Con un estilo provocador, Derek Stevens se convirtió en el último gran jugador independiente de Las Vegas, dueño de tres casinos y protagonista de una movida que revitalizó el centro de la ciudad.
Keila Bezi fundó Rawer tras una crisis ética en una veterinaria. Con una inversión inicial de US$ 15.000, hoy operan una planta industrial en el puerto de Mar del Plata, sumó socios y planea la expansión regional bajo una premisa innegociable: el bienestar animal está por encima de la rentabilidad.
Con una facturación que proyecta duplicarse este año y presencia en todas las provincias del país, la startup fundada por Iván Iván Isaack y Iván Divito transforma la digitalización de más de 500 instituciones, eliminando el papel y potenciando la eficiencia con inteligencia artificial.
Detectó un problema en sus propias canchas y lo transformó en un negocio millonario. Así nació Euro Paris, la marca argentina de pelotas que fabrica en plantas de primer nivel, desafía a Adidas y Penalty y llegó hasta Ángel Di María.
Fundada en Argentina y con headquarters en San Francisco, la compañía de medicina de precisión cerró una Serie A por US$ 8 millones para escalar su infraestructura de diagnóstico, datos clínico-genómicos e inteligencia artificial.
Drew Fallon creó una plataforma que automatiza tareas financieras para firmas de alimentos y productos envasados, con el objetivo de mejorar el control del efectivo y evitar errores caros al manejar publicidad, inventario y proyecciones.
La agenda del ecosistema emprendedor se prepara para un año cargado de encuentros. Desde eventos de networking hasta iniciativas de financiamiento y competencias universitarias, los emprendedores tendrán múltiples oportunidades para impulsar sus proyectos, acceder a inversión y conectarse con referentes de la innovación.
Su paso por Y Combinator, el vínculo con Microsoft y el instinto para detectar oportunidades marcaron una trayectoria que aporta pistas valiosas para quienes están construyendo su propio camino.
Con una inversión de US$ 200.000, Marcelo Morales Rins fundó Blinktrip en 2023 aplicando tecnología fintech al turismo. La startup creció 400% en 2025 y fue reconocida internacionalmente.
Lo que arrancó como un hobby adolescente se transformó en una marca con identidad propia, seguidoras fieles y locales que funcionan como experiencias. Con intuición y una sensibilidad compartida, las creadoras de Stoney Clover Lane trazaron un camino singular en el universo del diseño personalizado.
Diseñaron un dispositivo portátil que gasifica agua y podría desplazar al envase más popular del sector. Su invento pretende modificar los hábitos de consumo y reducir la huella de carbono en una industria dominada por gigantes.
La irrupción de nuevas industrias, como la inteligencia artificial y los mercados de predicción, está generando fortunas personales antes impensadas. En apenas unos meses, trece jóvenes se sumaron al club.
Fabian Hedin cofundó Lovable, una empresa sueca que desarrolló una herramienta de programación con inteligencia artificial pensada para quienes no saben escribir código. La explosión de usuarios y una nueva ronda de inversión lo catapultaron al club de los multimillonarios antes de cumplir los 27.
Con una inversión inicial de US$ 20.000, dos amigos de la infancia crearon Bloom Life, una marca de adaptógenos que ya tiene presencia en farmacias y tiendas especializadas.
La rutina del ocio lo aburrió enseguida. Hoy lidera una firma con más de mil empleados, clientes como Citi y United Airlines, y una promesa concreta: automatizar con inteligencia artificial todo lo que retrasa a los desarrolladores.
Con clientes como PG&E, Unicredit y los casinos de Las Vegas, la firma británica PolyAI multiplica ingresos con agentes virtuales que atienden miles de llamadas sin descanso. Detrás del boom está Nikola Mrksic, un ex Apple que trabajó en Siri y ahora apuesta a que la IA hable mejor que los humanos.
nReal Sounds presentó un instrumento que combina modelado físico computacional con un controlador de cuerdas. Tras casi 10 años de desarrollo y US$ 120.000 invertidos, la empresa busca US$ 1 millón para su producción comercial.
Transformó una herramienta de reclutamiento en una usina de datos para entrenar modelos de inteligencia artificial. Su empresa ya factura más de US$ 100 millones al año y apunta a liderar un sector que atrae inversiones millonarias.
Liderada por los argentinos Gonzalo Rioja (CEO), Agustín Albiero y Santiago Esmoris, WeSpeak se convirtió en un actor clave del turismo global al ofrecer un sistema de ventas conversacionales con Inteligencia Artificial (IA) para hoteles, extendiéndose a 20 países en solo dos años y operando sin haber levantado capital de riesgo.