategias de Inversión en IOL, detalló que el Boncer TZXO6 que vence en octubre de este año es una alternativa para quienes buscan proteger el poder de compra. “Es el vehículo ideal si la inflación converge a niveles del 2% mensual, ya que ofrece retornos que superan a sus pares de tasa fija en el tramo medio de la curva”, afirmó.

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