Gestión del conocimiento y "liderazgo T": las claves para resolver el nuevo dilema corporativo con los datos
Laura Mafud Editora
Laura Mafud Editora
El escenario corporativo se encuentra atravesado por la proliferación de información y el avance del análisis automatizado, de modo que la capacidad de acumular datos dejó de ser una ventaja competitiva diferencial.
La consultora DatosClaros presentó el primer benchmark argentino enfocado en la gestión de datos y el liderazgo dentro de las organizaciones, elaborado a partir de entrevistas con referentes de áreas clave como Marketing Intelligence, Customer Analytics, Transformación Digital y E-commerce pertenecientes a 30 empresas de seguros, telecomunicaciones, servicios financieros, consumo masivo y e-commerce. La investigación concluye que el principal obstáculo para extraer valor de la información ya no deviene de limitaciones técnicas, sino de deficiencias organizacionales.
El estudio expone que el valor real de un dato está supeditado a su contexto, trazabilidad, linaje y conexión directa con un propósito de negocio concreto. No obstante, la conversión de esos insumos en decisiones efectivas se ve frenada por inercias estructurales: silos de información, falta de encuadre estratégico previo, brechas de análisis que quedan en mero monitoreo sin acción, falta de confianza por ausencia de definiciones comunes y fricciones de coordinación entre sectores con lenguajes o prioridades divergentes.

Tal como señala Natalia Gitelman, directora de DatosClaros, la tecnología dejó de ser la traba principal, trasladando el foco a las dinámicas con las que las estructuras comparten e interpretan el conocimiento que generan.
Para mitigar estas barreras culturales y de gestión, el benchmark identifica la emergencia de un perfil directivo indispensable: los denominados “liderazgos T”. Se trata de profesionales que combinan un conocimiento técnico profundo en su disciplina específica con la habilidad transversal para conectar áreas heterogéneas, tender puentes interdepartamentales y articular una visión global del negocio.
Estos perfiles integran competencias analíticas con virtudes como la curiosidad, la adaptabilidad, la colaboración y el aprendizaje continuo, factores determinantes para acelerar la discusión del dato y priorizar la toma de decisiones.
En esta reconfiguración, la inteligencia artificial, la automatización y la integración de fuentes emergen como herramientas destinadas a potenciar las capacidades de exploración y acelerar procesos.
Sin embargo, el informe enfatiza que ninguna tecnología reemplaza la interpretación estratégica ni la comprensión del contexto. El desafío de las organizaciones no radica en acopiar volúmenes crecientes de datos, sino en establecer procesos claros que guíen el recorrido desde el hallazgo inicial hasta la acción y el impacto medible.