Martín Guzmán y el FMI: "Es el mejor acuerdo que se podía alcanzar"
Después del anuncio de acuerdo con el FMI del presidente Alberto Fernández, el ministro de Economía Martín Guzmán detalló los principales ítems del entendimiento logrado que demandará un plazo de dos años y medio.

Después del anuncio de acuerdo con el FMI del presidente Alberto Fernández, el ministro de Economía Martín Guzmán detalló los principales ítems del entendimiento logrado que demandará un plazo de dos años y medio. 

Entre los principales puntos marcó el compromiso de bajar el déficit fiscal, la reducción de la emisión monetaria, la reducción de la asistencia del Banco Central al Tesoro Nacional, fortalecimiento de la administración tributaria, entre los principales. 



Prevé un déficit fiscal de 2,5% del PIB para el 2022; del 1,9% del PIB para 2023 y del 0,5% PIB para el 2024. 

Además, advirtió que no habrá salto cambiario. "Es el mejor acuerdo que se podía alcanzar", señaló. Precisó que habrá revisiones de forma trimestral y tras ello habrá desembolsos. 

Confirmó que la Argentina pagará el vencimiento por más de 700 millones de dólares. 

"Esta madrugada alcanzamos un entendimiento sobre el marco macroeconómico y las políticas claves para un nuevo programa con el FMI. Ese marco general tiene dos bloques: el esquema de políticas macro, y las llamadas medidas que promuevan el crecimiento", indicó Guzmán. 
 

Martín Guzmán y Kristalina Georgieva


El ministro dividió el acuerdo en "cuatro bloques desde el punto de vista macroeconómico". 



En principio hizo referencia a la parte fiscal. "El acuerdo fue poder tener una política fiscal que no inhiba la continuidad de la recuperación. El Estado podrá tener un rol moderadamente expansivo. Se logró que Argentina pueda llegar a un acuerdo de políticas con el FMI sin que haya políticas de ajuste. Se plantea una reducción gradual del déficit fiscal: para 2022, se proyecta un 2,5 %; para 2023, un 1,9%; y para 2024, un 0,9%", precisó. 



En ese sentido, aseguró que "habrá una expansión de la inversión pública" y que para la reducción del déficit se apuntará a "fortalecer la administración tributaria". 



"Atacaremos los problemas de evasión sobre todo en el segmento de mayor contribución, y dispondremos de medidas para atacar los problemas de lavado de dinero", puntualizó sin hacer referencias a posibles nuevos impuestos. 



El segundo bloque que desarrolló Guzmán fue el "monetario y financiero". 

"Habrá una reducción gradual y decidida de la asistencia monetaria que realice el Banco Central al Tesoro. Se apunta a que en 2022 el financiamiento sea 1% del producto, en 23 esté en 0,22% y en 2024 sea cercano a 0. Y converger en una situación para que no haya más financiamiento monetario sistemático", afirmó. 

Además, sostuvo que se acordó un marco "para tener una estructura de tasas de interés reales que redunde en valores positivos, con el objetivo de fortalecer la demanda de los activos y contribuir a la estabilidad cambiaria. Se va a continuar trabajando en la construcción del mercado de deuda pública en moneda local que viene funcionando muy bien". 



La tercera parte del entendimiento tiene como foco la altísima inflación. 

"Se acordó un enfoque integral. Se parte de la premisa que es una factor multicausal y hay que atacar todos ellos de forma concurrente", explicó Guzmán. 



Entre las claves para intentar frenar la inflación, enumeró "reducir la emisión monetaria" y prolongar los acuerdos de precios. 



"Va a ser importante el trabajo entre el sector público y el privado en dos años para que los cuerdos de precios ayuden a anclar expectativas y para que las políticas de precios e ingresos redunden en un aumento del poder adquisitivo del salario", dijo. 



El cuarto bloque es "el externo y de la política cambiaria". 

"No va a haber ningún salto cambiario -afirmó el ministro-. Se plantea un objetivo de acumulación de reservas internacionales para favorecer la resiliencia en el foco externo. Se plantea una meta para 2022 de crecimiento de las reservas de US$ 5.000 millones de dólares". 



También remarcó: "Se mantendrán todos los derechos de nuestros jubilados, no hay ninguna reforma laboral ni privatización de empresas públicas" 



Guzmán sostuvo que la extensa negociación con el FMI fue mutando en los términos. "Empezamos en un lugar dañino y terminamos en un lugar razonable. Una alternativa era un salto a lo desconocido, a la incertidumbre, sin garantías. Esta otra alternativa permite dar más previsibilidad, certidumbre y salir de un lugar que hubiese sido un lugar de angustia para millones de argentinos", planteó.

  • Con información de NA y Clarín