La identidad de un proyecto inmobiliario no se define únicamente por su arquitectura o por una ubicación privilegiada. También depende de la capacidad de interpretar el entorno, entender cómo quieren vivir las personas y construir una propuesta que combine diseño, funcionalidad y rentabilidad.
De eso se habló en el panel "Del diseño al negocio: cómo crear proyectos de Real Estate con identidad", que se realizó durante una nueva edición del Forbes Real Estate Summit, con la moderación de Florencia Radici, periodista y editora de Forbes. Participaron Federico Azubel, socio y director de ATV Arquitectos; Sergio Cantarovici, socio en SNC Inversión y Desarrollo - Futura Urbana; y Gonzalo de la Serna, CEO de Consultatio Real Estate.
Para De la Serna, la identidad no responde a una fórmula única, sino a una combinación de atributos que deben tener coherencia entre sí y conectar con el público al que apunta cada desarrollo. La ubicación, los amenities, las dimensiones del terreno y el programa arquitectónico pueden ser determinantes, pero no alcanzan por sí solos. "El desarrollador propone y el público dispone", sintetizó. Y agregó: "La identidad se valida y se materializa cuando el público vive ese edificio, se lo apropia".
Desde la experiencia de Futura Urbana, Cantarovici compartió el caso de Área 3, un espacio de trabajo de 5000 metros cuadrados en Palermo que desarrollaron a partir de una investigación sobre nuevos modelos de hotelería. El proyecto tomó como referencia establecimientos que habían transformado el negocio con habitaciones más pequeñas y grandes espacios comunes, donde la sociabilidad y el diseño tenían un rol central. La propuesta incorporó un jardín subtropical en la terraza, un programa de arte y la participación de diseñadores en distintas intervenciones del edificio. "Creo que lo que hay que tener es la creatividad y la visión estratégica para ver cómo podemos adaptar en el mundo residencial muchos de estos activos relacionados al diseño y al arte, que es lo que más nos mueve a nosotros también, nunca olvidándonos de que tiene que terminar en un negocio rentable para todos", explicó.
Azubel, por su parte, planteó que existen tres dimensiones centrales para construir un desarrollo con identidad: ubicación, producto y arquitectura. Sobre este último punto, cuestionó la mirada que considera al diseño arquitectónico como un valor agregado y sostuvo que debe ocupar un lugar central desde el inicio del proyecto. Para el experto, la identidad tampoco está necesariamente vinculada con una forma o una morfología determinada, sino con los conceptos que definen las maneras de habitar los espacios. "El desafío que tenemos es llevar la lógica de la casa, las características propias de la casa, desde los aspectos más humanos, a la vivienda colectiva", señaló.
Uno de los ejemplos concretos de esa mirada es Soldado de la Independencia 615, el proyecto en Las Cañitas en el que las tres empresas participan. De la Serna destacó las características particulares del terreno, que cuenta con 70 metros de frente, y contempla 79 unidades residenciales con dos locales comerciales en planta baja, en un edificio donde la arquitectura busca recuperar atributos de la vivienda individual dentro de una propuesta colectiva.
Con más de 17.000 metros cuadrados vendibles, el proyecto propone unidades de tres y cuatro ambientes, con superficies que van de los 130 a los 500 metros cuadrados. Entre sus características se destacan las terrazas de al menos tres metros de profundidad, las dobles alturas y las expansiones exteriores, que se amplían a medida que el edificio gana niveles e incorporan patios, piscinas y parrillas propias. "La búsqueda de la singularidad y la particularidad es algo casi innato que tenemos como seres, con lo cual para nosotros eso es parte de lo que define una identidad y un proyecto singular", explicó Azubel. El arquitecto también destacó el desafío de sostener el lenguaje propio del estudio en un desarrollo de esa escala, donde ninguna planta se repite exactamente.
La asociación entre las compañías también fue uno de los temas centrales de la conversación. De la Serna explicó que la estrategia de Consultatio contempla trabajar junto con distintos actores del sector, no solo para complementar miradas arquitectónicas, sino también para compartir la estructuración del capital, los riesgos de construcción y el conocimiento del mercado. "La estrategia que vemos como ganadora en ese sentido es agruparnos para poder potenciar los beneficios de cada uno", afirmó. En esa línea, destacó que los proyectos de la compañía suelen incorporar programas de arte con obras site specific y que Soldado de la Independencia también contará con una propuesta artística propia. "Nuestra visión es ser la plataforma con la que los mejores de esta industria se quieran asociar", resumió.
El bienestar y las nuevas formas de habitar también forman parte de los criterios que atraviesan el desarrollo. Cantarovici señaló que, tanto en la distribución de las viviendas como en los espacios comunes, buscan incorporar cuestiones vinculadas con el tiempo y la calidad de vida, desde la integración de la cocina al living hasta las experiencias en las amenidades. En paralelo, destacó el dinamismo que comienza a mostrar la zona de Las Cañitas y la conectividad del entorno. El proyecto tuvo su lanzamiento en formato Friends and Family y, según contó, registró una demanda importante. Para los tres referentes, el desafío consiste en que la identidad no quede limitada a una decisión estética, sino que se traduzca en una experiencia concreta y en un producto inmobiliario capaz de diferenciarse en el mercado.