El fenómeno del "reverse brain drain": por qué el talento senior argentino está volviendo a casa
El ecosistema empresarial local comenzó a profesionalizar sus estrategias de atracción y retención a niveles internacionales.
El ecosistema empresarial local comenzó a profesionalizar sus estrategias de atracción y retención a niveles internacionales.
Nuestros resultados cuentan el “qué”. El “gracias a” y el “pese a” explican el “cómo” y el “con qué” llegamos. Una mirada para evaluar liderazgo con profundidad y detectar talento más allá del KPI.
La búsqueda hoy se orienta a individuos con capacidad analítica, que se atrevan a cuestionar los procesos establecidos y que sientan el negocio como algo propio.
La mayoría critica la micro gestión, pero muy pocos se animan a pensarla. Todo depende de la dosis y en qué casos se aplica.
Después de más de medio siglo, la humanidad volvió a orbitar la Luna. Sin embargo, el éxito del regreso de la misión Artemis II a la Tierra no es solo un triunfo de la ingeniería aeroespacial; es, ante todo, una clase magistral de management, resiliencia y gestión de talento en la era de la incertidumbre.
Las organizaciones, por medio de sus líderes, cuentan con la capacidad para impulsar prácticas de aprendizaje con diversas actividades formativas; no como cursos aislados sino dentro de un programa de desarrollo de habilidades en IA.
Una aventura clásica expone coraje, astucia, paciencia, ensayo y cooperación como recursos útiles ante rivales poderosos, cambios bruscos y metas exigentes dentro del trabajo diario.
Una falla habitual de conducción infla la autopercepción, agranda la distancia con los equipos y erosiona la confianza. El costo aparece en silencios, malestar oculto y decisiones tomadas con información incompleta.
Pantallas, algoritmos, urgencia permanente borran el tedio fértil: suben el pulso, empujan reacciones automáticas, achican ese margen mental donde suelen nacer ideas propias.
¿Por qué llegan los que menos saben y dudan los mejores preparados? Un recorrido por el efecto Dunning-Kruger y el síndrome del impostor para entender las luces y sombras del mando en las empresas.
Millán Ludeña convirtió la incomodidad extrema en una metodología de gestión, la disciplina en un sistema y sus experiencias personales en un negocio escalable que hoy impacta a más de 200.000 personas en el mundo. Sus ingresos anuales llegan a los US$ 2 millones.
Tres líderes eligieron escuchar esa incomodidad que aparece antes de cualquier planilla: rechazaron acuerdos tentadores, cambiaron modelos rentables y apostaron contra el pronóstico. La lección: la señal interna puede anticipar lo que el Excel todavía no ve.
El número uno de la tabacalera para Cono Sur revela que la mitad del negocio hoy son productos libres de humo. El futuro de la industria y su optimismo en la Argentina Week “es absoluto”.
Aunque históricamente se los vinculó con el control del gasto, hoy los CFO tienen la chance de asumir un rol activo en decisiones que impactan de lleno en el rumbo del negocio. Su mirada puede ser clave para ordenar inversiones, evaluar riesgos y lograr que las iniciativas tecnológicas generen resultados concretos.
Con Milei, el país vira hacia ajuste fiscal, regla laboral nueva y apuesta exportadora: soja, litio, Vaca Muerta. El nudo se juega en clústeres regionales: sumar empleo y valor sin reventar la tensión social.
El modelo de empleo estable que definió al siglo XX parece estar colapsando. Un nuevo informe global advierte que el futuro no pertenece a las empresas con grandes estructuras fijas, sino a aquellas capaces de "ensamblar" talento y agentes de IA en tiempo real.
El boom de la inteligencia artificial no es gratuito. Detrás de cada prompt, agente y centro de datos hay una factura eléctrica que las empresas aún no terminan de dimensionar.
El éxodo de ciudadanos neozelandeses no es solo una crisis de política pública. Es el anticipo más concreto de lo que enfrentarán las organizaciones de todo el mundo cuando, antes de 2030, comiencen a perder el conocimiento que ningún algoritmo puede reemplazar.
Para 2030, más de 1 de cada 4 trabajadores en las economías desarrolladas tendrá más de 55 años. El reloj corre, pero pocas empresas tienen un plan real para cuando ese talento se vaya.