Vaca Muerta no para: las exportaciones se duplicaron y rompieron con el histórico déficit invernal
Fernando Heredia Editor
Fernando Heredia Editor
El invierno dejó de ser una complicación para la economía argentina gracias a un nuevo récord de Vaca Muerta. Mientras que, históricamente, julio reportaba déficits energéticos de hasta US$ 2.000 millones, el sector acaba de marcar un superávit comercial de casi US$ 900 millones.
El fenómeno tenía que ver con el salto de importaciones para poder abastecer los picos de consumo de gas y electricidad de los meses más fríos del año. Algo que ahora se provee mayoritariamente de insumos locales.
No obstante, el mayor diferencial se explica por el boom de exportaciones. Los datos del Indec muestran que las ventas externas de la energía se duplicaron en el séptimo mes del año y las de petróleo se incrementaron un 144%.
Así, julio registró exportaciones energéticas por US$ 1.500 millones (con dos tercios provenientes del crudo) e importaciones por solo US$ 614 millones. El número fue tan contundente que puso al sector energético como el principal generador de dólares de la economía, por encima del campo.
“La principal contribución al aumento de las exportaciones y, por esta vía, al superávit comercial provino de Combustibles y Energía, que aportó aproximadamente US$ 744 millones adicionales, explicando cerca del 68% del incremento total de US$ 1.093 millones”, detallaron desde la consultora ABECEB.
Otra de las sorpresas se da por la baja incidencia del efecto Medio Oriente, dado que la suba de precios energéticos producto de la guerra fue del 19,5% y el aumento de las cantidades exportadas fue del 67,6%. Dicho de otro modo, la lluvia de dólares petroleros de julio se vincula mucho más al salto en la producción del no convencional neuquino que permitió llegar a la marca de 914.000 barriles día en todo el país.
En lo que respecta a los gastos del exterior, pese al pico de consumo del invierno y la suba de precios del 21,4%, las importaciones mostraron un repliegue del 7,3%. El Gas Natural Licuado (GNL) que en otros años orillaba los US$ 1.000 millones mensuales de importaciones, esta vez demandó US$ 264 millones.
Por su parte, el gasoil que solía tener un peso similar al del gas licuado por su peso en la generación eléctrica invernal, ahora tuvo una baja de casi el 50% para acotar sus compras a menos de US$ 100 millones.
A lo largo del año, la balanza de la energía acumula un superávit de 6.835 millones de dólares -producto de ventas que superan los 9.100 millones e importaciones contenidas en torno a los 2.300 millones- y van camino a superar los US$ 12.000 millones.
A lo largo de estos siete meses del 2026, el principal cliente de los productos energéticos argentinos fue Estados Unidos con US$ 2.368 millones, lo siguió Chile con US$ 1.735 millones, en tercer lugar estuvo China con US$ 500 millones y Brasil cerró esta lista con US$ 397 millones.
De cara al cierre del ejercicio, desde ABECEB remarcan que “la energía continuará afirmándose como un eje estructural del desarrollo, acompañada por el dinamismo de la minería y un agro con desempeño normal sin necesidad de incentivos coyunturales. Bajo este escenario, el superávit comercial anual podría rebasar los US$ 20.000 millones, casi duplicando la marca cosechada en 2025 de US$ 11.320 millones”.