Lo que empezó como una apuesta contrarreloj terminó convirtiéndose en una compañía que, en un año, se ganó un lugar privilegiado en el negocio tecnológico del momento.
Rork, la startup fundada por Daniel Dhawan y Levan Kvirkvelia, ya reúne 2 millones de usuarios y sumó el respaldo de fondos e inversores de peso para escalar su negocio.
Firmas globales amplían búsquedas para sostener la expansión de servidores y refrigeración, con vacantes fuera del circuito tradicional IT. Ganan lugar perfiles de oficio, mantenimiento y gestión en terreno.
Con una ronda millonaria y aval de celebridades, la firma apuesta a que su pulsera con IA transforme datos biométricos en prevención y mejor desempeño, aunque persisten dudas sobre su impacto real.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Las organizaciones, por medio de sus líderes, cuentan con la capacidad para impulsar prácticas de aprendizaje con diversas actividades formativas; no como cursos aislados sino dentro de un programa de desarrollo de habilidades en IA.
Una falla habitual de conducción infla la autopercepción, agranda la distancia con los equipos y erosiona la confianza. El costo aparece en silencios, malestar oculto y decisiones tomadas con información incompleta.
Tras medio siglo, la NASA vuelve a la Luna con Artemis II. Cuatro astronautas viajarán más lejos que nadie en la historia, marcando el inicio de una nueva era de bases lunares y misiones a Marte.
En abril de 2026, Apple celebra medio siglo desde su fundación el 1 de abril de 1976. Lo que empezó en un garaje de Los Altos con dos Steves y una manzana mordida como símbolo se convirtió en la compañía más valiosa del mundo.
La industria busca una salida a años de fricción para usuarios y apuesta a bots capaces de mover fondos, pagar por uso y operar entre plataformas. El desafío sigue siendo sumar escala, confianza y reglas claras.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
Respaldada por Jeff Bezos, Danny Meyer y otros inversores, el unicornio de Matías Muchnick ya creó alternativas para Coca-Cola, Kraft Heinz, Ferrero y otros gigantes de alimentos. Y el apetito por el cambio no deja de crecer.
La función agrega retoques con IA sobre escenas conocidas, altera rasgos y estilos visuales, y abrió una discusión por el costo artístico, el consumo energético y el riesgo de volver inevitable ese cambio.
El sector fintech está viviendo una división entre compañías que alcanzan valoraciones récord y otras que luchan por generar beneficios sólidos. Con ejemplos como Stripe y Ramp, la tecnología financiera se enfrenta a una especulación impulsada por la inteligencia artificial.
El avance de la inteligencia artificial dentro de las compañías crece sin control claro: invierten fuerte, pero sin métricas que vinculen uso con resultados, lo que deriva en gasto ineficiente, decisiones a ciegas y mayores riesgos operativos y de seguridad.
Michael Barton, ejecutivo de Coatue, describió cómo bancos y firmas de inversión usan sistemas automáticos para análisis, trading y marketing, mientras crece la presión sobre empleos calificados y cambia la lógica del negocio.