El avance de los centros de datos trastoca el mapa de oportunidades en Wall Street y pone bajo la lupa a compañías clave para sostener la demanda tecnológica de los próximos años.
La IA marcó el pulso de Wall Street: los chips de memoria impulsaron fuertes subas, mientras firmas de software y apuestas deportivas quedaron bajo presión.
El último dato inflacionario, la mejora de la calificación soberana y el alivio externo tras el acuerdo entre Washington y Teherán reforzaron el apetito por activos argentinos. Para los grandes bancos de inversión, la compresión de spreads puede abrir una etapa de financiamiento más barato para el Tesoro, las provincias y las empresas.
Gracias a un debut bursátil récord, los fondos que apostaron por la compañía aeroespacial de Elon Musk acumulan participaciones valuadas en cientos de miles de millones. El caso cambió por completo el ranking histórico de retornos del capital de riesgo.
La mayor oferta pública inicial de la historia dejó a SpaceX valuada en cerca de US$ 1,8 billones, desató una fuerte demanda de inversores minoristas y abrió una nueva prueba para el mercado de inteligencia artificial en Wall Street.
Mientras el mercado espera nuevas megasalidas a bolsa vinculadas a la inteligencia artificial, los antecedentes recientes muestran que no todas las compañías del sector logran convertir el entusiasmo inversor en ganancias sostenidas.
Aunque la empresa trasladó su sede a Texas, miles de empleados que aún viven y trabajan en California podrían pagar impuestos cuando sus acciones se conviertan en una fortuna líquida tras la oferta pública inicial.
La expectativa se potencia ante la fuerte baja mayor a 50 puntos básicos, a pesar de que el ministro Luis Caputo insiste en que no emitirá en las actuales condiciones
Los formularios S-1 de OpenAI, Anthropic y SpaceX revelarán cuánto facturan, cuánto pierden y qué compromisos de infraestructura ya asumieron para sostener valuaciones de hasta billones de dólares.
La firma de Michael Saylor adquirió 1.550 unidades una semana después de una venta que generó dudas entre los inversores. La operación buscó despejar dudas sobre si la compañía mantenía su plan en plena caída del mercado cripto.
La empresa pretende salir al Nasdaq con una valuación de US$ 1,75 billones, apoyada en Starlink, la inteligencia artificial y una promesa de negocios espaciales que todavía deberá convencer a Wall Street.
El presidente estadounidense apostó por compañías estratégicas de tecnología: fabricantes de de chips, software y data centers-, con operaciones que reavivaron las sospechas por posibles conflictos de interés.
El bloqueo de Ormuz reavivó el fantasma de la "década perdida" que golpeó a Wall Street tras el shock petrolero de los años 70. Aunque el mundo depende menos del crudo que entonces, una suba sostenida del precio podría frenar el crecimiento global y volver a poner a prueba a los mercados.
Entre campanas, mármol y pantallas, Nueva York celebra una historia nacida bajo un árbol, atravesada por crisis, tecnología, exclusividad y una nueva sala reservada para la élite financiera.
Los bancos globales anticipan una mejora hídrica para la región pampeana que podría impulsar cosechas, exportaciones y reservas, aunque advierten por riesgos inflacionarios y mayor volatilidad en los commodities.
El mercado volvió a romper récords pese a las tensiones geopolíticas y las valuaciones elevadas. El sostén llega por el lado del empleo, las ganancias corporativas y una historia que muestra que los nuevos máximos no siempre son una señal de techo.
El dato de abril superó las previsiones, impulsado por energía y transporte, y dejó a la Fed bajo mayor presión para sostener una política monetaria restrictiva.