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Adolfo Rouillon, cofundador de Frizata
Innovacion

Adolfo Rouillon, con Frizata a Estados Unidos: "Apuntamos a un consumidor de alimentos flexitariano"

Agustín Jamele

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Luego de anunciar su llegada al Norte, uno de los creadores de la compañía habló con Forbes Argentina sobre las operaciones comerciales, su producción y el costado ambiental de la empresa.

18 Noviembre de 2021 15.32

En las últimas horas, Frizata anunció su desembarco en San Francisco, California. La foodtech, nacida en Rosario y dedicada a combinar la comida con innovación, llevará a Estados Unidos 50 de sus productos congelados para distribuir a través de un sistema de delivery propio. 

“Vamos a trabajar en la zona de la bahía. Allí viven unas cinco millones de personas, lo que representa alrededor de 1.700.000 hogares”, le cuenta Adolfo Rouillon a Forbes Argentina. Junto a José Robledo fundó la empresa que hoy vende alimentos en Ciudad y Gran Buenos Aires, La Plata, Rosario, Córdoba, Santiago de Chile y Sao Paulo. 

José Robledo y Adolfo Rouillon, fundadores de Frizata

Actualmente, la compañía produce más de 80 productos distintos y planea llegar a más de 100 el próximo año. “En Estados Unidos vamos a comercializar alrededor de 50, por lo que estamos llevando gran parte de nuestra oferta”, destaca Rouillon, quien al igual que su socio forman parte de Emprendedores Endeavor. 

Uno de los más conocidos es “Huerta Frizata”, que incluye vegetales congelados que no tienen conservantes, ya que su proceso de ultracongelación permite conservar al máximo las propiedades del alimento. Además, hay empanadas, pizzetas, bites, hamburguesas y milanesas veggies. 

Y a todo eso le suman la primera hamburguesa Meat Free de Argentina. Esa línea cuenta con opciones pensadas exclusivamente para el consumidor vegetariano y flexitariano como la FriBurger rellena, FriNuggets, FriBites (albóndigas rellenas con mozzarella), FriChicken y FriBeef (empanadas). 

Frizata

“Apuntamos a consumidores flexitarianos que son omnívoros pero cada vez más conscientes de su dieta, de la calidad de la comida y del cuidado del medio ambiente”, señala el fundador de Frizata. Y agrega al respecto: “Estas personas quizás no están dispuestas a dejar de comer carne pero sí a reducir la cantidad y a tener una equilibrio mayor entre la proteína animal y vegetal que ingieren”.

La llegada a Estados Unidos es un paso importante en esa búsqueda ya que, según un informe de MarketsandMarkets, se calcula que sólo en ese país el mercado de carnes a base de plantas actualmente es de US$ 12 mil millones y que alcanzará los US$ 27.900 millones en 2025

“Nosotros apuntamos a ser una compañía global. Por eso San Francisco es un gran desafío. Porque en esa sociedad hay un gran volumen de consumidores sofisticados que buscan los estándares más altos a la hora de comprar sus alimentos. Si queremos cumplir nuestro objetivo tenemos que estar a la altura de esos estándares”, explicó a Forbes Argentina el nacido en Rosario. 

Argentina también modifica sus consumos

En Argentina, el consumo de carne es cultural. Más allá de su aporte nutricional, es un alimento que significa encuentro y unión. Sin embargo, un informe de la Unión Vegana Argentina (UVA) señala que el 12% de la población es vegana o vegetariana, marcando un aumento del 3% con respecto al 2019. Además, otro 12% manifiesta ser flexitariano.

Frizata

“La recepción en el país ha sido muy buena y sumamos una gran cantidad de clientes. Y justo a eso apuntamos. Yo como asado y carne en general pero voy alternando mis consumos y las familias hacen lo mismo”, ejemplifica Rouillon. Y suma también la comparación de precios: “La Friburger meat free, nuestra hamburguesa sin carne, cuesta un 25% menos que cualquier hamburguesa promedio en el supermercado y tiene un tamaño superior”. 

Además, la oferta de productos es cada vez mayor. Según indicaron a Forbes Argentina, en estos momentos se están lanzando nuevas empanadas a base de salvado, pizzetas con harina integral que tienen brócoli y calabaza en la masa, arroces de brócoli y coliflor que no existían en la región y más comida meet free que revelarán durante el 2022. “Actualmente estamos produciendo una equivalente a cinco millones de comidas al mes”, concluyó al respecto el fundador de Frizata. 

Las operaciones de Frizata 

En tan solo dos años, y con la pandemia de por medio, la empresa logró sostenerse en Argentina y expandirse a varios países. Adolfo Rouillon explica a Forbes Argentina que los costos para llegar a Estados Unidos los cubrieron con parte de los US$ 5 millones obtenidos en una ronda de inversión a principios de año

Frizata tendrá su propio delivery en Estados Unidos

“Por ahora estamos en etapa de inversión, no de rentabilizar. Y eso será así durante un tiempo. El objetivo es seguir creciendo”, afirma el fundador de la compañía. Según las expectativas de todo el grupo, la visión es llegar a más de 200 ciudades durante la próxima década. “Por ahora es un sueño pero llegar a Estados Unidos también lo era hasta el año pasado y hoy lo logramos”, dice Rouillon. 

Al momento, la empresa tiene 200 empleados aunque esa cifra deberá aumentar si las operaciones continúan creciendo. Lo mismo si se suman más ciudades en el futuro cercano. 

La sustentabilidad en la compañía

Al igual que en el resto de los países en los que se encuentra, Frizata integrará en Estados Unidos toda la cadena de valor. Desde I+D, la producción, el e-commerce y la distribución que se realizan en vehículos propios que garantizan la temperatura de los productos congelados. Este modelo de negocio se conoce como DNVB (Digitally Native Vertical Brand) y permite ahorrar costos entre la fábrica y el consumidor y producir alimentos de calidad. 

En esa línea, también destacan el trabajo para reducir los desperdicios. Por ese motivo, los paquetes son entregados en cajas de cartón reciclable, sin hielo ni otros productos de desecho. Además, la compañía acaba de certificar Neutralidad Plástica para eliminar del medioambiente el equivalente a los desechos de plástico que genera. 

Frizata

De esta forma, Frizata está permitiendo la eliminación de, aproximadamente, 25 mil kg de desechos plásticos por año que de otro modo se vierten en vertederos, se queman o se tiran a los océanos cada año. Además, a través de su asociación con rePurpose Global, la compañía está respaldando proyectos que apuntan a recolectar y procesar flujos de desechos difíciles de reciclar y que de otro modo serían de muy bajo valor para ser recuperados del medio ambiente.

Para finalizar, desde Frizata también destacan la menor utilización de agua durante el proceso de creación de sus alimentos. Mientras se estima que producir un kilo de proteína animal (de vaca) demanda 15.000 litros de agua. Para un kilo de proteína vegetal de soja, la demanda es de sólo 1.500 litros de agua. “En el caso de la FriBurger, la producción implica un 90% menos de agua”, concluyen.

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