Un año récord mantiene al Real Madrid en la cima de un grupo de 30 clubes valuados en conjunto en US$ 87.000 millones, mientras el interés de los inversores por los equipos europeos apenas empieza a notarse.
Para dos hinchas, el recorrido completo de Argentina por Estados Unidos demandaría casi $97 millones entre entradas, vuelos, alojamiento y consumos, con la final como el tramo más caro del itinerario.
Los fiscales de ambos estados citaron al ente rector del fútbol mundial para revisar posibles engaños sobre la ubicación de los asientos en los partidos y el impacto de los precios variables en el costo de las entradas.
El cambio entusiasma a las marcas, pero inquieta a los hinchas más tradicionales, que ven en la transformación una amenaza para la identidad histórica del fútbol.
Las grandes marcas ven en la Copa Mundial de la FIFA 2026 una vidriera clave para probar si la moderación ya no es una tendencia de nicho, sino una nueva forma de vivir el fútbol, el consumo y la experiencia social alrededor de la cerveza.
La escudería Alpine transformará su identidad y el diseño de sus monoplazas tras sellar un acuerdo histórico con la célebre casa de moda italiana, que se convertirá en su patrocinador principal.
El campeón del mundo se sumó como inversor estratégico y socio fundador a LIBRODEPASES (LDP), una startup argentina que desarrolla inteligencia artificial aplicada al mercado global de transferencias. La compañía busca transformar cómo clubes y agentes toman decisiones sobre scouting, valuación y compra de futbolistas en un negocio que mueve más de US$ 13.000 millones al año.
Con una cifra histórica, Cristiano Ronaldo, de 41 años, encabeza un grupo de superestrellas del deporte que, en conjunto, ganaron US$ 1.400 millones en los últimos 12 meses.
Federico Racchi y Ezzequiel, dos creadores de conenidos argentinos, fueron elegidos por la red social para cubrir el Mundial 2026. Cambio de paradigma comunicacional y búsqueda de nuevas audiencias.
El mercado secundario muestra una caída del 23% en el valor promedio de las entradas, mientras la falta de certezas sobre el stock disponible, la estrategia comercial de la FIFA y los costos logísticos abren dudas sobre la demanda real del torneo.
Lowe’s lanzó una figura gigante y luminosa del capitán argentino como parte de una campaña limitada que busca aprovechar su impacto cultural y llevar la previa de la Copa 2026 a las casas de los fanáticos.
Antes había que convencer a los estadounidenses de mirar fútbol; ahora, con el deporte en pleno crecimiento y el Mundial 2026 en el horizonte, el problema es otro: los precios amenazan con dejar a muchos fanáticos afuera.
Un estudio analizó qué tan preparadas están las ciudades anfitrionas para recibir grandes multitudes durante el torneo: Boston, Houston y Ciudad de México figuran entre las más accesibles, mientras Los Ángeles, Vancouver y Toronto aparecen como las más difíciles para llegar y salir del estadio.
Con InStudio Ventures, Danny Cortenraede busca capitalizar su red global de atletas, clubes y ligas para financiar compañías que usan inteligencia artificial en salud, entrenamiento, datos y fan engagement.
Los acuerdos comerciales de FIFA exponen cómo las grandes marcas que acompañan al torneo también reflejan tensiones geopolíticas, intereses industriales y disputas por influencia entre potencias.
El evento reunirá a figuras globales en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con Chris Martin a cargo de la producción y una campaña de Global Citizen para impulsar la educación infantil.