Efecto Moria Casán: cuánto cuesta vivir en Parque Leloir, la zona más exclusiva del Oeste
Belén Fernández Subeditora
Belén Fernández Subeditora
Durante años, Parque Leloir fue sinónimo de casas grandes, lotes generosos, árboles y privacidad. Un refugio verde en el Oeste del Gran Buenos Aires, elegido por quienes buscaban alejarse del ritmo de la ciudad sin resignar una conexión rápida con la Capital Federal.
Pero esa postal cambió. Y en los últimos cinco años, el proceso se aceleró. La avenida Martín Fierro, que atraviesa el barrio, se convirtió en el eje de una transformación que suma desarrollos residenciales, oficinas, gastronomía, servicios y marcas que hasta hace poco no tenían presencia en la zona. El resultado es un nuevo perfil: ya no solo un destino residencial, sino un polo de consumo y servicios que busca consolidarse como una centralidad propia del Oeste.
Esta transformación sumada a la exposición mediática reciente, impulsada por la nueva serie sobre Moria Casán y la muerte del Indio Solario, volvió a poner a Leloir en el radar de los inversores y consumidores finales.

“Parque Leloir es una zona que viene atravesando una transformación muy importante desde hace muchísimos años, pero particularmente los últimos tres a cinco años ese proceso se aceleró exponencialmente”, explica Valentino Ragolia, fundador y director de Valentino Ragolia Bienes Raíces con gran presencia en la zona.
El cambio también se refleja en los precios. Actualmente, según datos de Zonaprop, hay más de 500 casas residenciales en venta en la zona.
Los valores parten de aproximadamente u$s 220.000, aunque las propiedades de mayor categoría pueden superar u$s 1 millón. La ubicación, el tamaño del lote, la calidad constructiva y las características de cada vivienda generan una brecha importante.
“Hay mucho interés, pero también un comprador mucho más informado y selectivo. No significa que cualquier propiedad por estar en el lugar se vende a cualquier valor”, explica Ragolia.
Según el especialista, las propiedades mejor ubicadas, sobre buenos lotes, con calidad constructiva y precios razonables son las que concentran mayor movimiento.

El mercado de departamentos nuevos también comenzó a jugar un papel cada vez más relevante. En los proyectos de mayor categoría, los valores de las unidades desde pozo rondan los u$s 2700 a u$s 3200 por metro cuadrado, aunque también existen desarrollos con precios de entre u$s 2400 y u$s 2500.
“Los mejores proyectos están intentando vender cerca de los u$s 3000 el metro cuadrado”, señala Ragolia. Son valores que acercan a los desarrollos premium de Parque Leloir a referencias más habituales de zonas de alta gama de Capital Federal como Palermo o Belgrano.
Uno de los motores de la transformación fue el desembarco de propuestas gastronómicas y comerciales que modificaron el perfil de la zona.
La llegada de marcas que históricamente se concentraban en Capital Federal o Zona Norte ayudó a convertir a Parque Leloir en un nuevo polo de consumo y esparcimiento del Oeste. Hoy conviven restaurantes y cadenas como Kansas, Negroni, Le Pain Quotidien, McDonald's, Sushi Club y Mostaza, además de heladerías como Lucciano's y Tiprendo.
“Lo más interesante es que conserva el carácter histórico de zona arbolada, pero hoy con un polo comercial muy pujante, con oficinas y marcas de primera línea”, señala Esteban Edelstein Pernice, de Castex Inmobiliaria.

La transformación, además, no se limita a los locales gastronómicos. Uno de los proyectos que modificó el perfil de Martín Fierro es Paseo Thays, de Romay Desarrollos Inmobiliarios. El emprendimiento de usos mixtos fue lanzado en 2018, con una inversión superior a u$s 70 millones.
El complejo se desarrolló sobre un terreno de 2,5 hectáreas, con más de 200 árboles y espacios peatonales. Actualmente cuenta con dos módulos de oficinas triple A, que reúnen 79 unidades, todas vendidas, además de un parking con más de 370 cocheras y una importante zona comercial.
La próxima etapa de esta transformación tiene uno de sus principales proyectos en Escala Leloir. El desarrollo que está en etapa de construcción contempla 80 locales comerciales y 60 oficinas, además de un supermercado de la cadena Jumbo, propuestas gastronómicas, servicios de salud y belleza y un espacio destinado al fitness. También tendrá 190 cocheras de uso gratuito y otras 260 de uso privado.
La escala del proyecto marca el cambio de dimensión que atraviesa Parque Leloir. Ya no se trata solamente de sumar restaurantes o comercios sobre Martín Fierro, sino de generar nuevos espacios de consumo y servicios para la zona y sus alrededores.
Para Ragolia, ese proceso está modificando incluso el motivo por el que los compradores eligen Leloir. “El lugar tuvo siempre un diferencial muy claro, que fue vivir en un entorno verde con lotes grandes, con mucha privacidad y tranquilidad, pero estando muy cerca de la ciudad de Buenos Aires”, explica. Ahora, ese atractivo convive con otra ventaja: “tener cada vez más servicios sin necesidad de salir del barrio”, agrega.
La exposición de Parque Leloir también tiene un componente mediático. La zona volvió a aparecer en el centro de la escena por la serie sobre Moria Casán y por la relación histórica de distintas figuras públicas con el lugar como el Indio Solari.
Para el mercado, esa visibilidad puede generar consultas y despertar el interés de personas que hasta ahora no tenían a Leloir entre sus alternativas. Pero no alcanza para explicar el movimiento inmobiliario.
“Una serie o una figura de esta magnitud puede despertar curiosidad en un montón de personas que capaz que no tienen a Leloir en el radar. Pero no creo que alguien tome una decisión patrimonial de este nivel simplemente porque una celebridad viva ahí”, sostiene Ragolia.

El verdadero efecto, explica, aparece cuando esa exposición lleva a nuevos compradores a conocer una zona que ya estaba cambiando. “El comprador llega por curiosidad, pero encuentra una transformación urbana y comercial que ya estaba en marcha”, describe.
El escenario que proyectan los desarrolladores para los próximos años es todavía más ambicioso. Nuevos proyectos residenciales y comerciales podrían profundizar la transformación y elevar la cantidad de personas que circulan diariamente por Martín Fierro. “Si los proyectos que están previstos efectivamente se concretan, creo que los próximos cinco años pueden ser todavía más importantes que los anteriores”, anticipa Ragolia.
El desafío será absorber esa nueva escala sin perder justamente aquello que hizo atractivo al lugar durante décadas: los árboles, los lotes amplios y la baja densidad.